Skip to content

Campeones desaparecidos del BSN: la gesta titánica de Morovis con Wes Correa, Mario Butler y compañía en 1987

Spread the love

La franquicia de los Titanes vivió un momento histórico hace 37 años cuando llegó a la cima de la liga, pero problemas económicos provocaron el traslado de la misma en 2007 para no regresar más a la ciudad

Mario Sánchez y Mario Butler, fueron el armador y el centro, respectivamente, de la edición campeonil de los Titanes de Morovis en el BSN en 1987. (David Villafañe)

Antolín Maldonado Ríos

Por Antolín Maldonado Ríos

Periodista de Deportesantolin.maldonado@gfrmedia.com

NOTA DEL EDITOR

Primer artículo de cuatro sobre franquicias del BSN que conquistaron títulos y luego desaparecieron de la liga.

Morovis – Es un sábado en la mañana, apenas las 9:00, y al aproximarse al centro del pueblo por la carretera PR-155, asoma a la vista el coliseo, antes conocido como el Palacio José “Pepe” Huyke.

RELACIONADAS

DEPORTES

Incierto el regreso de Gary Browne al tabloncillo con los Mets en el BSN

Por Carlos Rosa Rosa

La memoria se transporta al pasado, unos 37 años.

Un corpulento gigante de 6′8″ se baja de un vehículo utilitario y comienza a caminar frente a la estructura. Cruza el portón de entrada, y tan pronto se asoma en el interior, comienzan los saludos al hijo adoptivo de la ciudad, Mario Butler, quien llegó a estas montañas desde su natal Panamá hace unos 45 años en 1979, antes de debutar en el Baloncesto Superior Nacional (BSN)en la temporada de 1980.

El “Expreso Panameño” está ligado aún en alma y espíritu, y también físicamente, a este pueblo del interior norte de la isla que frecuentemente visita, aunque solo vivió un año en Morovis mientras jugó para los desaparecidos Titanes.

Los Titanes, es una de un puñado de franquicias históricas del BSN que del anonimato saltaron a la gloria al ganar campeonatos en la liga, pero décadas después dejarían de existir. Solo la memoria de fanáticos de estos clubes, y de algunos protagonistas que vivieron la euforia del triunfo, mantienen o intentan mantener vivo el recuerdo de lo que una vez fue.

En el caso de Morovis, que entró a la liga como equipo de expansión para la temporada de 1977 junto a Aibonito, ni siquiera queda la memorabilia que atesoraba el Pepe Huyke, pues fue hurtada en noviembre de 2011, incluyendo un cuadro con la foto del equipo campeón del BSN en 1987, y dos cuadros con las camisetas enmarcadas de dos leyendas del conjunto: el número 15 del centro panameño Butler y el número 11 que utilizara el alero y copioso anotador Wes Correa.Jugadores de los Titanes de Morovis recuerdan cuando alcanzaron la cima del BSN: "Fue una locura"

Jugadores de los Titanes de Morovis recuerdan cuando alcanzaron la cima del BSN: «Fue una locura»

Los excanasteros Mario Sánchez y Mario Butler relataron las experiencias vividas en la campaña de 1987 del Baloncesto Superior Nacional, cuando ganaron el campeonato nacional en siete partidos sobre los Polluelos de Aibonito.

Fue el único título conquistado por la franquicia, lo que le añade más misticismo, pero a la vez nostalgia a sus antiguos seguidores.

“Bueno a mí lo que me viene a la mente, es el momento del séptimo juego, la euforia, la algarabía, la gente contenta, la celebración; eso es lo que me viene a la mente. Los abrazos a todo el mundo, a los compañeros, a la familia; un momento para mí histórico. Mario (Butler) ganó varios campeonatos, pero para mí fue el único”, recordó en entrevista con El Nuevo Día junto con su compañero Butler, el otrora armador titular de aquella plantilla campeonil, Mario Sánchez, el único natural de Morovis entre las estrellas del conjunto.PUBLICIDAD

Sánchez, en la uno, Grimaldi Vidot en la dos (escolta), Correa en la tres (alero), Salvador “Pucho” Concepción en la cuatro (delantero) y Butler en la cinco (pívot) conformaban el cuadro regular dicha campaña, con otros jugadores de primer orden viniendo del banco como el tirador trespuntista zurdo Rick Meléndez. El fenecido Miguelito Mercado fue su dirigente, conquistando así su primer campeonato como técnico.

