Skip to content

José E. Santos Guzmán [nuestro entrevistado]

Spread the love

José E. Santos Guzmán (San Juan, Puerto Rico, 1963) es docente-investigador y escritor (poeta, narrador y ensayista). Estudió su Bachillerato en Estudios Hispánicos (B.A., 1986) en la Universidad de Puerto Rico, entidad en la que también completó su Maestría en Estudios Hispánicos (M.A., 1991).

ROMÁN SAMOT

José E. Santos Guzmán (San Juan, Puerto Rico, 1963) es docente-investigador y escritor (poeta, narrador y ensayista). Estudió su Bachillerato en Estudios Hispánicos (B.A., 1986) en la Universidad de Puerto Rico, entidad en la que también completó su Maestría en Estudios Hispánicos (M.A., 1991).Prosiguió estudios hispánicos en Brown University, donde completó maestría y doctorado (M.A, 1995-Ph.D., 1999). Ejerce su cátedra en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. Los poemarios de Santos Guzmán son: Crónica de la degustación (2005), Libro de Venecia (2007), Muestra gélida de poesía inconsecuente (2009), Diálogos en el museo y otros poemas (2011) y Sombras en el lugar desolado (2020). Por otra parte, su trabajo narrativo incluye: Archivo de oscuridades (2003), Deleites y miserias (2006), Los Viajes de Blanco White (2007), Los comentarios (2008), Trinitarias y otros relatos (2008) y De Coyoacán a Polanco (2013). Finalmente, de su ensayística se destacan: El fundamento de los instantes (2014), Al margen, la glosa (2018, Premio Nacional de Ensayo, Certamen Literario 2019, PEN Club de Puerto Rico Internacional) y Glosas enrarecidas (2019. José ha contestado todas nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.

1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) –Recientemente publicó Lugares ciertos y posibles(2024). ¿De qué trató o tratas en esa colección de cuentos? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?

1.2 José E. Santos Guzmán (JESG, en adelante) –Muchas gracias por tu interés y por invitarme aexpresarme en este foro. Lugares ciertos y posibles(2024) es un conjunto de relatos que comencé hace varios años. Esbocé unas ideas y bosquejé otras, de manera tentativa porque habían pasado varios años desde mi libro de cuentos anterior, De Coyoacán a Polanco (2013). Ya hacia el 2019 me llegó cierto impulso para redactar y desarrollar ideas y logré terminar los primeros dos relatos de la colección. Para ese mismo tiempo redactaba algunos ensayos de reflexión personal y tenía en mente comenzar una investigación que condujera a un libro de ensayos críticos, todo a la vez, por lo que decidí descansar de la idea de la colección de cuentos. Esa investigación y redacción (la de los ensayos críticos) terminó el pasado verano, y hacia finales del año sentí un nuevo impulso para seguir los cuentos. Entre noviembre y diciembre los terminé. El libro explora viejas inquietudes mías vistas a partir de varias posibles versiones de la soledad. Esta está presente en todos los relatos, pero de manera distinta, muchas veces escondida, otras veces más obviamente expuesta.Hay representaciones tomadas de experiencias de mi vida y hay construcciones autónomas que surgen de mis intereses temáticos habituales (la historia, la ética vacilante, etc.), y combinaciones de ambas perspectivas. Echo mano de diversos recursos según lo exigía mi visión de lo que iba relatando, y por eso hay un poquito de literatura fantástica, un poco de ficción testimonial, algo de extrañeza o “sinsentido”, y un poco de reflexión y evocación filtradas por un afán estético. Por supuesto, cada lector verá más de lo que aquí digo, o dialogará de maneras diferentes con los relatos.

2.1 WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo-investigativo previo a Lugares ciertos y posibles y vuestro trabajo creativo-investigativo entonces y hoy?¿Cómo lo hilvana con su experiencia de puertorriqueño-caribeño y su memoria personal o no de lo caribeño dentro de Puerto Rico y el Caribe?

