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Fin de juego para Ucrania: las elites estadounidenses se preparan para mirar a otro lado

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ALASTAIR CROOKE :: Los círculos más influyentes de Washington, han pasado de ‘Rusia perdiendo’ a ‘La derrota de Ucrania es inevitable’. De hecho, Kiev pende del más delgado de los hilos

ALASTAIR CROOKE La Haine


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/fin-de-juego-para-ucrania

La histeria de los globos y los supuestos «ovnis» que han sobrevolado EEUU y Canadá pueden estar provocando silenciosas carcajadas entre los diplomáticos y los servicios de inteligencia del mundo entero. Sin embargo, estos eventos aparentemente triviales arrojan una extraña sombra sobre la guerra en Ucrania.

Ya se sabe que el escándalo mediático creado por la aparición de los objetos voladores – ahora inofensivos- fue producido ex profeso por una razón de política domestica: el calendario electoral de EEUU

Aparentemente el globo chino no produjo nada más que una fugaz excitación en los espías aficionados y un nuevo espectáculo gratuito para los medios de occidente.

Sin embargo, tras el «affaire», Bien tendrá que enfrentar una difícil tarea: debe convencer al votante estadounidense que la economía está funcionando a pesar que para el ciudadano de a pie su nivel de vida se está derrumbando.

Justo en estos días Biden necesitaba con urgencia hacer un acto de magia, consistente en un típico ejercicio de distracción para sacar del foco mediático las encuestas que le eran tristemente negativas: solo el 16 % de los estadounidenses valoran positivamente su mandato, y un 75 % de los votantes demócratas desean que no se presente en 2024. Las encuestas realizadas por medios de comunicación depemdiemtes de los demócratas sugieren a ojo de buen cubero que un sector de su partido está pensando en reemplazarlo como candidato.

Por ahora, el establishment partidario ha decido seguir apoyándolo. Lo ha hecho mediante una artimaña que posterga las primarias en Carolina del Sur, un lugar donde negros y latinos votan tradicionalmente demócrata por lo cual el presidente debería obligatoriamente ganar. Sin embargo, el gran problema para una reelección han sido las «malditas encuestas»; todas pronostican que Biden sería derrotado en los comicios preliminares.

En pocas palabras, el Partido Demócrata está estresado. Biden tendrá obligadamente que cambiar la percepción de una mayoría de estadounidenses cuando todos los indicadores muestran un creciente deterioro económico. Será un trabajo pesado. El equipo económico insistirá: ‘¡Manténganse enfocados en los logros económicos! No queremos distracciones de ninguna debacle de nuestra política exterior, no queremos que los debates televisivos se centren en globos chinos, o en tanques Abrams: ¡Es la economía, estúpidos!’.

Si, pero, el ‘globo chino’ fue explotado por un caza de la aviación. Y con ello se frustró la posibilidad de negociar un entendimiento limitado con un irritable presidente Xi. Una negociación que podría haber evitado que las tensiones con China se conviertan en el gran tema en los debates de las primarias.

Mientras tanto la poderosa facción de los ‘halcones contra China’ está entusiasmada. El globo chino mató el acercamiento y, en un instante, transformó a China en la amenaza principal. Estos halcones tienen ahora la oportunidad de hacer girar la política exterior y enfocarse completamente contra China (dejando atrás el conflicto de la OTAN con Rusia en Ucrania).

Argumentan que Ucrania estaba ‘dilapidando’ el inventario de armas del Pentágono. Dicen que el conflicto «está dejando a EEUU vulnerable» y que el país tardaría años de restablecer el «nivel obligatorio en la producción de armamentos». Y no hay tiempo que perder, la «valla de disuasión» militar alrededor de China debe estar en posición, lo antes posible.

Naturalmente, el estrecho círculo neoconservador que rodea a Biden – algunos de los cuales ha trabajado durante décadas en el proyecto ‘Destruir Rusia’ – no están listo para dejar ir el proyecto Ucrania.

Sin embargo, la burbuja narrativa de Ucrania ya se ha pinchado: filtra helio por todos lados. Los círculos más influyentes de la Beltway, en Washington, han pasado de ‘Rusia perdiendo’ a ‘La derrota de Ucrania es inevitable’. De hecho, Kiev pende del más delgado de los hilos.