Morovis barrería 3-0 en cuartos de final a los Mets de Guaynabo, y 4-0 en semifinales a los Leones de Ponce, antes de superar 4-3 en la serie final a los Polluelos de Aibonito.

El entonces dirigente de los Titanes, Miguelito Mercado (derecha), dialogando con uno de sus jugadores, Wes Correa.
El entonces dirigente de los Titanes, Miguelito Mercado (derecha), dialogando con uno de sus jugadores, Wes Correa. (Archivo)

Wes estuvo imparable ese año promediando 29.7 puntos por juego en la temporada regular, y registrando múltiples partidos de 40 puntos o más durante las series, incluyendo uno de 49 contra Ponce en semifinales.

“La alegría en las caras de la familia, porque aquí venían familias, no individuales; venía el papá con los hijos, con la nieta, con el sobrino, y todos compartían la misma alegría. Aquí no había división de nada, lo que se hablaba era de los Titanes. Creo que nosotros, gracias a Dios, fuimos un símbolo para mucha gente, que hasta hoy día, me para (en la calle) todavía después de tantos años y se acuerdan de ese momento”, recordó por su lado Butler, de 67 años de edad.

Refuerzos de alto impacto

Mario Butler promedió en 1987, en la temporada regular, 17.8 puntos y 14 rebotes por juego.
Mario Butler promedió en 1987, en la temporada regular, 17.8 puntos y 14 rebotes por juego. (Archivo)

La serie final de esa temporada 1987 estuvo enmarcada por diversos elementos que la hicieron resaltar y permanecen en la historia. Solo siete temporadas habían transcurrido desde el debut de los refuerzos latinoamericanos en el torneo de 1980, incluyendo los panameños Butler y Rolando Frazer, este último con Aibonito. También llegaría a estas costas Ernesto “Tito” Malcom, en 1984 con San Germán, y los tres lo hicieron con carné de jugadores internacionales como miembros de la selección de Panamá, entonces una de las potencias de la región.PUBLICIDAD

Malcom, Frazer y Butler, en ese orden, llevaron a sus respectivos equipos de los Atléticos, Polluelos y Titanes a conquistar cetros del BSN en años consecutivos en 1985, 1986 y 1987.

“Así que para Mario (Sánchez) yo sé que fue algo bien especial, porque Mario es nativo de Morovis, y ver a un hijo criado y nacido en el mismo pueblo alcanzar esa meta, yo creo que fue algo grandioso para él. El pueblo me recibió, viniendo de Panamá, y me recibió como un jugador nativo, y eso pues lo agradezco en el alma”, recordó Butler, quien desde su llegada a la isla se quedó viviendo en Puerto Rico, y aún reside en Dorado.

Los Titanes se alzaron con el cetro de esa temporada venciendo en un séptimo y decisivo partido a los hasta entonces campeones defensores, Polluelos, juego celebrado en el Coliseo Roberto Clemente en San Juan. Y como rememoraron Butler y Sánchez, la serie se trasladó al Clemente desde el quinto encuentro, buscando la liga una instalación de mayor capacidad. Lo logró, totalizando más de 30,000 aficionados en esos tres partidos.

“Recuerdo que siempre estaba la comparación mía con Rolando (Frazer). Y me acuerdo que en los últimos minutos (del juego decisivo de dicha serie final), había un tiro libre y yo estaba al lado de Rolando. Le dije, ‘negrito, ni te muevas, quédate tranquilo que esto es mío. Ya tú ganaste el tuyo, así que tranquilo’”, relató Butler.

