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JULIO CORTÁZAR SOBRE LEZAMA LIMA

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Un 19 de diciembre hace 113 años nació uno de los grandes escritores que ha dado Cuba, el gran José Lezama Lima. Su relación con el escritor argentino Julio Cortázar fue una de las grandes amistades que ha habido en el mundo de la literatura. Gracias al autor de Rayuela, la novela Paradiso de Lezama trascendió fronteras.

Pedro Zervigón

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JULIO CORTÁZAR SOBRE LEZAMA LIMA

Un 19 de diciembre hace 113 años nació uno de los grandes escritores que ha dado Cuba, el gran José Lezama Lima. Su relación con el escritor argentino Julio Cortázar fue una de las grandes amistades que ha habido en el mundo de la literatura. Gracias al autor de Rayuela, la novela Paradiso de Lezama trascendió fronteras. Son varios los textos que Cortázar dedicó a Lezama, todos muy extensos, así que he preferido incluir esta nota corta que incluye comentarios importantes de ambos que dicen mucho sobre la relación entre estos dos gigantes de la Literatura Latinoamericana y constituyen un homenaje a estos dos personajes inolvidables:

En Berkeley en 1980, en sus clases de literatura Julio Cortázar pronunció lo siguiente sobre Lezama Lima a quien conocía cercanamente: “Lezama Lima era exactamente igual que cuando escribía. Muchos lo han acusado de artificioso en su escritura; su escritura no tenía nada de artificioso, él hablaba así. En su inmensa sabiduría que era al mismo tiempo una sabiduría ingenua porque en él había una enorme ingenuidad, hablaba a cualquier persona, que podría ser por ejemplo el policía de la esquina, después de dos o tres frases comenzaba a mencionar a Heráclito, aparecía Voltaire, aparecían los personajes que circulaban en su imaginación.

Claro, el policía lo miraba estupefacto porque pensaba que estaba loco. Esa era la manera de hablar de Lezama, que utilizaba sus metáforas continuamente, por eso puedes entrar de la manera más natural en sus libros.

Lezama, que prácticamente no salió nunca de Cuba, escribía con letra minúscula largas y encantadoras dedicatorias tremendamente personales. Por ejemplo, en La cantidad hechizada, escribe: «Para Julio Cortázar, el misterio de la amistad se iguala en ti a la alegre sorpresa de toda tu obra». En la dedicatoria de Paradiso se refiere al ejemplar de Rayuela que acababa de recibir: «Para mi querido amigo Julio Cortázar, el mismo día que recibí su magnífica Rayuela, le envío mi Paradiso», en lo que seguramente sea uno de los grandes momentos de encuentro de la literatura hispanoamericana contemporánea. «Entre Ud. y yo», continúa, «hay un cariño muy grande, sin habernos casi tratado, a veces se lo atribuyo al común, pero otras me parece como si los dos hubiéramos ido al mismo colegio, o vivido en el mismo barrio, o a que cuando uno de nosotros dos duerme, el otro vela y en la buena estrella.”

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