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John Kirby contra el ejército ruso

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Algo está ocurriendo en Ucrania que tiene al portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU tratando de preparar a la audiencia estadounidense para acontecimientos significativos

SCOTT RITTER La Haine

La administración Biden tiene mucho con lo que lidiar ahora en lo que se refiere a Rusia. A medida que la Guerra en Gaza ha desviado la atención de un esfuerzo perdido en Ucrania, una desastrosa contraofensiva ucraniana patrocinada por la OTAN se ha quedado sin vapor, con casi el 100 por ciento de bajas entre los hombres y equipos participantes.

(La OTAN entrenó a una fuerza de 90.000 soldados ucranianos para este esfuerzo, y les suministró aproximadamente 300 tanques; Rusia ha publicado cifras creíbles que contemplan que las bajas ucranianas desde el inicio de la contraofensiva en unos 90.000 muertos y heridos, con unos 300 tanques destruidos).

Rusia ha asumido una postura ofensiva; la lectura inicial desde el campo de batalla es que está teniendo más éxito en las primeras semanas de sus ataques que Ucrania en su contraofensiva de cinco meses de duración.

Sede del Centro de Gestión de la Defensa Nacional de Rusia en Moscú.

Para colmo de males, US News and World Report acaba de publicar la clasificación de los ejércitos más poderosos del mundo y Rusia ha superado a EEUU en el primer puesto.

En tiempos como estos, la Casa Blanca recurre a sus especialistas en manipulación de la narrativa, y no hay mejor practicante del arte de la manipulación en el equipo de la Casa Blanca que el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby.

«Quiero, si me lo permiten, tomarme un par de minutos», dijo Kirby a la prensa el 26 de octubre, «para ponerles al día sobre la situación del campo de batalla en Ucrania.»

Rusia, al parecer, estaba al ataque señaló Kirby, habiendo lanzado una renovada ofensiva en el este de Ucrania «a través de múltiples líneas«, incluyendo los alrededores de Avdiivka, Lyman y Kupiansk. Esta ofensiva, dijo Kirby,

no fue una sorpresa. Hemos estado observando cómo esto se acumulaba y se acercaba. Y hemos advertido que el presidente Putin sigue teniendo como objetivo conquistar Ucrania y hemos estado trabajando para garantizar que Ucrania tenga el equipo que necesita para defender su territorio.

El tono de Kirby era diferente en junio de 2022. Entonces Kirby declaró

Ellos [Ucrania] están recibiendo todo lo que podemos enviar tan rápido como podemos enviarlo. … Vamos a comprometernos a ayudar a las fuerzas armadas de Ucrania a defenderse e intentar recuperar el territorio, particularmente en el este, en el sur, que están intentando recuperar ahora.

John Kirby durante un evento de prensa en 2021.

Ahora ya no se habla de que Ucrania esté recuperando territorio. En su lugar, Kirby hizo hincapié en que un nuevo paquete de apoyo, centrado en la defensa antiaérea y los misiles antitanque, así como municiones de artillería, estaba permitiendo a Ucrania

aguantar y mantener la iniciativa en la defensa contra esta ofensiva, repeliendo con éxito las columnas de tanques rusos que han estado avanzando sobre Avdiivka.

Los rusos, se apresuró a señalar Kirby, habían

sufrido pérdidas significativas en este intento ofensivo suyo, incluyendo al menos 125 vehículos blindados en los alrededores de Avdiivka y más del equipamiento de un batallón.

Iglesia de San Miguel en Avdiivka, en la región de Donetsk, el 1 de abril, durante la batalla por la ciudad.

A pesar de este revés, del que Kirby no ofreció pruebas, se esperaba que Rusia siguiera atacando las líneas ucranianas. «Este es un conflicto dinámico«, dijo Kirby,

y tenemos que recordar que Rusia todavía mantiene cierta capacidad ofensiva y puede ser capaz de lograr algunas ganancias tácticas en los próximos meses.

La diferencia entre «Ucrania va a reconquistar el territorio perdido» y «Rusia está a la ofensiva y puede lograr algunos avances tácticos» es de un orden de magnitud que no puede descartarse sin más.

Algo está ocurriendo sobre el terreno entre Ucrania y Rusia que tiene a Kirby intentando desesperadamente preparar a la audiencia estadounidense para algunos acontecimientos significativos en el campo de batalla que favorezcan exclusivamente a Rusia.

Tras el fracaso de una contraofensiva

Intentar minimizar estos avances como de naturaleza «táctica» no altera el hecho de que se están produciendo tras una contraofensiva fallida que había contado con el respaldo del poderío militar y económico colectivo de EEUU, la OTAN y la Unión Europea.