Mario Butler, a la izquierda, y Rolando Frazer se casaron con puertorriqueñas, y sus hijos y nietos nacieron aquí.
Mario Butler, a la izquierda, y Rolando Frazer llegaron a la isla en 1979, se casaron con puertorriqueñas, y sus hijos y nietos nacieron aquí. Ambos aún viven en Puerto Rico y se mantienen trabajando. (Ramón “Tonito” Zayas)

“Estábamos arriba por cuatro puntos. Y me abrazó, y eso fue yo creo que un mensaje bien bonito de que vinimos (a Puerto Rico) para un propósito. Para ver las caras de alegría de tanta gente. Fue una satisfacción bien grande para mí y para Rolando, compartir y hacer que dos pueblos se sintieran orgullosos de su baloncesto”, recordó Butler, quien esa temporada promedió 17.8 puntos y 14 rebotes por juego en la fase regular.PUBLICIDAD

La celebración en el centro del pueblo en Morovis tuvo que esperar en lo que los jugadores se trasladaban en caravana desde la zona metropolitana, pero ese fue otro elemento que le añadió color a la historia del único campeonato de los Titanes.

“Es una celebración, yo creo que duró un año, casi. Es la primera vez que yo he visto un tapón desde Dorado hasta Morovis. A mí me dejaron pasar por la marginal, porque yo saqué la camiseta y todo el mundo me dejó pasar. Y pude llegar a tiempo para la celebración”, indicó Butler.

“Y el pueblo se cerró. No había por dónde entrar hasta el centro, hasta la plaza. Estaban todos los carros ahí, la gente los dejaba en el medio y seguían caminando. Yo sé de gente que vino caminando desde Ciales. Amigos míos me lo contaron”, agregó Sánchez, de 66 años, y quien promedió 11 puntos y 3.3 asistencias en el torneo regular.

Significativo para un pueblo pequeño

Mario Sánchez, con el balón, promedió ese año 11 puntos y 3.3 asistencias durante la fase regular.
Mario Sánchez, con el balón, promedió ese año 11 puntos y 3.3 asistencias durante la fase regular. (Archivo)

Así que esa conquista encabezada por estrellas como Correa y Butler, no solo tuvo un significado especial para los jugadores, sino para un pueblo que se ha visto privado de un equipo en el BSN desde la última aparición de los Titanes en la temporada de 2006.

“Deportivamente hablando, ganar el campeonato para un pueblo como Morovis, pequeño, pues es lo más grande que ha pasado en el deporte aquí. A veces uno piensa que la gente se ha olvidado, o no sabe quién es uno. Pero me ha pasado que gente, que por cualquier razón, caminando, coincidimos, me dice, ‘¿mira, tú eres tal persona que en el 87 ganaste el campeonato con Morovis?’”, resaltó Sánchez, quien debutó en la liga con los Cangrejeros de Santurce en 1975, y luego pasó a los Titanes desde su entrada a la liga en 1977. Sánchez jugaría el resto de su carrera en Morovis, hasta 1993.PUBLICIDAD

Para Butler, quien duró 29 campañas en el BSN —22 de ellas con los Titanes—, el significado que tuvo la franquicia para la zona trascendió los límites de Morovis.

“Creo que ese año hubo mucha gente que simpatizó con Morovis por ser un equipo ‘underdog’ que nunca había ganado. Por la simpatía de ver el esfuerzo que hicimos, pues se unieron a ser fanáticos de Morovis. Y creo que nosotros atraímos a pueblos de la montaña… Ciales, Orocovis, Vega Baja, Barranquitas. Todos estos pueblos aquí, pues, se hicieron fanáticos de los Titanes”, destacó Butler.

Tras recesar en las dos campañas previas, Morovis jugó por última vez en el BSN en la temporada de 2006. Al año siguiente, el entonces apoderado y exintegrante de la edición campeonil de los Titanes, Marcelino García, trasladó la franquicia a Fajardo por un asunto económico. La operación de la franquicia ya arrastraba problemas de años anteriores.

En Fajardo, el equipo solo participó en dos temporadas, en 2007 y 2008, antes de recesar por tres campañas seguidas y así desaparecer del organismo. Durante ese periodo de recesos, hubo varios intentos para que la franquicia regresara a Morovis, pero nunca se concretó.

Tanto Butler como Sánchez lamentan la ausencia de los Titanes y desearían tenerlos de regreso, aunque ambos son realistas, ya que la operación actual de los equipos supera el millón de dólares por campaña y Morovis es una franquicia de mercado pequeño.

“La tarea (de administrar un equipo) se ha puesto bien costosa, bien difícil para el mercado pequeño como Morovis”, dijo Sánchez, a lo que Butler ripostó, “pues invitamos a cualquiera que tenga la torta (dinero), porque aquí es la mejor fanaticada”.