2.2 JESG – Bien… A ver cómo puedo empatarlos…Antes del narrador y del ensayista existía el poeta.Hacia finales de los años ochenta publiqué un poemario (Pequeño cuaderno gris, 1987) y esto coincidió con un cambio de vocación académica. Dejé de interesarme por la literatura y me concentré en mis estudios lingüísticos cuando estudiaba la maestría.Seguí escribiendo poemas, pero no me interesaba publicarlos, metido como estaba en la lectura técnica y la investigación. Mi giro de 180 grados se dio cuando luego decidí, de golpe y porrazo, entrar a un programa doctoral en literatura. Fue una decisión súbita, motivada por factores contextuales del instante, y requirió volver a cambiar mi paradigma investigativo.Finalizados mis estudios, alguien me sugirió que intentara hacer algo diferente, como escribir cuentos.Me pareció bonita la sugerencia y me sentía entusiasmado con la idea de probar algo distinto. De esta experiencia nació la colección Archivo de oscuridades, texto que terminé de redactar en 1999, pero que publiqué en 2003, luego de regresar a Puerto Rico. Me atrevería a decir que en Lugares ciertos y posibles rescato la paciencia de Archivo de oscuridades. Ambos textos se redactaron sin prisa alguna o plan urgente. Ya lo escrito después de Archivo de oscuridades se redactó a la luz de una conciencia personal de seguir, una mayor intencionalidad expresiva, diría yo. Por eso mis textos narrativos siguientes se sucedieron de manera más rápida. He de indicar también que en este período de tiempo se me amontonaron asuntos de naturaleza personal o familiar y escribir se volvió un nicho de recuperación, un refugio si se quiere. Recuerdo un año en que trabajé tres libros a la vez, vistos como unidades autónomas, y aun así, como ocurre con todo el mundo, nada parecía ser suficiente. También durante este tiempo decidí publicar la poesía que no había publicado con anterioridad. Así las cosas, apareció en 2006 Después de la espera.

En lo referente a la investigación y a la redacción ensayística, acababa de publicar en el 2002 el libro que se basa en lo que fue mi tesis doctoral, El discurso dieciochesco español. Tenía algunos ensayos sueltos aquí y allí, amén de haber publicado varios estudios críticos en diversas revistas académicas. Todo ese tiempo recesé bastante de esta actividad, y no fue sino hacia mediados de la década pasada que decidí publicar una colección breve de ensayos libres, personales, algo ajenos a la perspectiva académica, aunque de tema literario. El fundamento de los instantes salió en 2014 y su segunda edición en el 2023. Ahora bien, luego ocurrió el desastre, el huracán María, tras el cual me sentí emocionalmente drenado y bastante destruido. No podía escribir. Decidí acopiar, a modo de pasatiempo, varios estudios publicados en revistas académicas. Este proyecto de compilar salvó mi salud mental. Así surgió Al margen, la glosa (2018), y por haber releído estos textos de antaño, volví a sentir el impulso para opinar y dedicar parte de mi tiempo a la ensayística.

Ha sido un viaje muy personal de recuperación en muchos sentidos. Hoy en día puedo afirmar que he podido recuperar aquella paciencia de finales del siglo pasado. Trataré de ser prudente y respetuoso en cuanto al elemento de lo “puertorriqueño” o lo “caribeño” en mi obra o en mi personalidad literaria. A ver, no escribo pendiente de alguna adscripción o de ubicarme conceptualmente como una cosa o la otra, si bien sé perfectamente que escribo dentro de un marco geográfico donde coexisten varios subsistemas culturales. Pienso que le pasa igual a todo el mundo, fuera del hecho de que de manera consciente deseen resaltar ese elemento. Esto de las definiciones siempre me ha parecido un poco escurridizo, y con los años reparo menos en ello. Por supuesto, entiendo que es un elemento legítimo para quienes identifiquen la importancia de esto en lo que escriben y no es algo que critique ni a lo que me oponga. He comentado un tanto sobre esto en algunos de mis ensayos, sobre todo en De paseo por el vecindario (2020).

