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La Masacre de Ponce [87 años después]

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En esta semana recordamos los 87 años que han transcurrido de la Masacre de Ponce en aquel Domingo de Ramos

AIDA MENDOZA 

(San Juan, 9:00 a.m.) En esta semana recordamos los 87 años que han transcurrido de la Masacre de Ponce en aquel Domingo de Ramos.

Aquel  21 de marzo de 1937, Ponce vivió uno de los momento más dramáticos de nuestra historia. Era un  Domingo de Ramos, que miembros del Partido Nacionalista se disponían a marchar pacíficamente por las calles de Ponce. Conmemoraban la Abolición de la Esclavitud de 1873, además protestaban la condena federal de 10 años a Don Pedro Albizu Campos.

A pesar de contar con la autorización previa del Alcalde de Ponce, José Tormos Diego, antes de comenzar la marcha el gobernador colonial, Blanton C. Winship, revocó el permiso de manera unilateral. Sin embargo, los Cadetes de la República, ya organizados en sus filas, comenzaron a marchar pacíficamente por la calle Marina.

Alrededor del 14 de marzo, Plinio Gracián y Luis Castro Quesada, dirigentes nacionalistas de Ponce, le notificaron al gobierno municipal que el 21 de marzo la Junta Nacionalista celebraría un mitin público, que sería precedido por un desfile. Aún en estos tormentosos días de 1937, el pueblo sentía una gran atracción por los desfiles y actos públicos del Partido Nacionalista. El alcalde de Ponce, José Tormos Diego, concedió inmediatamente el permiso. Debe señalarse que la solicitud del permiso era un mero acto de cortesía de los nacionalistas al gobierno municipal. De acuerdo con la ley, en Puerto Rico no se necesitaban permisos para celebrar desfiles o actos públicos en los parques o plazas de la isla.

La presencia de la mujer en el evento fue significativa y destacamos la figura de Dominga de la Cruz-Becerril (1909 – 1981)costurera, lectora de tabacaleros(as) y poeta de Ponce y Mayagüez, PR. Una mujer negra de clase trabajadora y miembro del Partido Nacionalista, quien rescató la bandera de la isla antes que ésta tocara el suelo, el 21 de marzo de 1937, durante la Masacre de Ponce. Por este y otros actos políticos, Dominga fue considerada una criminal ante los ojos de la ley y  una heroína por sus compañeros opositores.

Si bien fue perseguida, De la Cruz logró exiliarse en México y fue invitada a Cuba, donde vivió hasta su muerte en 1981.



La Comisión Hays, creada para investigar los hechos, determinó que lo acontecido en este lugar fue una masacre provocada, en gran medida, por el clima de intolerancia, discrimen y de menosprecio a los derechos civiles bajo el gobierno del general Blanton Winship.

La música también fue determinante en este evento. Cuando la banda comenzó a tocar La Borinqueña (himno nacional) los manifestantes comenzaron a marchar. Hay informaciones de que la policía les disparó durante más de 15 minutos desde sus cuatro posiciones. Cerca de 100 personas resultaron heridas y diecinueve fueron asesinadas.

¡Prohibido olvidar !

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