Olexii Arestovich, que fuera el principal asesor de la oficina presidencial de Zelensky , hablando a fines de enero de este año, fue raramente sincero en su evaluación:

«Si ustedes piensan que tenemos la garantía de ganar la guerra, entonces están equivocados , esto es muy poco probable. Desde el 14 de enero ha dejado de ser así. Es posible que la guerra no termine como esperan los ucranianos y, como resultado, es posible que Ucrania no recupere todos sus territorios, y Occidente está listo para aceptar ese escenario… ¿Qué pasará con nuestra sociedad que elevó en estos meses sus expectativas demasiado alto? Este retroceso por expectativas incumplidas nos golpeará tan fuerte que simplemente nos quedaremos atónitos.

La salida de esta guerra puede no ser en absoluto lo que nos parecía hace tres meses, tras el [supuesto] éxito de la operación Kherson. Y no porque los estadounidenses no entreguen armas ni se demoren, sino porque el éxito requiere 400 mil soldados perfectamente entrenados con armas de la OTAN. ¿Tenemos estos soldados? No. ¿los tendremos el próximo año? No los tendremos. No hay suficiente tiempo ni instalaciones para entrenarlos…

Nosotros, como sociedad, no estamos preparados para tal resultado. Decidí decirlo. Pero lo más desagradable es que Occidente tampoco esta preparado para ese escenario y dependemos totalmente de ellos. ¿Qué debería hacer Occidente? El escenario de las dos Coreas. Y crear una nueva Corea del Sur con garantías, una opción donde Ucrania puede obtener muchos beneficios.»

Dicho sin rodeos, si Biden quiere evitar que se repita la humillante derrota afgana, su gobierno necesita avanzar con urgencia antes de que comience el calendario presidencial de 2024 este verano, con Ucrania/Rusia absorbiendo todo el oxígeno de los próximos debates.

Pero esto no está sucediendo. Victoria «Fuck Europe» Nuland, que ha sido ‘capo’ en Kiev durante una década, está supervisando una gran purga: los no confiables están fuera y los halcones radicales ucranianos pro estadounidenses están dentro. Nuland está directamente a cargo de cambiar la imagen de la mafia neonazi de Kiev, un cambio que deja a Zelensky sin amigos y totalmente dependiente de Washington. Parece ser que el Departamento de Estado y la CIA se aprestan a hacer un doble juego en Ucrania.

Biden responsable del sabotaje

El artículo de Seymour Hersh (https://lahaine.org/gD1w) sobre el sabotaje a los gasoductos Nordstream por parte de la CIA nos dice algo muy significativo.

Todos los conocidos neoconservadores anti-Rusia (Nuland, Sullivan y Blinken) fueron parte del complot del sabotaje, pero el empujón provino de Biden. Él lo dirigió. Y para ser claros, Biden está tan involucrado emocionalmente en Ucrania como sus compañeros de equipo; es probable que él tampoco pueda ‘dejar ir’ a Ucrania.

Pero escalar la guerra en Ucrania no funcionará para Biden. Esta operación sería muy imprudente. Una escalada no traerá la ganancia que tanto espera, porque su lógica se basa en un análisis fatalmente erróneo

El que fuera hasta hace dos días asesor de Zelensky, Olexii Arestovich, ha descrito las circunstancias que rodearon la entrada de la Operación Militar Especial (SMO) rusa en Ucrania: Esta acción fue concebida como una misión sin derramamiento de sangre y debería haber terminado sin bajas. Intentaron librar una guerra inteligente… Una operación especial tan elegante, hermosa y veloz como un rayo, donde personas educadas no causan ningún daño, ni a un gatito ni a un niño, de hecho eliminaron a los pocos que se resistieron. No querían matar a nadie: Solo querían que el gobierno firmará su renuncia».

El punto aquí es que lo que ocurrió fue un error de cálculo político por parte de Moscú, y no un fracaso militar. El objetivo inicial de la SMO no funcionó. No hubo negociaciones porque EEUU las abortó. Sin embargo, surgieron dos derivaciones importantes: las cabezas de la OTAN pensaron que Rusia era militarmente débil, atrasada, y el gobierno de Putin estaba tambaleante. Esta mala lectura hizo que la OTAN percibiera equívocamente a Rusia, la subestimara y no entendiera que iba a pasar a continuación en la guerra.

La OTAN hizo un análisis totalmente incorrecto. Rusia es fuerte y tiene predominio militar.

No obstante, bajo una presunta debilidad de Rusia, la OTAN cambió una planificación que originalmente estaba definida como una guerra de guerrillas y no como una guerra convencional. Este mayúsculo error militar abrió el camino para el dominio de la artillería de Rusia, que siguye desgastando sin descanso a las fuerzas ucranianas. Este error ya no se puede corregir. Y probar otro cambio de estrategia podría conducir a la Tercera Guerra Mundial.

La solución: ¿más armas?

El tanque Abrams M1 no salvará a Biden de la debacle en el período previo a los debates electorales en EEUU, explican los especialistas:

«El Abrams fue diseñado para el tipo de combate tanque contra tanque que no ha ocurrido desde la II Guerra Mundial. Es enorme, caro, lleno de todo tipo de aparatos electrónicos. Y propulsado por un motor a reacción reutilizado. Necesita su propio ejército de mecánicos si se descompone, se queda sin gasolina rápidamente y se hunde en el barro. Pesa casi 70 toneladas, es demasiado pesado para cruzar la mayoría de los puentes y necesita equipo especializado para cruzarlos. Los saudíes utilizaron tanques Abrams en Yemen y perdieron 20 frente a los hutíes, que no son exactamente una fuerza militar muy sofisticada».

Entonces, ¿Qué esta pasando ahora? Bueno, el combate ya comenzó en los pasillos de Washington. Los halcones contra China intentarán atraer toda la atención hacia el gigante asiático y como respuesta los neoconservadores de Biden pueden intentar alguna escalada en Ucrania que haga que la guerra con Rusia sea imparable.

Sin embargo, la realidad es que el ‘globo’ ucraniano se ha reventado. Los círculos militares y civiles en Washington lo saben. Se reconoce que es inevitable «el éxito ruso» (aunque para evitar parecer derrotistas ciertos sectores se resisten a reconocerlo públicamente). Estos círculos saben que el ‘globo’ OTAN (como ‘fuerza formidable’) ha estallado. También saben que la capacidad industrial occidental para fabricar armas, en cantidad suficiente y durante un período prolongado, es otro «globo» reventado.

¿Las consecuencias? Un grave daño a la reputación de EEUU, que crecerá cuanto más persista la guerra. Lógicamente ambos círculos en conflicto no quieren eso. Quizás lleguen a la conclusión que Biden no es el hombre para sacar al país de este callejón sin salida, que Biden es parte del problema y no la solución. Si es así, debe irse a tiempo para que los demócratas decidan quién los guiará hacia las elecciones presidenciales de 2024 (una perspectiva nada fácil).

También saben que la campaña de 2024 ha unido a un Partido Republicano que tiene su propia lectura de la debacle de Ucrania: «Salgamos de Ucrania rápido para enfrentarnos con China», están repitiendo los políticos republicanos.

Esto significa, en primer lugar, que el apoyo financiero a Ucrania, como aparentemente dijo Bill Burns (jefe de la CIA) a Zelensky en su última visita, disminuirá este verano. Y segundo, sugiere que cualquier apoyo bipartidista para armar más a Kiev habrá terminado para cuando la temporada de primarias esté en pleno apogeo.

Bill Burns viajó (en secreto) a mediados de enero para encontrarse con Zelensky. ¿Fue para preparar a Zelensky para un cambio en la postura estadounidense? Burns, un negociador silencioso, no forma parte del equipo de Nuland. El Jefe de la CIA expuso con claridad su pensamiento a principios de febrero en la Universidad de Georgetown: «China sigue siendo el mayor desafío geopolítico que enfrenta EEUU en las próximas décadas y la mayor prioridad para la CIA». Esta idea fue la sustancia en su discurso.

Nuland puede estar empotrando halcones alrededor de Zelensky para continuar la guerra, pero hay otros intereses que están en el juego. Los círculos financieros han mostrado su preocupación por un colapso del mercado que podría conducir a una hemorragia en el valor del dólar. También algunos están convencidos que la guerra de Ucrania está contribuyendo a un grave debilitamiento de la posición de EEUU en el mundo. Pero hay una intranquilidad aún mas significativa: esos círculos creen que el imprudente equipo de Biden (no olvidar el sabotaje a Nord Stream 1 y 2) pueden perder el control y llevar a EEUU a una guerra más amplia con Rusia.

En cualquier caso, el tiempo apremia. El calendario electoral se avecina. ¿Será Biden el candidato demócrata? Este vital asunto debe resolverse antes de las primarias tempranas para permitir que el sucesor demuestre sus políticas y capacidades a tiempo.

Al Mayadeen


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/fin-de-juego-para-ucrania

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