Le contaré un par de experiencias en este sentido.Tomé una vez un curso de literatura cubana con Antonio Benítez Rojo. Durante las clases introductorias del tema comentó precisamente esto de las definiciones y recuerdo que decía “se puede ser caribeño sin ser caribeño”, refiriéndose al hecho de que, aunque se viva en este cuadrante del mundo el ser puede no identificarse para nada con el concepto de “lo caribeño”. Y esto no lo decía de manera peyorativa, decía que era una simple verdad y que igual ocurría en otras latitudes, que el ser se define primero por sí mismo y luego incorpora lo que desea incorporar según vive y reacciona a lo vivido. Fue maravilloso ese curso y hago memoria de don Antonio con frecuencia. En otra ocasión daba yo unas conferencias en la Universidad de Georgia, en Athens.Recuerdo que antes de comenzar la conferencia hablaba con algunos de los asistentes sobre las literaturas regionales, y un estudiante que era de Jamaica comentó justamente que en su formación nunca se referían a Cuba, Dominicana y Puerto Rico como “Caribe”, que el Caribe para ellos era el Caribe anglo, y que al trío de Dominicana, Cuba y Puerto Rico lo consideraban parte de Hispanoamérica. Así las cosas, y ante la amalgama de posibles perspectivas, creo que reduzco mi marco de adscripción hacia lo que percibo menos impreciso para mí.

3.1 WRS –Si compara vuestro crecimiento y madurez como persona, escritor e investigador con su época actual de escritor en Puerto Rico, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo-investigativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?

3.2 JESG – Fíjate, en torno a eso de “las diferencias de crecimiento”, como se suele decir, sospecho que se centran en la poesía. Cuando comencé buscaba una voz, ese temple que definiera mi expresión y culminara ese diálogo que tenemos con la tradición. Era muy consciente de que al terminar un poemario deseaba retar mis capacidades de entonces y llevarlas a algo que no sintiera ajeno, pero que mostrara algo diferente de mí. Aquella dejadez plácida que sirvió para redactar mis primeros poemarios sirvió como base para lo que luego fue mi proceso más pensado y organizado a la hora de concebir un poemario. A mí me parece que ya hacia la redacción de De Natura —corto poemario de 1989 incluido luego en Después de la espera— se cimentó lo que es “mi voz”, por llamarla de alguna manera. Pienso que cada proyecto poético posterior articula una versión particular de esa voz, que, en adelante, y en tanto que la razón se va imponiendo a los impulsos, dibuja poco a poco su madurez, y espero que la mía también.

De mi prosa te diré que no la siento de la misma forma. Cuando narro, e incluso a veces, cuando escribo ensayos, mi cerebro es como un dínamo de elementos racionales y absurdos, como si fuera una tómbola que se detiene según el instante necesite echar dentro de ella la mano. Esto lo he sentido así desde Archivo de oscuridades. Creo que lo único que ha cambiado es el saber de antemano cuánto he de depender de un plan preconcebido o no para cada proyecto. Y también la furia, esa energía que tanto se asocia con la juventud y con la primavera de nuestra expresión, se ha calmado.

4.1 WRS – José, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo-investigativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo-investigativo a su quehacer literario?

4.2 JESG – Nunca trato de hacer esto, es decir, comparar. Parto de ese respeto absoluto a la expresión independiente y personal. Uno sabe que se vive en la misma época, pero ya se deslinda todo por vivir cada uno contextos diferentes. Cuando ocurre que al leer a mis colegas veo elementos semejantes,me parece lógico, y lo disfruto atento a ver de qué forma se manifiestan sobre tal o cual inquietud. Por otro lado, cuando no veo coincidencia aparente alguna, me reto para tratar de aproximarme lo más posible a lo que se representa, para después contrastar con cualquier idea preconcebida que abrigue yo. Por eso, siempre que leo a mis colegas es como enfrentar un nuevo “Génesis”, y es siempre una bella experiencia.

Ahora bien, sí he comentado de manera más metódica textos de mis colegas. En casi todos mis libros de ensayos hay algo, sea de manera académica o de manera más personal. También es cierto, como es lógico, que les he comentado en conversaciones mi parecer, lo que hago de manera sincera.

5.1 WRS – Ha logrado mantener una línea de creacióne investigación literaria enfocada en la poesía, el cuento y el ensayo. ¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo-investigativo dentro de Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?

5.2 JESG – De igual forma que te dije sobre mis colegas, puedo decirte que se portan conmigo de igual manera. Cuando hablamos me comentan lo que desean decirme con luces y sombras. En lo que se refiere a la recepción crítica académica o de los medios de comunicación, me parece que todo depende del momento o del texto. Yo soy el primero en afirmar que ninguno de mis libros es perfecto y que hay algunos que responden a mi deseo de conjurar un momento preciso que tal vez se consume ante el avance del tiempo.

El primer libro de cuentos, Archivo de oscuridades, llamó la atención de varias voces que reputo buenas y autorizadas. Igual ocurrió con un poemario, Crónica de la degustación (2005) que fue reseñado en algunas revistas, y por el cual fui entrevistado (revista La Torre). También Deleites y miserias (2006), libro de relatos enlazados entre sí, motivó una entrevista y un comentario crítico. El texto que ha recibido la mayor atención ha sido seguramente Los Viajes de Blanco White (2007). No solo recibió varias reseñas en la prensa, sino que también fue comentado por algunos académicos. Al año siguiente apareció Loscomentarios (2008), texto que también fue comentado en el espacio cibernético.

Seré muy sincero. Influye en la recepción de mi obra mi poca sociabilidad. Me refiero a que no salgo mucho a actividades y no me dejo ver. Usualmente solo voy actividades a las que se me invita, ya programadas con tiempo, y también voy, como corresponde, a las actividades en que presento el libro de alguno de mis colegas. No mucha gente sabe de mí, o mejor dicho, no saben que escribo con frecuencia, pues, aunque escriba, no organizo sus presentaciones. Antes lo hacía, pero de un tiempo a acá no lo hago. Un tanto me he acostumbrado a la distancia por mi intermitente padecimiento de depresión. Espero cambiar eso un poco en el futuro.

Luego de mucho tiempo escribiendo, aunque casi invisiblemente, se dio el golpe de gracia de la premiación del Certamen de PEN de Puerto Rico Internacional a Al margen, la glosa en 2019. Ya te referí cómo ese conjunto fue un esfuerzo por tratar de despertarme otra vez y sacudirme de la depresión en que el paso del huracán me dejó sumido. Fue una experiencia muy bonita, y creo que sí logró darme un poco de energía vital, y más entusiasmo para lo que hago. Y llegamos al presente y me alegra saber que Lugares ciertos y posibles ha despertado la curiosidad de los lectores.

6.1 WRS – Sé que vos es de San Juan, Puerto Rico. ¿Se considera un escritor puertorriqueño o no? O, más bien, un escritor, sea este puertorriqueño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente vos?

6.2 JESG – Puedo entender la observación que has hecho sobre José Luis González y te la agradezco. Es uno de mis escritores puertorriqueños favoritos. Y para seguir con lo que preguntas y a la luz de lo que ya te he comentado sobre las definiciones, para mí es un escritor puertorriqueño, dentro de mi imaginario y dentro del marco de mi vida. No quiero decir con esto que deje de ser mexicano, o dominicano o universal, por supuesto que es todas esas cosas juntas y más.Pero deseaba comenzar a contestarte la pregunta de esta forma para que entendieras la atención que pongo a la maleabilidad de estas precisiones de lugar o de adscripción.

Y daré seguimiento a la idea. Sí sabes que nací en San Juan, en el Viejo San Juan, para ser preciso, sin embargo, no me defino ni me identifico como “sanjuanero”. Llegué a Bayamón justo al comenzar la escuela primaria. Allí me crie y aún vivo. Soy bayamonés si se me pregunta. Esto puede ser o no importante. Dependerá de lo que se busque en una lectura de mi obra. Bayamón aparece como escenario o como fondo histórico en ocasiones, en otras está muy lejos de todo. Igual en mi actitud al escribir.Podría decir lo mismo de mi puertorriqueñidad. Está presente y a veces no lo está. Eso también lo genera cada lector según su lectura. Soy un escritor, sí. Soy puertorriqueño, sí. Ambos hechos interactúan, pero no se determinan. Y con suma calma diré que soy un escritor puertorriqueño. Tal vez para mí representa algo en específico, y para otros represente otra cosa.No tengo control de lo que piensa la gente y no deseo tener ese control, sería absurdo.

