Skip to content

A 50 años de la primera conmemoración del Día Internacional de las Mujeres en Puerto Rico: “Seguimos un legado”

Spread the love

Repasamos con parte de sus protagonistas lo que sucedió en esa manifestación de la organización Mujer Intégrate Ahora que marcó la conmemoración ininterrumpida de la fecha por grupos feministas: las luchas libradas, los logros alcanzados y los reclamos que permanecen vigentes

Una manifestación en el Día Internacional de las Mujeres de 2021, una escena muy distinta a las que se veían hace 50 años en Puerto Rico entre las mujeres que luchaban por sus derechos. (Ramón «Tonito» Zayas)

Valeria María Torres Nieves

Por Valeria María Torres Nieves

Periodista de Noticiasvaleria.torres@gfrmedia.com

Era un día como este –un viernes, 8 de marzo–, pero en 1974. En uno de los pasillos de Plaza Las Américas, feministas puertorriqueñas hicieron un acto revolucionario para la época: mostraron fotos de mujeres en los diferentes ámbitos de su vida, desde la perspectiva tradicional de la familia hasta su liderazgo en espacios profesionales, artísticos y académicos.

RELACIONADAS

OPINIÓN

Día Internacional de la Mujer: A reafirmar luchas y compromisos

Por Marta Elsa Fernández

OPINIÓN

Día Internacional de la Mujer Trabajadora: hora de reforzar la lucha

Por Jessica Martínez Santos

MAGACÍN

Moda y arte para celebrar el Día Internacional de la Mujer

Por Liz Sandra Santiago

“El propósito es, además de mostrar a la mujer puertorriqueña como es y ha sido, también y más importante, mostrar lo que puede ser cuando decide liberarse”, lee parte del comunicado de prensa que envió la organización feminista Mujer Intégrate Ahora (MIA), para convocar la actividad que marcó el inicio de la conmemoración ininterrumpida del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras en el archipiélago por los últimos 50 años.

Una de las personas que estuvo presente en la exhibición fue la actual senadora y precandidata a comisionada residente del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Ana Irma Rivera Lassén, quien, en ese entonces, era estudiante en la Universidad de Puerto Rico.

“Logramos que se nos fijara un espacio en los pasillos y montamos una exposición que incluía diapositivas de las mujeres en Puerto Rico en diferentes roles, y también información de la situación de las mujeres en diferentes partes del mundo. Obviamente, también información histórica de lo que es el 8 de marzo (8M), cómo fue que se originó”, recordó Rivera Lassén.

No fue una manifestación como las que se realizan en la actualidad en conmemoración del 8M; no hubo consignas, las mujeres no estaban vestidas de violeta ni marcharon a alguna sede del gobierno.

No obstante, la líder feminista considera que “era una manifestación porque el contenido de lo que estábamos mostrando allí era un contenido bien fuerte y a la gente le llamaba mucho la atención. Algunas personas ni siquiera podían trabajar con eso. Así que era una manifestación de temas que no estaban siendo trabajados adecuadamente y estábamos llamando la atención sobre ello”.

Precisamente, los reclamos de la llamada segunda ola de los feminismos están muy relacionados a los que los grupos de derechos humanos de las mujeres siguen insistiendo en la actualidad: acceso a los servicios de salud reproductiva, violencia machista, equidad en el empleo, la doble jornada laboral, participación política de las mujeres y hasta perspectiva de género en la educación.

Muchos de estos temas no se les llamaban de la misma forma, pero estaban cobijados bajo la consigna de la “liberación femenina”.

Integrantes de la organización feminista Mujer Intégrate Ahora en la manifestación del 8 de marzo de 1974, en un pasillo de Plaza Las Américas. (Suministrada)

Esta primera convocatoria de MIA marcó un hito en la vida de la activista Nirvana González. Pese a que no asistió, vio la cobertura en los medios y comenzó a cuestionarse por qué no se visibilizaban las violencias que las mujeres enfrentan en los movimientos políticos con los que ella se involucraba.

“Se trata de una lucha política, social, estructural y mucho más compleja, porque se trata de derrocar un sistema patriarcal que impera en el mundo entero”, indicó González, una de las fundadoras de la organización Taller Salud, sobre el movimiento feminista en el que milita desde la década de 1970.

Adelanto de las reivindicaciones

Desde aquella manifestación en Plaza Las Américas, son muchas las luchas libradas y los derechos conquistados para las mujeres, coincidieron las entrevistadas.

Uno de los principales logros de los grupos de derechos humanos en esa época fueron las enmiendas al Código Civil, en 1976, que estaban dirigidas a reconocer los derechos de las mujeres en el contexto del matrimonio.

“Las mujeres casadas no tenían ningún derecho respecto al marido. El marido era dueño de todo, inclusive del cuerpo de ellas, literalmente”, aseguró Rivera Lassén.

La abogada Josefina Pantojas Oquendo, quien coordina la Organización de la Mujer Trabajadora (OPMT), consignó que las enmiendas se propusieron en el contexto del llamado que hiciera la Organización de las Naciones Unidas en el año internacional de las Mujeres de 1975, en el que se instó a reivindicar sus derechos y trabajar por la equidad.

“Las mujeres no podían administrar los bienes gananciales, no podían contratar sin la autorización del marido, tenían que llevar el apellido del marido, estaban obligadas a residir donde el marido decidiera. No tenían derecho a tener patria potestad sobre los niños y las niñas porque las consideraban incapaces”, rememoró la también presidenta de la Comisión de Asuntos de las Mujeres del Colegio de Abogados y Abogadas.