La transición de una gran contraofensiva destinada a reconquistar la mayor parte -si no la totalidad- del territorio que se unió a Rusia en referendos, a una postura defensiva en la que se espera que Rusia capture aún más territorio, no puede tacharse de «táctica» por naturaleza. Se trata de un cambio de suerte estratégico que puede muy bien representar la trayectoria final para ambas partes del conflicto.

Vladimir Trukhan es un coronel en la reserva del Ejército ruso afiliado al Distrito Militar Central de Rusia que ha regresado recientemente de los frentes de la OME. Afirma que la situación en el campo de batalla es mucho peor de lo que ha retratado Kirby.

En una amplia entrevista en mi podcast “Ask the Inspector” a principios de este mes, Trukhan señaló que en Avdiika los rusos no buscan «ganancias tácticas», sino el control operativo del campo de batalla diseñado para crear un semicaldero que reproduzca el escenario de «picadora de carne» que se produjo en Bakhmut y sus alrededores a principios de este año.

Rodear Avdiika, dijo Trukhan, no es el objetivo. El objetivo ruso es poner al mando ucraniano en un dilema, en el que abandonar Avdiika podría provocar el colapso de la moral entre los defensores ucranianos y quedarse podría provocar una pérdida masiva de vidas debido a las dificultades asociadas con el refuerzo de la guarnición.

En Bajmut, los rusos pudieron matar, herir o capturar a más de 70.000 soldados ucranianos, lo que representa aproximadamente el número de tropas que habían sido reunidas y entrenadas por la OTAN para llevar a cabo la contraofensiva.

Intentar aferrarse a Avdiika podría resultar fatal para todo el esfuerzo defensivo ucraniano, ya que las reservas ucranianas se han agotado y Ucrania se ve obligada a tomar tropas de otros lugares de la línea de contacto, creando oportunidades ofensivas adicionales para los soldados rusos.

El oeste de Bakhmut durante la batalla del 5 de abril.

Kirby mencionó Kupiansk como otra zona en la que Rusia pudo lograr cierto éxito «táctico» en el campo de batalla. La batalla de Kupiansk representa la manifestación del arte operacional ruso, un ejemplo en el que Rusia fue capaz de explotar una falta de mano de obra en primera línea por parte de Ucrania iniciando operaciones ofensivas en zonas del campo de batalla en las que las fuerzas ucranianas se habían adelgazado para proporcionar mano de obra adicional a la contraofensiva.

Otro semicaldero

En Kupiansk, Rusia pretende fabricar otro semicaldero, una nueva «picadora de carne» similar a la de Bakhmut, que obligue a Ucrania a retirarse o a comprometer tropas de las que no dispone, exponiendo otro lugar del frente a las operaciones ofensivas rusas.

Después del bombardeo ruso de Kupiansk, 25 de enero.

Y así, el ciclo se repite, hasta que se produce un colapso general a lo largo de la línea de contacto ucraniana.

Pero éste no es el aspecto más importante de lo que está ocurriendo en Kupiansk. A diferencia de la derrota de la contraofensiva ucraniana en Zaporizhia, y de las batallas semiclandestinas de Bajmut y Avdiika -todas ellas libradas en territorio reclamado por Rusia y, como tales, cumpliendo el objetivo declarado del presidente Vladimir Putin de liberar todo el territorio ruso-, Kupiansk se encuentra inequívocamente en suelo ucraniano, formando parte del óblast de Járkov.

Aunque Rusia había mantenido una presencia militar en ese óblast tras su retirada en otoño de 2022, esta presencia estaba destinada a asegurar el territorio septentrional de la República de Lugansk más que a servir de trampolín para operaciones ofensivas rusas.

Si Ucrania hubiera buscado una solución negociada al conflicto, señala Trukhan, Rusia se habría retirado del territorio ucraniano. Como Ucrania optó por seguir luchando, Rusia ha pasado a la ofensiva en el territorio de Ucrania.

Esto representa una señal por parte de Moscú de que Rusia -para garantizar la seguridad de los rusos étnicos del este de Ucrania- iniciaría operaciones que podrían provocar que Ucrania perdiera cinco óblasts más que quedarían bajo control ruso.

Se trata de un nuevo punto de inflexión crítico en el conflicto que tiene una importancia estratégica.

John Kirby puede intentar descartar la ofensiva rusa en Kupiansk como poco más que un éxito «táctico». Es, en cambio, un momento de cambio de juego en el conflicto.