Sigo con José Luis González en mente mientras te voy contestando y lo recuerdo de sus paseos por el Recinto de Río Piedras. Te contaré algo que a veces me asalta la memoria. Muchas veces me cruzaba con él cuando caminaba yo al Centro de Estudiantes y él en dirección opuesta, se encaminaba a la Facultad de Humanidades. Yo deseaba preguntarle algunas cosas sobre sus relatos, pero jamás me atreví a dirigirle la palabra. Siempre lo vi con un semblante triste. Yo lo suponía dolido por lo que ocurría en la Isla y pensaba yo que no debería hablarle porque no me lo merecía, que sería interrumpir innecesariamente a alguien que admiraba. Años más tarde, ya acabados mis estudios, hablaba con Edgardo Rodríguez Juliá y le relaté esto mismo. Rodríguez Juliá se empezó a reír y me dijo que yo fui un imbécil (usó otra palabra), porque seguramente González me habría contestado alguna de mis inquietudes siempre que lo abordara con respeto y deferencia. Cosas que pasan. Todavía lo recuerdo mucho.

7.1 WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo-investigativo y su formación en Creación Literaria?

7.2 JESG – A ver, nunca me he puesto a pensar esto.Quizás mis lectores tendrán una (o varias) interpretaciones más interesantes que la que pueda darte en este momento. Trataré de articular algo que tenga sentido. Sospecho que el identificarme como hombre y heterosexual incline más mi tendencia a representar este marco en mis relatos, por ejemplo, así como en mi poesía de tema amatoria. En poesía puedo afirmar que lo he hecho de manera pensada, por ejemplo, cuando escribí Libro de Daniela (2012) lo pensé como un experimento al modo “cortesano”, traído al presente temporal, y al presente de la redacción. Y aunque es un experimento representacional, encaja dentro de esa tradición y de esa visión. En la narrativa es igual. Empleo la representación de situaciones en su mayoría predecibles y tradicionales. Si hago memoria bien, me parece que solo en un relato empleo la presencia, o mejor dicho, el pretexto de un elemento alternativo. Se trata del cuento “Divertimento” que está en Trinitarias y otros relatos (2008, segunda edición 2023). Tal vez sea un tanto predecible, pero esto en nada tiene que ver con lo que opino sobre las reivindicaciones sociales de un segmento de la sociedad al que pertenece una de mis hermanas.

La cuestión étnica me parece más clara. Mi obra camina más por la región hispánica de nuestra herencia. En mí esto fue inevitable por lo que fue mi crianza inicial. Antes de llegar a Bayamón viví en bases militares y hablaba inglés con mis amistades y con mis hermanos. Ya de regreso a la Isla, mi “aclimatación social” supuso una recuperación “mítica” de la lengua española como vehículo cotidiano. Digo “mítica” porque no hubo en verdad un pasado (en mis recuerdos) en que hablara yo español y que lo perdiera ante el inglés. Mi contexto era asimilar la realidad en español. Mis amigos de esta época todavía me llaman “Joe” o “Joey”. Le debo a mis hermanas ese paso de “Joe” a “José” (a mis hermanas les debo todo, todo). También ellas, algo mayores que yo, que soy el Benjamín de la familia, dejaban tirados los libros que estudiaban por la casa, libros en español que a través de mi niñez y adolescencia pugnaron con mi costumbre de leer mayoritariamente en inglés, y que lograron imponerse al llegar yo a la preparatoria.Pienso que soy un hijo de esta experiencia, de esta pugna inicial, y considero mío, es decir, patrimonial, todo lo escrito en español.

En cuanto a lo político y la cuestión de las ideologías,mi percepción es un tanto menos optimista. Sí, ha habido un componente político en lo que escribo. En algunos poemas es visible y en Los Viajes de Blanco White es obvio. El tiempo convierte el furor ideológico en artículos de fe. Y esto, para mí, es lamentable. Noto que a la larga el comportamiento social de quien se vive su ideología se va asemejando al de los fundamentalistas religiosos. Esto es muy triste. O mejor dicho, yo entiendo que es triste. El que vive sumergido en la pasión es ciego de todo lo demás. Y eso vale para todo. No juzgo por esto a nadie. Solo digo que no funciona para mí ningún tipo de reducción conceptual en este sentido. No me interesa decirle a nadie lo que debe hacer ni creer. Tal vez por eso intento en algunos relatos presentar un impasse ético suscitado por el entramado ideológico de los personajes.

8.1 WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo-investigativo a su experiencia de vida como estudiante antes y después de su paso por la Universidad de Puerto Rico? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor en Puerto Rico hoy?

8.2 JESG – Es una pregunta muy bonita. Debo mucho a la UPR en términos de mi formación y fue esencial en mi éxito cuando terminé estudios fuera de la Isla.Fíjese que cuando adolescente, ya definido mi rumbo como “lector” hispánico, a veces me iba en la guagua por la tarde a la librería del Recinto. Allí diez dólares me daban para bastante en aquellos años. Regresaba con varios libros de la Editorial Losada, o de Alianza Editorial. El mundo era mágico. Mi hermana mayor comenzó por entonces estudios en Río Piedras y yo deseaba seguir sus pasos. Y allí terminaron mis otras hermanas que comenzaron en el Colegio Regional de Bayamón y pasaron a Río Piedras. Y yo quería ser como mis hermanas (son lo máximo y no se deben morir). Bueno, el caso es que me aceptaron en al UPR y me lancé a estudiar en Humanidades. Cuando me fui a hacer fuera el doctorado me di cuenta de que mi formación en Río Piedras fue muy buena, y me dio alguna ventaja en ciertos temas sobre otros condiscípulos de entonces.

La UPR aparece como escenario y como fondo en algunos de mis relatos. De hecho, mi relato favorito, “La perfección y su reverso” (en Trinitarias y otros relatos), integra mucho de lo que era mi imaginario de la vida universitaria en un relato anclado en lo onírico.También tengo varios cuentos en que algunos personajes son profesores o estudiantes y en ellos influye mi experiencia universitaria.

9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo-investigativo y a la temática ficcional o no del mismo? ¿Cómo ha variado?

9.2 JESG – Es una pregunta difícil de contestar, pero trataré de interpretar las pocas señales que tengo. Sé que de alguna manera Los Viajes de Blanco Whitecrearon una “mini-mitología” alrededor mío. Diría que, sobre todo, la recepción de un relato que está en la primera parte del texto, “El Terminator boricua”. Es parte de la estructura particular del libro, pero ha cobrado vida propia por haber aparecido aparte en antologías (Qubit. Antología de la nueva ciencia ficciónlatinoamericana, 2011; Antología de la ciencia ficción puertorriqueña, 2021). Es natural que tenga una recepción diferente a la pensada originalmente, como siempre sucede, y esto está bien. Algunas personas, sin embargo, me han dicho, o han comentado sobre su puesto dentro de la totalidad. Se valen ambas visiones, por supuesto. Muchas amistades y varios colegas también se me acercan para hablar de mis ensayos, en especial los que aparecen en mi serie de “escritos misceláneos” (El fundamento de losinstantes, El momento siguiente, De paseo por el vecindario). Son ensayos accesibles, en que combino lo técnico con lo estético para invitar al lector a lanzarse audazmente en el abismo de los temas. En esencia es lo que te puedo referir hasta el momento.

10.1 WRS – ¿Qué otros proyectos creativo-investigativos tienes recientes y pendientes?

10.2 JESG – Bueno, pues como te había mencionado anteriormente, interrumpí la redacción de Lugares ciertos y posibles para investigar y escribir un libro de ensayos que terminé ya y que entiendo que prontamente se publicará. Se titula Flechas son deDiana y se centra en un escogido personal de autoras del mundo hispánico. Surgió de mi interés por retarme a hacer una de esas investigaciones de antaño, de cuando comencé como docente. He disfrutado muchísimo este proyecto. También tengo un poemario terminado que también espero publicar en el futuro cercano. Finalmente, y poco a poco, estoy trabajando en lo que será el cuarto volumen de mis “escritos misceláneos”. Espero que mi recuperada paciencia me ayude a lograr todo esto.

Muchas gracias por tu gentil interés. Un abrazo cordial.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *