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La campaña israelí en Gaza sigue siendo un fiasco sobre la sangre de más de 30.000 palestinos, la mitad niños

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El poder del ejército sionista es un gigante con los pies de barro. La Cúpula de Hierro ha sido hackeada. Un grupo de hackers pro palestinos anunció en su canal de Telegram que han hackeado el sistema Iron Dome de Israel.

El poder del ejército sionista es un gigante con los pies de barro. La Cúpula de Hierro ha sido hackeada. Un grupo de hackers pro palestinos anunció en su canal de Telegram que han hackeado el sistema Iron Dome de Israel.

Hezb-Allah frustró dos intentos sionistas de infiltración terrestre en la frontera libanesa

El primer intento de infiltración fue en el área de Wadi Qatamoun, frente a Rmeish; Hezb-Allah respondió con ataques dirigidos con cohetes, que resultaron en impactos directos.

El segundo intento de infiltración fue cerca de Khirbet Zarit: Hezb-Allah frustró el intento detonando múltiples artefactos explosivos EID de gran tamaño y apuntando a los infiltrados con artillería, logrando impactos directos.

Ambos intentos fueron realizados por la llamada brigada Golani, una unidad de operaciones de élite. Este tipo de tareas suelen ser “secretas” de operaciones especiales.

Este será un punto de inflexión en las operaciones; el tipo de escalada y fracaso de “israel” en este caso es de diferente magnitud.

  • Al Jazeera captura los momentos en que el ejército de Israel abrió fuego contra residentes hambrientos en la ciudad de Gaza mientras se dirigían hacia la rotonda de Al Kuwait con la esperanza de conseguir algo de comida.

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  • Califican de fiasco sin precedentes ofensiva israelí a Gaza. El general de reserva del ejército israelí, Isaac Break, criticó el completo desorden en la disciplina operativa y la falta de planificación de las acciones militares en Gaza.

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Ayudas de EEUU lanzadas por aire a Gaza caen en costas israelíes

Parte de los paquetes que EE.UU. lanzó desde el aire para ayudar a Gaza cayeron en las costas donde hay asentamientos israelíes, al norte del enclave palestino.

Imágenes publicadas en las redes sociales muestran que parte de la ayuda humanitaria de la que más necesitan los palestinos afectados por la guerra ha aterrizado en las costas del asentamiento Zikim, al norte de la Franja de Gaza.

Algunos usuarios israelíes se han burlado de lo sucedido y afirmado con sarcasmo que quien necesita la ayuda que se vaya a la playa Zikim a recogerla.

El sábado, dos días después de la horrible matanza de más de un centenar de palestinos que buscaban recibir ayuda humanitaria en el norte de Gaza a manos de soldados israelíes, Estados Unidos, el principal aliado de la entidad sionista, lanzó por primera vez ayuda humanitaria sobre Gaza desde el aire. La ayuda fue transportada por aviones militares C-130 y arrojada a lo largo de la costa mediterránea.

La decisión de Estados Unidos no supone solo un reconocimiento de la gravedad de la hambruna en Gaza, como consecuencia de cinco meses de la ofensiva militar israelí y un bloqueo inhumano total impuesto por el régimen ocupante al enclave. También constituye un fracaso de la comunidad internacional a la hora de obligar a Israel a parar el sangriento conflicto.

No obstante, el lanzamiento aéreo de ayuda a Gaza, método empleado también por Jordania, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Francia, sin embargo, no constituye una manera apropiada de saciar la necesidad de los palestinos a los alimentos y medicinas.

El régimen de Tel Aviv, que controla el espacio aéreo, marítimo y terrestre de Gaza, intensificó la semana pasada las restricciones al enclave, anunciando que solo autorizaría la entrada de 97 camiones con ayuda por día a la Franja. Es la mitad que en enero y 400 menos de los que las organizaciones humanitarias consideran imprescindibles para afrontar la crisis humanitaria.

17 niños muertos en Gaza por desnutrición, la cifra crece y crece

Sube a 17 la cifra de niños palestinos muertos por desnutrición y deshidratación en el norte de Gaza, mientras sigue el cruel bloqueo impuesto por Israel a la franja.

La falta de alimentos y agua potable ha provocado la muerte de al menos 17 niños palestinos, informó la cadena catarí Al Jazeera, citando a fuentes palestinas.

El Ministerio de Salud de Gaza informó el domingo que al menos 15 niños habían muerto por desnutrición y deshidratación en el hospital Kamal Adwan, ubicado en el norte de la Franja de Gaza. Un decimosexto niño falleció el mismo día en un hospital de la ciudad de Rafah, en el extremo sur de la Franja, informó el lunes la agencia oficial palestina de noticias Wafa.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesu, informó el lunes sobre “hallazgos sombríos” después de que los representantes del organismo visitaran los hospitales Kamal Adwan y Al-Awda, en el norte de Gaza, y avisó que los niños estaban muriendo de desnutrición aguda.

El Dr. Adhanom advirtió del hallazgo de “niveles graves de desnutrición, niños muriendo de hambre, grave escasez de combustible, alimentos y suministros médicos, edificios hospitalarios destruidos” en el norte de Gaza, donde más de 700 000 personas se enfrentan al hambre y la muerte en todo momento por el bloqueo de la llegada de ayuda por parte de Israel.

La catástrofe humanitaria causada por la desnutrición y deshidratación, entre otras, ha encendido las alarmas. El sábado, la directora ejecutiva del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Catherine Russell, alertó que “1 de cada 6 niños menores de dos años sufre desnutrición aguda en el norte de Gaza”, y avisó que ello puede producirles “lesiones físicas o cognitivas duraderas”.

Russell calificó de “horrible” la situación de los niños en el enclave costero y anunció que, hasta el momento, al menos 10 menores han perdido su vida “por desnutrición y deshidratación, mientras que muchos más están al borde del abismo”.

La ofensiva militar israelí contra la Franja, iniciada desde octubre, se ha cobrado hasta el momento más de 30 631 vidas entre civiles y ha desplazado al 80 por ciento de la población del enclave.

Los yemeníes no se acobardan

El barco israelí MSC SKY fue atacado por los hutíes que también anunciaron ataques contra buques de guerra estadounidenses en el Mar Rojo.

Se produjo un incendio a bordo del barco israelí atacado después de que fuera expuesto a dos explosiones al sureste de Adén frente a la costa de Yemen; no hubo víctimas

Las Fuerzas Armadas de Yemen confirmaron el ataque al buque israelí MSC SKY II en el Mar Arábigo, así como el ataque a varios buques de guerra estadounidenses en el Mar Rojo.

Aún no hay detalles del Comando Central de Estados Unidos, pero el servicio de prensa hutí dijo que el objetivo era el barco israelí MSC SKY.

Ahora le toca a la coalición: tienen todos los motivos para llevar a cabo nuevos ataques contra Yemen. Además, durante la última semana la atención del Occidente colectivo se ha centrado en el reconocimiento preciso de posiciones mediante una constelación de satélites.

Además, los drones estadounidenses MQ-1C de la base aérea de Umm al-Milkh patrullan regularmente en el este de Yemen. Y recientemente, un avión de reconocimiento de gran altitud estadounidense U-2S voló hacia el Mar Rojo, por lo que la coalición claramente se estaba preparando para nuevos ataques.

Israel amenaza convertir a Beirut en una «Nueva Gaza»

Alfredo Jalife-Rahme

La guerra de Netanyahu contra Hizbulá es un anzuelo para atraer a Irán a una trampa y así obligar a Biden a librar la tan anhelada guerra de los halcones poco antes de la elección presidencial que daría el triunfo a los Demócratas. Israel busca la guerra de EEUU contra Irán, que lo colocaría como la suprema potencia hegemónica en Oriente Medio.

En medio de las tratativas entre Estados Unidos e Israel con varias capitales árabes —en donde han tomado la rienda los jefes de sus respectivos servicios de inteligencia en lugar de diplomáticos— para conseguir un cese al fuego en Gaza, mismo que Biden en forma optimista anunció se pudiera escenificar el 4 de marzo, a solo seis días del inicio del ayuno islámico del Ramadán, así como la liberación de los rehenes israelíes, CNN ha filtrado que la Administración Biden «ahora cree que Israel probablemente lanzará una operación terrestre en contra de Hizbulá en el Líbano sur a finales de la primavera» o en pleno verano, según Middle East Spectator.