Alto ranking militar

Al centrarse en la OME, Kirby se pierde en los detalles y no ve el panorama general. Sin embargo, ‘US News and World Report’ sí lo ha hecho.

De algún modo, Rusia -cuyos militares, según los medios de comunicación occidentales y Kirby, han estado sufriendo bajas horrendas que han dado lugar a una parálisis operativa debido a una moral baja, un liderazgo ineficaz y una logística insuficiente- ha superado a EEUU como el ejército más poderoso del mundo.

Esta clasificación no sólo desmiente la noción de incompetencia rusa en su conflicto contra Ucrania, sino que también refleja la realidad -en gran medida ignorada en Occidente- de que al mismo tiempo que Rusia está llevando a cabo con éxito su OME, también está ampliando su estructura de fuerzas militares en servicio activo de 900.000 a 1,5 millones de soldados, marineros, aviadores e infantes de marina.

Putin durante una inspección de equipo militar en enero de 2018.

Este trabajo requiere no sólo un esfuerzo masivo de reclutamiento – al mismo tiempo que los combates en Ucrania – sino también un enorme impulso por parte del complejo militar industrial ruso, que tiene la tarea no sólo de suministrar armas a las fuerzas rusas comprometidas contra Ucrania, sino también de equipar y apoyar logísticamente a una fuerza adicional de 600.000 hombres.

Todos esos nuevos hombres de uniforme, además de los 300.000 reservistas movilizados y los 300.000 voluntarios para la OME, suponen un aumento de 1,2 millones de hombres bajo las armas en un momento en que el colectivo de la OTAN lucha por formar una fuerza de reacción rápida de 300,000 y EEUU se encuentra unos 15.000 reclutas por debajo de su objetivo de 60.000.

La Comisión del Congreso sobre la Postura Estratégica de EEUU acaba de publicar un informe final que concluye que EEUU necesita aumentar drásticamente el tamaño de su fuerza militar convencional.

No se aborda la cuestión de cómo se hará esto, más allá de la asignación de dinero. Pero incluso un modesto aumento de 150.000 hombres en un momento en el que el ejército estadounidense es incapaz de reclutar suficientes efectivos para mantener la actual estructura de fuerzas parece una misión imposible.

Más allá de las comparaciones desproporcionadas de competencia cuando se trata de reclutar y sostener un gran número de nuevas formaciones militares, la verdadera importancia de lo que está haciendo Rusia fue aludida por el coronel Trukhan, que señaló que la ampliación de la capacidad militar rusa tiene una prioridad mayor que la realización de operaciones militares en el teatro de operaciones de la OME.

Lo que esto significa es que en un momento en que el Occidente colectivo -EEUU, la OTAN y la Unión Europea- se esfuerza por encontrar la forma de sostener el esfuerzo bélico ucraniano, Rusia ha tomado la iniciativa estratégica en la OME, incluso relegándola a un segundo plano.

El principal objetivo de Rusia es construir un ejército capaz de hacer frente y derrotar a las fuerzas combinadas de Occidente. El esfuerzo de Rusia implica la creación de nuevas unidades, dotadas de equipos modernos y sostenidas por la producción de la industria de defensa rusa.

Occidente, mientras tanto, lucha por transformar un ejército que existe en gran medida sobre el papel o en la imaginación de sus dirigentes, en algo capaz de salir al campo de batalla en una guerra terrestre a gran escala en Europa.

El ejército ruso actual está endurecido para la lucha, probado en combate e incorpora la miríada de lecciones tácticas y operativas que ha aprendido por las malas a lo largo de más de 600 días de combates.

Los ejércitos del Occidente colectivo, mientras tanto, tienen dificultades para salir de los barracones, están organizados y equipados con normas heredadas anteriores a la II Guerra Mundial y pueden mantenerse durante apenas dos semanas en caso de combate a gran escala.

John Kirby puede dar vueltas a la información todo el día, pero nunca podrá desenmarañar esta realidad: Rusia está ganando la guerra en Ucrania y domina a EEUU y a la OTAN en términos de fuerza militar global. Gracias a Vladimir Trukhan, podemos tener una visión significativa de la realidad del ejército ruso, una visión que ayuda a sostener las conclusiones de US News and World Report de que Rusia, y no EEUU, tiene el ejército más poderoso del mundo.

  • Exoficial de inteligencia del Cuerpo de Marines de EEUU.
    Consortium News / observatoriodetrabajadores.wordpress.com

Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/john-kirby-contra-el-ejercito

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