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Buscando a Lola

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En la columna de este mes compartimos las notas al programa del proyecto Buscando a Lola. Pretendemos aportar desde el teatro a la investigación activa sobre esta compañera revolucionaria del siglo 19.

En la columna de este mes compartimos las notas al programa del proyecto Buscando a Lola. Pretendemos aportar desde el teatro a la investigación activa sobre esta compañera revolucionaria del siglo 19.

Buscando a Lola

180 años de Lola Rodríguez de Tió

Por Anamín Santiago Revista Nueva Pensamiento Crítico diciembre 2023

Teatro Victoria Espinosa/ 17 y 18 de noviembre de 2023

   El teatro se levanta como herramienta investigativa con los recursos originarios de la celebración, la fiesta, la reformulación del suceso y los procesos históricos desde cuerpos presentes, actuales y libres. Así es que, para esta disciplina, al investigar la historia es ineludible adentrarse en el pasado aportando a la culminación de los procesos de emancipación. Lo hace territorializando en su presente, con sus identidades artísticas y colectivas. Por su carácter obrero, el teatro no trabaja las historias de los vencedores, por más que se le comisione; al teatro se va contra la opresión por su carácter corpóreo y lúdico. Es así como investigamos y nos hacemos Lola Rodríguez de Tió a 180 años de su nacimiento.[1]

   Lola, nacida en San Germán en 1843 y fallecida en 1924 en Cuba, no pertenece a la normalidad. La lideresa, poeta, presa política, exilada para la eternidad en Cuba, mantiene en el tiempo la imposible conciliación con la clase social en que nació. Esto ha hecho que quienes historian con fórmulas irrompibles la excluyan de sus libros.

   Se observa en la investigación que el liderazgo de los movimientos independentistas del siglo 19 puertorriqueño se resume en Ramón Emeterio Betances, Segundo Ruiz Belvis y Eugenio María de Hostos. A Lola no se le menciona y, sin

embargo, pertenecía de forma activa a esta

promoción revolucionaria. En años recientes el investigador Félix Ojeda reveló las cartas que Betances escribía a Lola. En esta se plantean temas de carácter político: el cultivo del ramio para la diversidad agrícola de la región (que puede sustituir a la seda), el que la Junta Revolucionaria de Nueva York no aceptara el plan de Betances para la liberación de las Antillas, la importancia de presentar en Washington la tendencia independentista en Puerto Rico, entre otros temas para la emancipación caribeña (El Nuevo Día, octubre 1999). Incluso fue arrestada por los sucesos de Lares, junto a su esposo Bonocio Tió. Ambos fueron perseguidos, atacados y expulsados del país por la inteligencia española.

   De la mano de su combate político, Lola Rodríguez alcanza quilates poéticos estableciendo como motor la emancipación estética contra la hegemonía europea. Su escritura también revela su inserción en los movimientos revolucionarios. Se sintió crisol de tradiciones para crear su propia poética. La agonía contra la imposición literaria es expresada en su emblemático poema “¿Poeta? “

Quiero la rima que solloce y cante

Que exprese la nostalgia y el deseo,

Que quiebre le mode de Virgilio y DanteQue se burle de Pindar y de Tirteo.          

     Su primer libro, Mis cantares (1876), propone la copla poética para la poesía culta antillana precediendo a José Martí, cuya poesía posee reminiscencias temáticas y de tono con las composiciones de este libro (Concha Meléndez).

    No se puede historiar ni teatrar a Lola lejos del poema porque su trayecto se construía con el mutualismo entre lucha y creación literaria, que incluye también el género carta (puntales en la lucha independentista). Le era inevitable poemar ante cada paso, así que su poesía es proceso histórico. Otros libros vinieron como vinieron los exilios políticos, la profundización de la lucha, el dolor y su capacidad para transformarlo: Claros y nieblas (1885); Mi libro de Cuba (1895). Sus poemas/documentos históricos más conocidos son: “La borinqueña”, “A Cuba”, “Nochebuena”, “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas”, entre otros. Incluso, generaba poemas cómicos con claves secretas de corte anti colonizador para sus tertulias. Estas eran vigiladas por la contrainsurgencia española y por los traidores.

    En algún momento de su vida, que incluye el clandestinaje, su gesta solo es confirmada por su escritura, que por ser proscrita goza de claves y alta simbología, amén del movimiento literario al que responde.

      Buscando a Lola, teatro total

     La celebración de los 180 años de Lola Rodríguez por parte de la Compañía de Teatro Anamín Santiago (CTAS) consiste en la presentación de la obra Buscando a Lola de Hamid Galib, antecedida de la performance histórica Lola de Anamín Santiago. Hemos explorado cómo manifestar sucesos históricos conocidos y no conocidos a través de ángulos energéticos, anímicos, que permitan al teatro ser de forma plena; superar el discurso directo y dar paso al juego escénico desde nuestras vísceras, talentos y diversos recursos. He ahí la razón de llamarle teatro total. El vídeo, la música en vivo y grabada, la creación literaria junto a citas directas, el baile, la expresión corporal, lo directo y, lo sugestivo conforman tanto el drama como la teatralización.