Se pudiera tratar de una «sorpresa del verano», en lugar de la legendaria «sorpresa de octubre» que el presidente de turno en EEUU usa como coartada para su reelección en noviembre, que en este caso específico pudiera servir de paso para compensar la sonora derrota de Washington y la OTAN en Ucrania.

Las amenazas de Israel para invadir al Líbano se han dado cada vez más frecuentemente con el fin de engatusar a EEUU a una guerra contra Irán.

Ya tres meses antes del 7 de octubre del ataque de la guerrilla palestina sunita de Hamás, el ministro de defensa israelí, Yoav Gallant, amenazó que Israel «regresaría al Líbano a la Edad de Piedra» en caso de que Hizbulá inicie una guerra. Queda claro que, con o sin la justificación de la alianza de la guerrilla libanesa chiíta con Hamás, Israel se encontraba en espera de la coartada perfecta para golpear a Hizbulá y obligaría ipso facto a que la teocracia chiíta de Irán acudiera a la defensa de los libaneses.

Mucho más atrás, en el reloj del tiempo, el rotativo Israel Hayom de distribución gratuita y propiedad de la familia del fallecido Sheldon Adelson, quien fue propietario del casino Sands en Las Vegas, muy cercano al expresidente Trump y al primer Netanyahu, exigió invadir al Líbano ¡exactamente un año antes del 7 de octubre!

Casi dos meses después del ataque de Hamás a Israel, el primer Netanyahu advirtió que el «Líbano sería destruido en caso de que Hizbulá abriera un nuevo frente de guerra» contra el país hebreo, al unísono de su frente en Gaza.

Aunque se han intensificado cada vez más los intercambios bélicos transfroterizos entre Israel e Hizbulá, todavía se han mantenido en la fase de escaramuzas.

Hasán Nasralá, el líder de Hizbulá, ha manifestado que sus ataques calculados y calibrados forman parte de la ofensiva del Eje de la Resistencia —al unísono de Hamás en Gaza, las guerrillas chiitas en Irak y Siria, así como los hutíes yemenitas— en apoyo a los palestinos de y así presionar en la medida de lo posible la devastadora invasión de Israel que practica la limpieza étnica de los palestinos, por lo que ha sido demandada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por genocidio.

Hizbulá ha señalado «cesar el fuego en cuanto Israel se abstenga de seguir atacando Gaza».

Antes del ataque de Hamás del 7 de octubre, que supuestamente atrapó por sorpresa a los legendarios servicios secretos de Israel, una acusación formulada por el mismo Netanyahu quien tuvo que retractarse luego, existía un desacoplamiento específico con Hizbulá y que ahora, en caso de un arreglo al cese al fuego en Gaza con liberación de rehenes israelíes como ha adelantado Biden, seguirá tan desacoplado como antes, ya que el objetivo de Tel Aviv ha sido siempre, en primer lugar, atraer a Irán para defender a sus aliados chiítas del Líbano y así jalar a Washington a una guerra contra Teherán.

El ministro de defensa israelí, Gallant, ha expresado que los ataques a Hizbulá no cesarán aunque se alcance una tregua en Gaza.

Steven Cook, de la influyente revista estadounidense Foreign Policy, sentencia que «la guerra entre Israel e Hizbulá se está volviendo inevitable» en los próximos seis a ocho meses, ¡justamente en vísperas de la elección presidencial en EEUU el primer martes de noviembre!

Al parecer, EEUU e Irán no desean una guerra, pero la dinámica secuencial de los eventos propiciados por Netanyahu pudieran precipitar a una conflagración involuntaria entre Washington y Teherán.

Hoy, la supuesta guerra de Israel contra Hizbulá tampoco sería un paseo dominical, como aduce Dahlia Scheindlin, del rotativo israelí Haaretz y notoriamente anti-Netanyahu, quien previene de tal aventura: «nadie le dice a los israelíes lo que una guerra con Hizbulá sería verdaderamente».

Existen otras fuentes israelíes que dudan de la capacidad del Ejército de Israel para desmantelar a Hizbulá y «empujarla más allá del río Litani», a unos 20 kilómetros de su frontera con Israel, según el rotativo Al Mayadeen, muy cercano a los rebeldes y a Irán.

Por su parte, el connotado diplomático británico Alastair Crook en su entrevista con Judge Napolitano, también previene de las cuentas alegres de una guerra de Israel contra Hizbulá y se mofa de los «expertos» que vaticinaron una expedita derrota de Hamás que sería aplastada en solo pocos días, lo cual sería más ominoso para Israel frente a Hizbulá que dispone de 150.000 misiles, muchos de ellos de alta precisión, que pueden alcanzar cualquier punto del territorio israelí, entre ellos el célebre reactor nuclear de Dimona en el desierto del Neguev que produce plutonio y en donde Israel ha fabricado sus más de 300 bombas nucleares clandestinas, según el expresidente estadunidense Jimmy Carter.

Análisis: Turismo israelí toca fondo: viajeros no pagan por genocidio en Gaza

Maryam Qarehgozlou

Las cifras mensuales anunciadas por la Oficina Central de Estadísticas (CBS, por sus siglas en inglés) de Israel revelaron que el mes pasado solo se registraron 500 visitas de un solo día a los territorios ocupados, en comparación con 14 000 en enero de 2023, lo que indica una drástica disminución del 96 por ciento.

La guerra genocida de Israel contra Gaza, que ahora se acerca a su quinto mes, ha cobrado un alto precio en su economía. La guerra, según el ministerio de finanzas del régimen, probablemente le costará aproximadamente 13 800 millones de dólares.

En noviembre, el banco de Israel recortó sus estimaciones de crecimiento económico anual al 2 % para 2023 y 2024, por debajo de las estimaciones anteriores de un 2,3 % y un 2,8 %.

CBS informó la semana pasada que la economía de Israel se contrajo a una tasa anual de casi el 20 por ciento en el último trimestre de 2023.

Estos acontecimientos se producen mientras la agresión israelí contra los palestinos en la sitiada Franja de Gaza continúa cobrándose vidas civiles, ahora alrededor de 30 000, al tiempo que genera la crisis humanitaria.

Industria turística hecha jirones

El sector turístico de Israel es el que más ha sufrido, ya que tanto el turismo nacional como el extranjero en los territorios ocupados se han estancado desde el inicio de la guerra, apenas saliendo del impacto del COVID-19.

La industria de viajes solía representar casi el 3 por ciento del PIB del régimen de Tel Aviv antes de la pandemia en 2019. La cifra cayó al 1,1 por ciento en 2021 y el sector no ha podido recuperarse desde entonces.

La guerra estalló durante el trimestre de mayor actividad turística del año para Israel, que incluye las vacaciones de Navidad y Año Nuevo.

Sin embargo, a finales de 2023, solo 3 millones de turistas visitaron los territorios ocupados, frente a los 5,5 millones que las autoridades habían previsto anteriormente, afirmó el ministerio de turismo.

Antes de la operación Tormenta de Al-Aqsa (también conocida como Inundación de Al-Aqsa) lanzada por el grupo de Resistencia HAMAS con base en Gaza el 7 de octubre, los visitantes a los territorios ocupados por Israel superaban los 300 000 cada mes. En noviembre, esa cifra supuestamente se redujo a 39 000.

El diario israelí Calcalist informó en enero que, si bien se esperaba la visita de 900 000 turistas en los tres meses posteriores al inicio de la guerra en Gaza, el número se redujo a 190 000.

Según informes, los hoteles en la Ciudad Vieja ocupada han estado cerrados durante meses, y algunos otros están recibiendo financiación del régimen ocupante para albergar a los israelíes desplazados por la guerra.

Marwa Taha Abu Rani, gerente del albergue Fauzi Azar en la Ciudad Vieja ocupada, dijo a la AFP que después del inicio de la guerra en octubre, todas las reservas futuras fueron canceladas.

“No estamos trabajando en absoluto”, dijo. “No hay nadie”.

