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El teatro de corte y el teatro popular del siglo 17

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El teatro popular del siglo 17 ataca a la nobleza, les satiriza y condena con sus diversos recursos dramáticos o teatrales, directa o indirectamente. ( María de Zayas hace un comentario crítico y, por ello satírico convencional y también de sátira oscura, en su pieza. Aspecto que Lynnette Salas captó muy bien

Anamín Santiago

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Y mientras FB no me deja publicar imágenes de forma convencional porque subo videos de Tik Tok, algunas reflexiones luego del cierre de esta primera etapa con La traición en la amistad. (Me hubiera gustado acompañar esto con fotos):

1-El teatro de corte del siglo 17 proponía un tipo de espectáculo grandilocuente, incluía maquinaria teatral, el lujo; el teatro popular de corrales proponía un espectáculo desprovisto de riqueza, lleno de talento y con mucha sagacidad escénica. Sus paredes, sus niveles, sus planos, eran a base del lugar de representación. Compañías y actores viajeros lo ejecutaban. Pueden imaginar montajes basados en lo lúdico, más que en el efecto, la pose o los “manners”.

2-El teatro popular del siglo 17 ataca a la nobleza, les satiriza y condena con sus diversos recursos dramáticos o teatrales, directa o indirectamente. ( María de Zayas hace un comentario crítico y, por ello satírico convencional y también de sátira oscura, en su pieza. Aspecto que Lynnette Salas captó muy bien. Además, en mi compañía nunca doy por sentado ni al rey ni a la nobleza ni a ningún autoritarismo 😀)

3-El teatro popular español o del siglo 17 hablaba constantemente con el público, sea directa o indirectamente, y traía a la caracterización las “convenciones que autentican”. Estas usan códigos de habla y de conducta para el público real. Si ese público ve a la nobleza como enemiga, que sí lo era, el actor que interpretaba al noble podía meter su dedo en la nariz o rascar su trasero. Una sátira sutil que debía burlar la censura de los mosqueteros, pues estos podían cortarle la cabeza.

4-En esencia, el teatro de corrales y espacios diversos estaba atado al público real en su música, vestuarios y elementos escénicos, así como a su estrecho capital. Era ejecutado por diversos tipos de agrupaciones de artistas: ñaques, bululús, farándulas, gangarillas, garnachas, etc; de dos, tres, seis actores, se incluían mujeres, hasta llegar a la «compañía» ( tenía como treinta personas). Todas viajeras. Desde ahí emergió con la antorcha inextinguible del favor del público.

5-En una mirada demasiado rápida sobre la aportación de Dean Zayas en su apropiación del siglo de oro español, este asumió el concepto compañía ( recuérdese que trabajó en la universidad con su teatro rodante), mezclando en sus textos populares aspectos del teatro de corte. Su estudio de pinturas y música, así de algunos filólogos, le llevaron a hacer su propia propuesta, que no es la de otros artistas.

6-Su tipo de montaje no se ve en el Corral de comedias de Almagro, que es el festival que conozco (investigo los aspectos más populares y viscerales de este teatro), más bien se ven en el inmenso teatro llamado Teatro Marxillach o la Antigua Universidad Renacentista por compañías que siguen la estética de la Compañía Nacional, basada en una de las líneas del siglo de oro. Yo sigo a Umbra teatro que son de Almagro, más visceral, más basado en el trabajo actoral y las infinitas posibilidades que genera el trabajo intenso entre actores y director. (Recomendado).

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