“Las llamadas enmiendas del 76, un poco, nos sacaron de la ignominia y de la incapacidad, entre comillas, en que nos mantenía esa legislación tan humillante, a pesar de que la Constitución de Puerto Rico tiene una disposición, desde el 1952, de que no se debe discriminar por razón de género. Así que esas enmiendas fueron bien importantes”, añadió.

La activista Gloria Steinem firma una edición de “El Tacón de la Chancleta”, una publicación feminista que creó MIA y para la que la feminista estadounidense había donado. A su lado, la licenciada Ana Irma Rivera Lassén durante una manifestación en Nueva York. (Suministrada)

Otros de los adelantos que se atribuyen a las luchas de la segunda ola del feminismo es la promulgación de la leyes que prohíben el hostigamiento sexual en el empleo y la creación de la Ley 54 de Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica, en 1989.

“Cuando aquello se aprobó, aquel Capitolio se quería caer. Estábamos todas allí porque, en su día, fue una ley que sirvió de ejemplo, era una ley novel que se llevó como modelo a toda Latinoamérica. […] Creo que ha habido muchos avances. Aunque sintamos que ha habido retrocesos, contamos con unos recursos que no existían”, sostuvo González, quien hizo hincapié en que la política pública tiene que constantemente revisarse y adaptarse a medida que pasa el tiempo.

Falta camino por recorrer

Pese a todos los logros de las luchas feministas desde el pasado siglo, las entrevistadas reconocen que aún falta camino por recorrer para alcanzar la equidad entre todas las personas.

Uno de los aspectos que siempre ha estado en los reclamos urgentes del feminismo es el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, derechos que se han visto amenazados por legislaciones presentadas a lo largo de los años y que se han agudizado en el presente cuatrienio.

Otra lucha que persiste es la implantación de un currículo con perspectiva de género. “Hay más de dos generaciones que han perdido la oportunidad de tener una educación con perspectiva de género, precisamente por toda la resistencia de aquellas personas que no quieren avanzar en equidad y justicia en general”, opinó Rivera Lassén.

Eso está atado, a su vez, a la erradicación de la violencia machista que arropa al país, apuntó. También, lucha por el acceso a vivienda asequible y equidad laboral, entre otros.

Asimismo, Pantoja Oquendo recalcó que es importante velar por los derechos adquiridos, pues “lo que hemos ganado hoy, mañana nos puede ser arrebatado, si no estamos pendientes, si no participamos, si no defendemos”.

Continúan la lucha

Para dar continuidad al legado de las hazañas previas, las feministas de las generaciones subsiguientes han asumido la defensa de los derechos adquiridos y la persistencia por los reclamos históricos.

A la activista de derechos humanos Alonda del Mar Hernández, le “enorgullece grandemente que mujeres en todas nuestras diversidades hayan sido valientes y se hayan atrevido a desafiar las estructuras de poder”.

“Me parece excepcional que no estamos hablando de que estamos suplantando, más bien seguimos un legado, es la continuidad a un trabajo maravilloso. Ciertamente, falta mucho por hacer, pero eso no quita mérito en materia progresista. Por ejemplo, Puerto Rico es la primera jurisdicción de la región en tener una Ley 54, o sea, que hayamos podido poner nombre y apellido a la violencia que, en aquel momento, se decía era intrafamiliar y un tema privado. Esa gestión es encomiable”, reconoció sobre las luchas que se dieron previas a su incursión en el feminismo.

Las lideresas de la segunda ola consultadas ven con optimismo el activismo feminista actual. Particularmente, reconocen la importancia de que se tenga una conciencia respecto a la diversidad y las interseccionalidades de raza, y que se tomen en cuenta en las luchas asuntos como la orientación sexual y el poder socioeconómico.

“El reconocer la diversidad de nuestras identidades y la transversalidad de las mismas en las luchas, y sus raíces estructurales y sistémicas, creo es un avance monumental”, dijo Rivera Lassén.

Para Hernández, “el 8 de marzo es una conmemoración y es un recordatorio de que los derechos humanos de las mujeres nunca son absolutos y solo falta cualquier pequeña crisis para que estos se puedan ver vulnerados”. Por tanto, considera que la fecha, “más allá de una conmemoración y de un cacerolazo, tiene que ser un llamado a la acción, a incomodar las estructuras de poder, a aquellas personas que desde las butacas de las asambleas legislativas quieren seguir teniéndonos en condiciones precarias con cada palabra y con cada acción que ejercen”.

“Tenemos que seguir celebrando las pequeñas victorias. Tenemos que seguir conmemorando que somos un país que, en 50 años, ininterrumpidamente, hemos podido, los feminismos, cerrar filas y abrazarnos para acompañarnos y sostenernos”, subrayó.

TAGS

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJERFEMINISMOANA IRMA RIVERA LASSÉNPERSPECTIVA DE GÉNERO

ACERCA DEL AUTOR

VALERIA MARÍA TORRES NIEVESvaleria.torres@gfrmedia.com

Valeria María Torres Nieves es una periodista feminista de Yauco, Puerto Rico. Es egresada de la Universidad de Puerto Rico con una doble concentración en Periodismo y Relaciones Públicas. En sus…Leer más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *