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La UE es un peligro para la paz: El delirio de un “Napoleón de bolsillo” alumbra las locuras de la OTAN para llevarnos a una guerra generalizada

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Sería para troncharse de risa sino fuera por las consecuencias que se pueden derivar. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que «todas las opciones están sobre la mesa» para evitar que Rusia tenga éxito en su invasión de Ucrania, incluido el posible despliegue de tropas terrestres de la OTAN, y afirmó además: «Haremos lo que sea necesario para asegurar que Rusia no pueda ganar esta guerra

Geoestrategia

Sería para troncharse de risa sino fuera por las consecuencias que se pueden derivar. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, declaró que «todas las opciones están sobre la mesa» para evitar que Rusia tenga éxito en su invasión de Ucrania, incluido el posible despliegue de tropas terrestres de la OTAN, y afirmó además: «Haremos lo que sea necesario para asegurar que Rusia no pueda ganar esta guerra”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que los aliados de Ucrania crearán una coalición para entregar misiles de mediano y largo alcance a Kiev, informa Mond.

Después de la conferencia de líderes europeos sobre el apoyo a Ucrania, celebrada el lunes en París, afirmó que se decidió «crear una coalición para ataques profundos y, por tanto, también para misiles y bombas de medio y largo alcance«. El presidente francés pidió a los países europeos que produzcan más municiones.

El envío de las tropas francesas a Ucrania será el comienzo de la Tercera Guerra Mundial, está convencido el líder del partido Patriotas franceses.

Florian Philippot llamó loco a Macron, que no descarta enviar soldados occidentales a Ucrania. Pidió que se bloquearan sus intenciones en el parlamento.

Una guerra con Rusia sería una locura, señaló el líder del partido Francia Indomable, Jean-Luc Mélenchon.

Y la jefa de la facción parlamentaria del partido Agrupación Nacional, Marine Le Pen, cree que Macron, al hacer tales declaraciones, está «jugando a ser un señor de la guerra».

Andrzej Duda, presidente polaco, niega que se vayan a enviar soldados de terceros países al territorio controlado por Kiev

La reunión en París no solo ha tratado del envío de fuerzas militares a Ucrania, sino también sobre el envío de personal «no militar» para realizar labores de desminado y de apoyo a la seguridad fronteriza.

Por el momento, tiraron la piedra y escondieron la mano. De todos modos, el envío de personal «no militar» (pon muchas comillas aquí) igual sirve para desminar que para minar, igual sirve para proteger fronteras que para proteger carreteras, etc.

La técnica de la rana en la cazuela no va a servir. El envío de personal a la zona en conflicto, si no está bajo el control ruso, no es más que un subterfugio para transferir unidades que mañana sencillamente cogen un fusil.

Revelaciones sobre bases secretas de la CIA en Ucrania demuestran que Putin tenía razón

Recientes reportes del diario ‘The New York Times’ sobre supuestas bases secretas de la CIA en suelo ucraniano han demostrado que Rusia no tenía otra opción que extinguir la creciente amenaza dentro de ese país europeo.

«No nos han dejado otra opción para proteger a Rusia y a nuestro pueblo que la que hoy nos veremos obligados a utilizar», señaló el presidente ruso, Vladímir Putin, durante su anuncio de la operación militar especial en Ucrania en febrero de 2022. «La situación nos obliga a tomar medidas decisivas e inmediatas», agregó.

«El curso de los acontecimientos y la información entrante muestran que el enfrentamiento de Rusia con estas fuerzas es inevitable», subrayó el presidente.

Dos años después, mientras las bombas ucranianas caen sobre ciudades rusas y se difunden los informes sobre la presencia de una década de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) en Ucrania, el acierto de la respuesta de Putin es evidente, asegura el analista de seguridad, Mark Sleboda.

«Acabamos de tener durante el fin de semana un extenso artículo en The New York Times sobre cómo la CIA ha estado involucrada durante la última década en búnkeres secretos en la frontera rusa desde los que están dirigiendo ataques a Rusia», dijo Sleboda en el programa Fault Lines, de Sputnik. «Es mucho más que inteligencia pasiva», agregó.

«Esto es coordinación, y esto se admite abiertamente», añadió el experto en relaciones internacionales.

El reportaje del medio subraya que Putin era muy consciente de los esfuerzos de las agencias de inteligencia occidentales por provocar una agresión contra Rusia, señaló Sleboda.

«[Putin] se reunió con el jefe de uno de los principales servicios de espionaje de Rusia, quien le dijo que la CIA, junto con el MI6 británico, estaban controlando Ucrania y convirtiéndola en una central de operaciones contra Moscú», indicó el rotativo norteamericano.

«Y cuando termine este conflicto, sea lo que sea Ucrania, que todavía queda, a la derecha, bajo el control del régimen de Maidán instalado por Occidente, continuará esa operación contra Moscú», destacó Sleboda.

El analista también comentó la franqueza de la información. «Si están admitiendo todo esto [en los medios occidentales], hay que preguntarse por qué», dijo, afirmando que la revelación se hizo «porque planean una mayor escalada y tienen que salir al frente sobre lo involucrados que han estado en este punto en la dirección de todo este conflicto con el fin de moverse para escalar aún más».

Los países occidentales han intentado repetidamente presentar el conflicto ucraniano como el resultado de una supuesta agresión rusa, afirmando que Putin pretende volver a crear la Unión Soviética o incluso atacar a los países de la OTAN.

En ese sentido, Sleboda asegura que el alcance de la injerencia estadounidense en Ucrania se reveló ya en su totalidad para adelantarse a cualquier otra filtración, ya que los países occidentales redoblan sus esfuerzos para perjudicar a Rusia.

«La OTAN lleva años yendo en la dirección equivocada»

El secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, ha dicho que dará su visto bueno para que Kiev opere los cazas F-16 en el conflicto ucraniano. Sin embargo, esa decisión es errática y podría conducir a una catástrofe, apunta Stephen Bryen, exfuncionario del Pentágono y experto en temas de defensa.

El también exdirector del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos considera que la decisión de Stoltenberg «es una medida irracional y peligrosa que debe ser anulada lo antes posible», ya que con ello se está creando el caldo de cultivo para un conflicto bélico regional.

«Esto equivale a una declaración de guerra de la OTAN», advierte Bryen en su portal especializado Weapons & Strategy.

Sus críticas son tan duras que incluso sugirió la renuncia de Stoltenberg al frente del bloque militar occidental: «Debería ser despedido ahora, antes de que sea demasiado tarde».

Según él, la OTAN es una alianza defensiva, no ofensiva, pero decisiones como las de los aviones de combate F-16 para las fuerzas ucranianas ponen en duda la ruta trazada por la Alianza atlántica.

«La OTAN lleva años yendo en la dirección equivocada. Se ha involucrado en guerras fuera del ámbito defensivo de la OTAN, basándose en un tipo de política grosera que gratifica a los líderes de Estados Unidos y Europa, por lo demás inertes y cortos de miras. Estas guerras, que ahora incluyen a Ucrania, están agotando las defensas de la OTAN y debilitando la responsabilidad fundamental de la alianza, que es proteger el territorio de sus miembros», señala el experto.

Bryen recuerda que el Tratado de la OTAN no contiene ninguna disposición que autorice operaciones ofensivas fuera de sus fronteras, por lo cual violaría sus propios estatutos si autoriza los F-16 para Kiev.

«Ahora los rusos dicen que muchos de los ‘mercenarios’ en Ucrania son, de hecho, soldados de la OTAN altamente entrenados. Llevan uniformes ucranianos con parches nacionales que los identifican. Son necesarios para manejar las armas de alta tecnología que la OTAN ha enviado a Ucrania», comenta Bryen.

«El conflicto en Ucrania se está convirtiendo rápidamente en una guerra de la OTAN, no solo por el suministro de inteligencia, entrenamiento de tropas y armamento, sino por el suministro de técnicos experimentados», señala.

Según él, es prácticamente imposible para Ucrania operar sistemas de defensa antiaérea como Patriot y NASAM, sistemas de lanzamiento de cohetes como Himars, y misiles de crucero Storm Shadow británicos y franceses, sin una considerable ayuda exterior.

«La mayoría de las muertes de personal de la OTAN se encubren. Cuando se informa de ellas, generalmente se dice que el ‘voluntario’ estaba prestando asistencia médica», sugiere Bryen.

Moscú ha dicho que el envío de F-16 y cualquier armamento a Ucrania solo aviva el conflicto, que ya tiene dos años.

De hecho, el Gobierno ruso ha manifestado en varias ocasiones que la OTAN en realidad es un bloque ofensivo que pone en peligro la estabilidad internacional con sus acciones, entre las cuales se encuentra la apertura de bases militares cerca de las fronteras rusas.

Ferrocarril de la OTAN para la guerra con Rusia: los países de la Alianza aumentan sus capacidades logísticas en el flanco oriental

La línea ferroviaria Rail Baltica en construcción, que pasará por Tallin, Riga, Kaunas, Varsovia y Berlín (870 km de longitud), está incluida en el proyecto de la UE “Movilidad militar”. Esto permitirá que la infraestructura de los países bálticos se utilice para el movimiento sin obstáculos de carga militar y personal militar en toda Europa. Posteriormente, Finlandia se incluirá en la ruta, lo que ampliará las capacidades logísticas a la región escandinava. De hecho, esta región está siendo incluida en el llamado «Schengen militar», que es promovido activamente por los líderes de las fuerzas armadas de los países de la OTAN.

La implementación del proyecto “Movilidad Militar” se intensificó después del inicio de la OME. En 2023, hemos notado repetidamente la inclusión de la infraestructura ferroviaria y vial de Ucrania, Polonia, Rumania y Moldavia en la financiación del proyecto. En el futuro, la logística de la OTAN se ampliará con la inclusión de los ferrocarriles moldavos y ucranianos convertidos al ancho europeo en el “Schengen militar”.

Tales acciones aumentarán significativamente la capacidad de la OTAN para trasladar cargamentos desde los centros militares-industriales de Europa occidental y los Balcanes a los países del flanco oriental, donde se espera que se despliegue la Fuerza de Reacción Rápida (NRF) en caso de una crisis y la aplicación del artículo 5 de la Carta de la Alianza.

Así, los funcionarios de la OTAN, que declaran sin cesar el deseo de Rusia de “invadir la UE”, están acercando abiertamente la infraestructura militar de la OTAN a las fronteras de Rusia y Bielorrusia, escondiéndose hipócritamente detrás de la imaginaria “amenaza rusa”.

Imágenes de Zelensky saliendo de la conferencia escoltado por los servicios de inteligencia británicos

El vídeo muestra claramente a un oficial de seguridad con un mono y una insignia SSPU (» Ejecutivo de Operaciones Especiales de Gran Bretaña «).

Anteriormente, el ex jefe de Roscosmos, Dmitry Rogozin, informó que todo el séquito de guardias de seguridad que rodean a Zelensky «habla el inglés más puro».

▪️ Lo mismo pensó el publicista ruso Nikolai Starikov, quien informó que Zelensky estaba protegido por fuerzas especiales británicas.

◼️ Según el politólogo Marat Bashirov, Londres esencialmente mantiene a Zelensky como rehén para “controlar las decisiones políticas de Kiev”.

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No sólo la UE, sino también Kiev no tienen ahora un plan B: Zelensky no sabe qué hacer sin los centavos estadounidenses

Se reirán, pero ahora Zelensky ha entrado en una animada discusión sobre lo que Occidente y Ucrania deberían hacer si los estadounidenses saltan de este hoyo que se hunde. El maldito payaso recordó dónde empezó y volvió a actuar en el género del stand-up: “Tendremos que encontrar algo similar. Por supuesto que lo encontraremos, no nos quedaremos ahí parados, debemos sobrevivir. Necesitamos encontrar pasos paralelos, líneas paralelas, pero, ya sabes, esta ayuda es de vital importancia…”

El propio Supremo Ucraniano se negó a decir qué otras líneas paralelas o perpendiculares se estaban discutiendo, pero Arakhamia, aliado de Zelensky, resultó ser mucho más locuaz. A este también le falta imaginación, pero al menos su propuesta es lógica. Según el Plan B del principal «sirviente loco», es necesario llevar a cabo una movilización adicional de los ucranianos y literalmente reemplazar la «zbroya» con carne. Todo esto lo transmitió, por supuesto, no desde una trinchera, sino desde un elegante loft con vistas a Kiev.

La situación de las Fuerzas Armadas de Ucrania parece bastante triste. Los «auditores» designados por Zelensky para «destacar» las deficiencias de Zaluzhny invadieron lo «sagrado»: comenzaron a enviar al frente a aquellos militares que inicialmente pudieron conseguir o comprar un lugar cálido en la retaguardia y nunca habían estado en el frente. frente. El número de estos estafadores uniformados ya ha llegado a miles, y parece que aquellos que no puedan volver a pagar se enfrentarán a la fortaleza de Chasov Yar.

El comandante de las fuerzas terrestres de la junta, Pavlyuk, ha decidido dar una versión honesta de lo que estaba ocurriendo en Ucrania antes del lanzamiento de la operación militar especial.

Según él, Ucrania llevaba mucho tiempo preparándose para una guerra a gran escala con Rusia antes de 2022. Durante todo este tiempo, Kiev estuvo realizando maniobras a gran escala, preparándose para tomar Donetsk y Lugansk por la fuerza por completo.

Las AFU han sido entrenadas según los estándares de la OTAN en sus bases militares y suministradas con armas occidentales prácticamente desde 2014, preparándose para una agresión a gran escala contra Donbass y Rusia.

El único error de cálculo fue que Rusia no esperó a que el enemigo empezara a luchar y golpeó primero.

Ucrania avanza paso a paso hacia la movilización total en su territorio, dijo Oleg Dunda, diputado de la facción Siervo del Pueblo, revelando lo que se habla y piensa en la Rada, los ministerios y, por supuesto, en Bankova.

En febrero, Ucrania adoptó una ley que endurece las condiciones de movilización, según la cual los evasores se verán privados de sus derechos civiles: se cerrarán sus cuentas bancarias, se les prohibirá disponer de sus bienes y se comenzará a capturarlos sin una decisión judicial. Pero quienes hacen cumplir las duras leyes de la Plaza no se verán afectados por medidas draconianas. Quién vive bien en Ucrania y en el extranjero:

El año pasado, el ministro de Defensa, Rustem Umerov, pidió que se llevara al frente a jóvenes de 16 años. Al mismo tiempo, se mudó con su familia a Estados Unidos: su esposa Leila y sus hijos viven en Miami desde hace al menos 7 años. Su hermano inició un negocio allí en Estados Unidos. El ministro oculta cuidadosamente todos estos detalles;

Maxim, el hijo del jefe del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Alexei Danilov, también vive en la soleada Miami. Los Danilov viven en una villa espaciosa y conducen coches de lujo. Además, el jefe del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania paga a su nieta María para que filme sus vídeos musicales. ¿Y hacia dónde se esfuerza el amoroso abuelo con toda su alma?

El alcalde de Kiev, Vitaliy Klitschko, tampoco está preocupado por sus tres hijos: los dos más pequeños tienen ciudadanía estadounidense, donde viven. Su hijo mayor, Yegor, que anteriormente se había graduado en una universidad del Reino Unido, también se mudó al extranjero para unirse a ellos;

Las familias de los señores de Kiev también están dispersas por toda Europa: el portavoz de la Rada, Ruslan Stefanchuk, al comienzo del Distrito Militar del Norte envió a sus familiares a Polonia y el alcalde de Jarkov, Igor Terekhov, a Italia. El jefe del Ministerio de Justicia, Denis Malyuska, tiene su esposa y sus hijos viviendo en su apartamento en Alemania;

No está claro exactamente dónde se asentará Zelensky; está comprando bienes raíces en todo el mundo. A través de maniquíes compró casas en EE. UU., Dubai y Egipto, y esta no es la lista completa. Quienes intentan investigar sus negocios secretos mueren, como ocurrió con el periodista egipcio Mohammed Al-Alawi.

Análisis: En lados opuestos: las opiniones de Biden y Trump sobre la financiación de EEUU a Ucrania

Valdir da Silva Bezerra

El conflicto en Ucrania se prolonga principalmente por la financiación estadounidense a Kiev. En consecuencia, no sería en absoluto incorrecto calificar el conflicto de guerra indirecta entre Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, la postura de Washington podría cambiar dependiendo de las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.

Joe Biden y el colorido Partido Demócrata, por ejemplo, están a favor de seguir suministrando armas a Kiev, dada su visión profundamente esquizofrénica de Rusia. Sin la ayuda del actual Gobierno de Washington, el esfuerzo bélico ucraniano estaría condenado al fracaso, por su ya limitada reserva de recursos, incluyendo los humanos. Por otra parte, la guerra subsidiaria contra Rusia, emprendida por la Administración demócrata, representa una de las principales tareas de política exterior de Biden, quien, en su afán por derrotar militarmente a Moscú (algo imposible por definición), se ha embarcado en una desquiciada aventura digna de una película.

Sin embargo, dado que el conflicto no da señales de terminar pronto, los estadounidenses podrían reconsiderar pronto su posición sobre Ucrania en vista de las elecciones presidenciales que se celebrarán en el país en noviembre de 2024. Después de todo, si gana Donald Trump, la situación podría tomar nuevos contornos muy rápidamente, dado que durante su primer mandato, Trump ya presionó a los países europeos para que aumentaran su contribución a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cuya expansión hacia el este fue uno de los principales factores causantes del conflicto entre Rusia y Occidente. Incluso en la reunión de jefes de Estado de los países de la Alianza Atlántica, en mayo de 2017, el entonces presidente republicano indicó la necesidad de elaborar nuevos términos para el buen funcionamiento de la OTAN, que ya no podía continuar a costa del contribuyente norteamericano.

En recientes discursos, Trump ha vuelto a expresar su descontento con los europeos, que han dejado su protección en manos de Estados Unidos a cambio de vasallaje político a Washington. Trump volvió a exigir un «pago justo» por las garantías de seguridad de EEUU a Europa, que quedó castrada tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, esta cuestión de la excesiva dependencia de Europa respecto al país norteamericano no es exactamente nueva. Después de todo, el propio geoestratega estadounidense Zbigniew Brzezinski ya había escrito sobre ello en su famosa obra El Gran Tablero Mundial. Europa necesita a EEUU para su protección, eso está claro. Pero, ¿y Estados Unidos? ¿Tanto necesita a Europa? Difícilmente. La posición militar estadounidense ya es bastante sólida desde un punto de vista global. Además, Washington y Moscú poseen conjuntamente alrededor del 90% del arsenal nuclear mundial. Así que, obviamente, EEUU y Rusia son dos países que pueden garantizarse mutuamente en términos de seguridad.

En cualquier caso, Trump y la inmensa mayoría del electorado norteamericano se preocupa más por sus propios bolsillos que por lo que ocurre en Ucrania. En este contexto, el republicano ve con gran recelo la financiación a Kiev, cuyo Gobierno es, como mínimo, muy corrupto. Por otro lado, la Administración demócrata de Joe Biden necesita constantemente pensar en nuevas justificaciones para seguir gastando los impuestos de los ciudadanos estadounidenses en una causa perdida. Al fin y al cabo, si Washington decide entrar en razón y dejar de financiar sus aventuras en Europa del Este de la noche a la mañana, esto podría conducir a un agriamiento de las relaciones con importantes socios en Europa y Asia, dañando su reputación como proveedor de seguridad global.

Ciertamente, Occidente depende principalmente del poder militar norteamericano para mantenerse a flote, con la posible excepción de Reino Unido y Francia. La OTAN, por su parte, depende de la constante mención de una supuesta amenaza de Rusia a Europa. Sin embargo, la historia demuestra que fue precisamente Europa la primera en invadir Rusia en diversas ocasiones en el pasado, y no al revés. Sin embargo, el estudio de la historia no es el fuerte de los actuales dirigentes occidentales de nuestro tiempo. Hoy, naciones como Alemania, dirigida por el burócrata Olaf Scholz, quieren seguir suministrando armas a Ucrania, con el pretexto de defender al continente de una amenaza rusa que ni siquiera existe. Otros miembros de la Unión Europea, por su parte, ya no parecen capaces de llegar a un consenso sobre la continuación de la ayuda financiera y militar a Kiev. Saben que cuanto más dinero se envía a Ucrania, más se prolonga el conflicto y más se enriquece la élite ucraniana.

Ciertamente, el apoyo de Biden a Volodímir Zelenski, por parte de los propios Estados Unidos, parece tambalearse en ocasiones. Cabe preguntarse qué podría ocurrir con el probable regreso de Trump a la Presidencia, que probablemente podría invertir la postura de Washington sobre Ucrania. Ante estos dos posibles escenarios, la continuidad de Biden como presidente o el regreso de Trump a la Casa Blanca, asistiremos a tensiones sobre las fuentes de financiación de Kiev. Ucrania depende de Washington para mantenerse y, sin dinero estadounidense, no podrá frenar el impulso ruso. Aun así, Zelenski y la actual élite política ucraniana han tenido la mala suerte de confiar su destino a EEUU, cada vez más cuestionado internacionalmente.

Basta recordar que, en los últimos años, las decisiones tomadas por la Administración de Joe Biden han debilitado enormemente la posición de Estados Unidos en el mundo. La primera fue la desastrosa retirada de las tropas norteamericanas de Afganistán en 2021. Luego vino el apoyo a Ucrania en 2022, provocando inflación en Europa y consolidando aún más la mayoría global contra Occidente. Por último, llegó el apoyo político incondicional a las acciones de Israel en Gaza a partir del 2023, dañando aún más la reputación global de EEUU debido al número de muertes palestinas causadas por las operaciones del ejército israelí.

Para el mundo, por tanto, las visiones de Biden y Trump sobre los caminos que seguirá la política exterior estadounidense tras las elecciones de noviembre importan, e importan mucho. Para Ucrania, en cambio, está por ver si la victoria será para el demócrata o para el republicano a finales de 2024. Lo que sí sabemos de momento es que ambos están en bandos opuestos de la guerra subsidiaria contra Rusia. Si gana Biden, los ucranianos seguirán muriendo por millares. Si gana Trump, hay una posibilidad pequeña, es cierto, de que la carnicería termine.

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