Lola

     En esta performance históricase expone en línea dramática, llena de rupturas, el temperamento de la poeta, visto en su poesía y momentos puntales, antes del exilio definitivo a Cuba. El texto es basado en la tesis de maestría (1961) de Emelina Guzmán, escrita cuando el estudio de nuestra lideresa se retomó en la academia (UPRRP-EH), así como artículos de Elsa Tió y el poemario Claros, Nieblas y Congojas (1885) de la poeta sangermeña.

     ¿Por qué se recuerda a Lola por su carácter? Esta pregunta detonó una investigación artística, con énfasis en el uso de la voz y el cuerpo, que permitió auscultar su vida, las razones personales y sociales para su temperamento. Las rupturas se enlazan con pinceladas realistas para un delicado equilibrio en la pluralidad estética.

    Estudiamos aquellos personajes cerca de Lola, quienes cortaron sin puntos medios con su clase social, al poner en riesgo sus tierras, posesiones y la vida por la libertad de su país y el Caribe. Porque una lideresa no es sola, una lideresa es un movimiento de gente igual a ella.

Buscando a Lola de Hamid Galib

  El poeta Hamid Galib entra a uno de los rostros más horribles de nuestra crisis social: desvincularnos de nuestra historia o solo recordarla para cumplir sin compromiso activo. Estudiar la historia implica hacer historia (W. Benjamin); nada más idóneo que el Teatro, con su carácter presencial/presente para llevar al máximo este quehacer. Galib construye un poema dramático que comparte espacio con la escena realista, con el teatro romántico -en el cual las estatuas hablan y los ancestros aparecen para solucionar lo que todavía les inquieta-, así como con el coro griego. Cabe señalar que no hay nada más parecido a Lola, que ese personaje colectivo que confrontaba a las autoridades.

     El tiempo de la pieza es actual, lleno de ligerezas, desarraigado del pasado, en el cual todo se reduce a visiones atomizadas al dato y al botón. Sin embargo, los pocos tejidos visibles de nuestra historia de lucha, de nuestra Lola, vibran tan fuerte, que son capaces de transformar el corazón de los protagonistas, Margie y Alex. Una profesora de Teatro será reivindicada por la misma Lola Rodríguez, quien, irrumpiendo en el presente, alcanza su paz aportando a su transformación desde las artes escénicas, crisol de todas las artes y asidero de lucha.

  Les invito a seguir la gira de presentaciones en Ponce, Mayagüez, San Germán y Nueva York. Afirmarnos en Lola, es construir un presente caribeño que procure una base material emancipatoria sumergida en nuestro crisol identitario.

                                       Anamín Santiago

Elenco:

Reinaldo Santana-correligionario de

Lola, barbero, corifeo

Javier Rivera Pastrana-correligionario de Lola, Bonocio, coreuta primero.

María Román-correligionaria de Lola, madre de Lola, maestra, coreuta segunda.

Etienne Hernández–correligionario de Lola, combatiente de Lares, danzador griego.

Luis Mendoza– Alex

Patricia Morales–correligionaria de Lola, Margie

Voz del Gobernador Juan Contreras– Jerry Segarra

Anamín Santiago-Lola Rodríguez de Tió

Dirección artística- Anamín Santiago

(colaboración de Javier Rivera Pastrana)

Cuatrista: Patricia Morales

Ficha técnica:

Producción: Compañía de Teatro Anamín Santiago (CTAS)

Regidora de escena: Libertad Lugo

Diseño de luces: Lynnette Salas

Diseño y realización de vestuario: Yeidee Violeta De la Torre

Vestuario Lola: Carmen Zeta

Maquillista: maestro Johnny Reinosa

Diseño de escenografía: Anamín Santiago. Colaboración Yeidee Violeta De la Torre

Carpintería: Ángel M. Agosto

Diseño de sonido: CTAS

Utilería y cartel:  CTAS

Vídeo: Anamín Santiago. Edición con pietajes de dominio público.

Fotos: Will Omar Nieves

Teatro Total: Buscando a Lola de Hamid Galib. 180 años de Lola Rodríguez de Tió


[1] Lola mantuvo su apellido Rodríguez y no meramente el Tió, que era el de su esposo. Muchas mujeres adoptaban el de sus cónyuges. Sospechamos que el uso de “de Tió”, en Lola, era una acción emancipatoria, que hoy está en desuso. Mantendremos su nombre sin el de su cónyuge en el resto de la columna.

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