El colapso del sector turístico ha dejado sin trabajo a guías turísticos, personal de hoteles, conductores de autobuses y otros

¿Por qué el turismo ha bajado?

El sector turístico se está evaporando en parte porque la mayoría de las aerolíneas internacionales suspendieron inmediatamente sus vuelos a Tel Aviv después del inicio de la guerra, por no estar dispuestas a nadar en aguas turbulentas.

La negativa de las compañías aéreas de bajo precio y, en particular, de las principales aerolíneas estadounidenses, a reanudar los vuelos a los territorios ocupados, combinada con los altos precios anunciados por la aerolínea israelí El Al, ha supuesto una sentencia de muerte para la economía del régimen en general y para el sector turístico en particular.

La semana pasada, el director general de la Cámara de Organizadores de Turismo Receptivo, Yossi Fattal, dijo al periódico israelí Maariv que el régimen se ha “aislado como Corea del Norte”, ya que las aerolíneas se muestran reacias a reanudar los vuelos a los territorios ocupados.

“Antes de la crisis, 250 compañías aéreas operaban en Israel (territorios ocupados), y ahora solo operan 45 compañías”, dijo Fattal, añadiendo que actualmente el 80 por ciento de los vuelos son operados por un avión israelí perteneciente a la compañía El Al.

Comparó al régimen israelí con Corea del Norte, uno de los países más aislados del mundo.

En un informe de noviembre, Secret Flights, un sitio web que rastrea datos de vuelos, reveló una disminución promedio del 80 por ciento en los vuelos hacia y desde el Aeropuerto Internacional Ben Gurion en Tel Aviv desde el 7 de octubre.

Las cifras mostraron que 100 vuelos por día aterrizaron en el aeropuerto Ben Gurion durante el período comprendido entre octubre y noviembre, en comparación con 500 vuelos diarios antes de eso.

Fattal dijo que la asombrosa caída del sector turístico de Israel es una “victoria de HAMAS sobre Israel”.

Además, el llamado a filas de miles de reservistas militares israelíes para la guerra, que abandonaron sus puestos de trabajo, ha afectado a la industria de viajes y, al mismo tiempo, ha cobrado un alto precio a otros sectores.

Las operaciones llevadas a cabo por grupos de la Resistencia palestinos y regionales, incluidos HAMAS, la Yihad Islámica, Hezbolá, la Resistencia Islámica en Irak y el Ejército yemení en solidaridad con los palestinos en Gaza, también han contribuido al desastre económico que enfrenta el régimen hoy.

Misión no cumplida

Para revertir la tendencia, los funcionarios de turismo israelíes han estado suplicando a sus patrocinadores extranjeros que ayuden a revivir el sector incluso mientras continúa la guerra genocida en Gaza.

El régimen israelí ha estado promocionando su turismo en una feria de viajes en Washington DC, que fue interrumpida por activistas pro palestinos para llamar la atención sobre la guerra en curso contra Gaza.

El grupo pacifista estadounidense Code Pink recurrió a X, anteriormente Twitter, para anunciar que el régimen estaba promoviendo el turismo en una convención en Washington DC, que no funcionó.

“Ambos días fueron interrumpidos, primero por [los activistas] Samar y William Langhorne, y luego por el codirector de CODEPINK, Danaka Katovich”, publicó el grupo en X el martes.

“Al turismo de Israel decimos que no, ustedes están cometiendo genocidio, no iremos”, corearon los Langhorne el primer día de la convención mientras William sostenía una bandera palestina.

“No gastéis dinero en el Israel del apartheid”, gritó Katovich el segundo día del evento mientras sostenía un cartel que decía “Israel mata niños”.

Un grupo sionista, “Voluntarios de Espadas de Hierro”, ha estado ofreciendo una “experiencia de turismo solidario” en su grupo de Facebook, instando a la gente a viajar a territorios ocupados.

Sin embargo, no hay quienes acepten tales ofertas, ya que el régimen queda expuesto.

Campaña israelí en Gaza

Sangre de palestinos

Ejército sionista

Hackeo de Iron Dome

Hezb Allah

Infiltración terrestre

Ayuda humanitaria

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