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“Esto es una emergencia”: en peligro los documentos en el Archivo General de Puerto Rico debido a compleja avería eléctrica

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La subestación que nutre al edificio dejó de funcionar luego de las lluvias torrenciales de octubre y la construcción de una nueva podría demorarse varios meses

viernes, 1 de diciembre de 2023 – 11:40 p.m.

Por Víctor Ramos Rosado El Nuevo Día

Desde el pasado 27 de octubre, el Archivo General de Puerto Rico está teniendo problemas de energía eléctrica, lo que ha llevado a varios empleados, al igual que a expertos y a ciudadanos, a levantar bandera por las posibles consecuencias que la ausencia de condiciones apropiadas pueda tener sobre los contenidos invaluables del archivo.

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En un video difundido en redes sociales, Marisel Flores, una empleada identificada como secretaria de educación y propaganda, denunció las condiciones actuales del lugar y expresó su preocupación por las consecuencias de una respuesta inapropiada.

“La situación ha surgido a causa de las intensas lluvias que afectaron la subestación eléctrica encargada de suministrar energía al edificio Ricardo Alegría, sede del Archivo. Lamentablemente, las consecuencias directas de este incidente, han sido la interrupción del suministro eléctrico y el colapso del sistema de climatización del edificio. En la actualidad, el edifico opera únicamente con una planta eléctrica, careciendo del sistema de aire acondicionado necesario para preservar y conservar adecuadamente los valiosos fondos y colecciones que resguarda. Esta situación representa un riesgo inminente para nuestro patrimonio documental, poniendo en peligro la integridad de documentos y objetos de gran valor histórico y cultural”, explicó Flores en el video.

Ante esta emergencia, hacemos un llamado urgente al director del Instituto de Cultura Puertorriqueña(ICP), el Sr. Carlos Ruiz, para que declare un estado de emergencia y tome las medidas necesarias para atender esta situación de manera inmediata. La prontitud de la respuesta es necesaria para evitar consecuencias irreversibles y garantizar la preservación de nuestro patrimonio documental”, continuó.

Según Freddy Vélez García, subdirector ejecutivo del ICP, el problema, sin embargo, es uno de gran complejidad. El daño que sufrió la subestación, aparentemente, no es reparable, pues debido a las lluvias torrenciales que afectaron al país durante ese periodo, la estructura y sus contenidos quedaron destruidas.

El conservador y restaurador Héctor Berdecía Hernández, director general del Centro de Conservación y Restauración de Puerto Rico (CENCOR), expresó su preocupación sobre las condiciones que enfrenta el Archivo. Uno de los primeros problemas, sin embargo, resulta ser la propia estructura.

“El edificio realmente no está hecho para albergar el Archivo General, porque es un edificio histórico que ha tenido mil problemas, ha tenido mil cosas y realmente es un problema. El otro tema que Puerto Rico no entiende que nosotros vivimos en un clima tropical, tanto el calor como la humedad, hacen que los materiales se deterioren mucho más rápido. El papel, los libros, los materiales fotográficos son materiales derivados de los árboles, es material orgánico que estamos con el que estamos bregando. El tema del constante cambio en temperaturas y humedad produce hongos y la formación de hongos, lo que hace es que se alimentan de esos documentos. Los van deteriorando, se alimentan de las tintas, se alimentan de los diferentes tipos de papeles, y van deteriorando, al fin y al cabo, los documentos históricos”, explicó Berdecía Hernández, reconociendo que no hay soluciones fáciles a la situación.

Es un tema un poco complejo, porque tú no puedes hacer lo mismo para todas las colecciones, porque no son materiales homogéneos, necesitas especialistas en este tema, trabajando, y es una emergencia. La mentalidad que se debe tener de esto ahora mismo es que se tiene que trabajar como una emergencia. Esto es como si un huracán hubiera azotado y el archivo estuviese sin luz”, dijo.

Al momento, el Archivo General permanece cerrado al público general, lo que posiblemente afecte el transcurso de investigaciones históricas, y la mayor parte del personal labora desde sus hogares. Al momento, no hay fechas precisas disponibles de cuándo estará nuevamente en operaciones ni de cuando iniciará el proceso de construcción de la nueva subestación.

En dicho edificio hay documentos que dan fe del pasado histórico, político y económico de Puerto Rico desde finales del siglo XVIII, con colecciones privadas, estatales y municipales, entre otras. También hay una hemeroteca con materiales que datan de los siglos XIX y XX, y una colección de mapas, planos y dibujos.

¿Qué fue lo que ocurrió con el sistema eléctrico? 

“Estábamos operando con una planta de emergencia. Esa planta se arregló. Cuando llega el servicio de energía eléctrica el lunes es que nos damos cuenta de que estaba operando la planta, no estábamos directo con energía eléctrica. Se llama a LUMA, se llama todo el mundo. Hacen las investigaciones y resulta ser que cuando vino el servicio de energía eléctrica nuevamente, entre comillas, achicharró a la subestación, que esto es lo que conecta el servicio de la calle al edificio”, explicó Vélez García en entrevista con El Nuevo Día.

No solamente se vio afectada la subestación, sino que varios equipos eléctricos de importancia también sufrieron el impacto, tal como el “main braker”, que permite el flujo de energía entre la subestación y el edificio se dañó, al igual que los “chillers” de loas aires acondicionados.

“Tenemos entonces que las plantas de emergencia que tiene archivo no pueden estar operando por más de siete días consecutivos. Tiene que dársele mantenimiento. Y ahí estamos. Tenemos ‘chillers’ alquilados, estamos operando, tenemos aire acondicionado. Hay unas interrupciones programadas, obviamente, porque no es que ha estado todo en tiempo corriendo, sino que hay que hacer interrupciones”, sostuvo.

El asunto de presupuesto ha presentado un problema, sin embargo. Aunque el Archivo recibió $450,000 en fondos ARPA para la restauración de la planta física, ese dinero está asignado a proyectos específicos, atados a los daños sufridos luego de los huracanes de 2017, y no pueden ser utilizados en nada más, según Vélez García.

“¿Cómo estamos bregando con el dinero? El dinero no es infinito. No tenemos dinero. Fuimos a la OGP (Oficina de Gerencia y Presupuesto), a través de la oficina del gobernador y se identificaron unos fondos, medio millón de dólares, de unos fondos de emergencia que tiene el gobierno de Puerto Pico. Esa información se envió a la Junta de Supervisión Fiscal, que nos está pidiendo información sobre cuál es el alcance de emergencia, y cuáles fueron los daños”, dijo el subdirector.

El problema mayor que enfrenta el Archivo resulta ser que, debido a la magnitud de los daños, no hay soluciones rápidas ni fáciles posibles. La construcción de una nueva subestación es impostergable, pero podría demorarse por varios meses. Según explicó Vélez García, el ICP y el personal del Archivo están tomando todas las medidas posibles para evitar el deterioro de los materiales contenido en el edificio. 

Aunque han reconocido los esfuerzos de mitigación, expertos en conservación y preservación como quiera han alzado la voz sobre los peligros que esta situación puede tener para uno de los bancos de información histórica más importantes de Puerto Rico.

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