“Siempre me mantengo al tanto en todo lo que son las cosas que pasan socialmente dentro del pueblo. Así que no me he ido, estoy aquí. Y haría cualquier cosa para venir a sentarme a ver un juego, pero aquí, porque no soy fanático de ningún otro equipo”, concluyó Butler.

Mario Sánchez aún reside en Morovis, de donde es natural, mientras Mario Butler, desde su llegada a Puerto Rico, ha residido siempre en Dorado, excepto un año.
Mario Sánchez aún reside en Morovis, de donde es natural, mientras Mario Butler, desde su llegada a Puerto Rico, ha residido siempre en Dorado, excepto un año. (David Villafañe)

Cronología de la franquicia

  • Luego de su nacimiento en 1930, el Baloncesto Superior Nacional tuvo entrada y salida de franquicias, pero desde los primeros años de la década de 1950 hasta 1968 jugó con ocho equipos.
  • Desde la campaña siguiente comenzaron a entrar nuevas franquicias de expansión, y en total se estrenaron ocho en un periodo de nueve temporadas entre 1969 y 1977.
  • Los dos últimos equipos de expansión en ese periodo fueron los Polluelos de Aibonito y los Titanes de Morovis.
  • Diez años después de su primera temporada, Morovis obtuvo en 1987 su primer y único campeonato en el BSN.
  • Antes, con la llega del licenciado Genaro “Tuto” Marchand a la presidencia de la liga en 1978, comienzan a implementarse nuevas reglas en el torneo, una de ellas, la de los refuerzos a partir de 1980. La regla concedía un refuerzo exclusivamente latinoamericano a los últimos seis equipos de la temporada anterior.
  • Morovis, con el centro Mario Butler, fue uno de los primeros seis equipos que tuvieron importados bajo esa regla a partir de 1980.
  • En una época en que los 16 equipos de entonces jugaban divididos en cuatro secciones, Morovis figuró en el Norte junto a Bayamón, Arecibo y Río Piedras.
  • Luego de terminar con récord de 19-11, eliminó 3-0 a los Mets de Guaynabo en la serie de cuartos de final, y barrió también a los Leones de Ponce, 4-0 en las series semifinales.
  • Conquistó el cetro venciendo en la serie final 4-3 a los Polluelos de Aibonito, que entraron a la liga junto con Morovis en 1977, y que venían de conquistar el campeonato la temporada de 1986.
  • Los últimos tres partidos de la serie final se celebraron en el Coliseo Roberto Clemente, pues la liga buscaba una instalación de mayor capacidad a la del Palacio Pepe Huyke de Morovis, y del Coliseo Marrón Aponte de Aibonito.
  • La asistencia de esos tres partidos en el Clemente fueron de 7,896 fanáticos en el quinto, de 10,436 en el sexto, y de 12,180 en el decisivo, un récord de asistencia para la final.
  • El alero Wes Correa fue puro veneno en la ofensiva toda la temporada de 1987, promediando 29.7 puntos por juego, pero explotó aun más durante las series. Tuvo un juego de 45 puntos contra Guaynabo en cuartos de final, uno de 49 y otro de 44 contra Ponce en semifinales, y uno de 42 tantos contra Aibonito en la final. Antes, en la fase regular, había encestado 50 contra Carolina, 42 contra Canóvanas.
  • En la misma temporada regular de 1987, Correa estableció un récord para liga en tiradas libres, al encestar de 127-120 para un 94% en 30 partidos.
  • Morovis desapareció como franquicia después de jugar la temporada 2006, tras la cual el exjugador y entonces apoderado Marcelino García, quien había sido parte de la conquista del título de 1987, mudó el equipo a Fajardo para la campaña 2007.
  • Incluyendo el torneo de 1977, Morovis jugó 28 temporadas, pues recesó en 2004 y 2005 antes de jugar por última vez en 2006.

(Fuente: Paquito Rodríguez)

TAGS

MOROVISBSN

ACERCA DEL AUTOR

ANTOLÍN MALDONADO RÍOSantolin.maldonado@gfrmedia.com

Periodista con más de 30 años de experiencia en prensa escrita, especializado en reportajes de investigación y artículos de análisis, presentando la otra cara de la información deportiva. Graduado en 1994 de…Leer más

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *