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Luis Pedraza Leduc: Ataque al Congreso

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Hoy viernes, a las 4:00 de la tarde al lado sur del Capitolio en San Juan, el Partido Nacionalista conmemora el ataque al Congreso con un acto político cultural dedicado a la nación de Palestina

Buenos días. Hoy se cumplen 70 años del ataque por parte de un comando nacionalista puertorriqueño al Congreso de los EEUU. Los cuatro nacionalistas que atacaron el Congreso el 1ro de marzo de 1954 fueron Rafael Cancel Miranda, Irving Flores, Lolita Lebrón y Andrés Figueroa Cordero.

El acto tenía como objetivo denunciar ante el mundo la falsa declaración del Estado Libre Asociado por parte de EEUU y reclamar la independencia para el país. Compartimos un artículo de la BBC News Mundo del 31 de julio de 2022 sobre la figura de Lolita Lebrón responsable de la organización del ataque al Congreso. También incluimos un ensayo sobre el tema escrito por Nicole Delgado.

Hoy viernes, a las 4:00 de la tarde al lado sur del Capitolio en San Juan, el Partido Nacionalista conmemora el ataque al Congreso con un acto político cultural dedicado a la nación de Palestina. 

Estamos convocados.

Luis Pedraza Leduc

Lolita Lebrón: la nacionalista puertorriqueña que lideró un tiroteo en el Congreso de EE.UU. y pasó a ser un ícono cultural al salir de prisión

  • Ronald Ávila-Claudio – @ronaldavilapr
  • BBC News Mundo

31 julio 2022

Los nacionalistas fueron detenidos por otros visitantes y por empleados del Congreso de Estados Unidos. Los tribunales los condenaron a décadas de prisión hasta que su pena fue conmutada en 1979.

Edda Lopez dice que mientras crecía eran pocos los referentes femeninos en el movimiento independentista de Puerto Rico. A sus 14 años, sin embargo, vio en persona por primera vez a Dolores «Lolita» Lebrón, la nacionalista que en 1954 dirigió un ataque a mano armada en contra del Congreso de Estados Unidos.

Lolita regresaba al archipiélago luego de 25 años de cárcel en Arlington, Virginia, en donde estuvo recluida por los hechos ocurridos en Washington DC. Era 1979 y en el aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan, la capital del territorio estadounidense, se había reunido un grupo de personas partidarias del independentismo para recibirla.

López afirma que cuando conoció a Lolita, supo que para ella había un espacio en un terreno político que para entonces estaba dominado por hombres. «Cuando yo crecí no había muchos referentes de mujeres para quienes éramos independentistas. Al ver a Lolita, me transformó porque me dio un norte», sostuvo la excandidata al senado de Puerto Rico por el Partido Independentista.

FUENTE DE LA IMAGEN,ALAMY

Pie de foto,

Los cuatro nacionalistas que atacaron el Congreso planificaron el atentado en Nueva York. En la imagen se ven de izquierda a derecha: Rafael Cancel Miranda, Irving Flores, Lolita Lebrón y Andrés Figueroa Cordero.

A sus 60 años, forma parte de un ala del independentismo puertorriqueño que guarda especial devoción por la nacionalista. Sus palabras podrían dar luz sobre por qué, pese a quedar inmortalizada por un acto violento, Lolita se transformó en un ícono cultural para algunas personas en Puerto Rico. Pero, de igual forma, en el archipiélago hay quienes siempre han reprendido sus actos. Su figura, como veremos, está repleta de complejidad.

El atentado

Ocurrió el 1 de marzo de 1954. Lolita, entonces de 34 años, parada en la galería de visitantes de la Cámara de Representantes de EE.UU., fue vista agitando con fuerza una pistola Luger que sostenía con ambas manos. Hubo conmoción entre los cientos de personas que se encontraban en el lugar. Llevaba vestido, tacones y labial rojo intenso.

En medio de la revuelta gritó: «Viva Puerto Rico». Acto seguido intentó desplegar una bandera del territorio, pero no lo logró. Sus acompañantes -Irving Flores Rodriguez (27), Rafael Cancel Miranda (25) y Andrés Figueroa Cordero (29)- comenzaron a disparar en el hemiciclo en donde 243 legisladores debatían una ley sobre inmigración.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES

Pie de foto,

Los cuatro nacionalistas se ubicaron en la galería de visitantes del Congreso de Estados Unidos. Comenzaron a disparar a las 14:30 de acuerdo con los registros del legislativo.

Los medios de la época señalan que los disparos fueron cerca de 30 e hirieron a cinco congresistas, uno de ellos de gravedad, pero ninguno murió.

Personal de la Cámara de EE.UU. y un legislador -quien era un militar retirado- detuvieron a los asaltantes.

Lolita, en medio de una conferencia de prensa luego de ser arrestada, se hizo responsable de lo ocurrido. «No he venido a matar», sostuvo frente a un podio ante preguntas de la prensa con voz firme, como se ve en un video de 1954. «Vine a reclamar la libertad de mi país». El diario estadounidense The New York Times reseñó el día después del ataque que entre su ropa la policía encontró una nota en la que expresaba que llegó al Congreso con la expectativa de morir por Puerto Rico.

FUENTE DE LA IMAGEN,CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS

Pie de foto,

Personal de la Cámara de Representantes de Estados Unidos se mvilizó con rapidez luego del atentado para asistir a los heridos, que fueron cinco, uno de ellos de gravedad, aunque ninguno murió.

«Mi vida doy por la libertad de mi patria», decía el papel. «Tomo responsabilidad de todo», agregaba. Fue condenada por cinco delitos de asalto con un arma y sentenciada a cumplir hasta 50 años de prisión.

El contexto

El atentado fue planificado en Nueva York, donde vivían Lolita y el resto de los nacionalistas que participaron. Esta ciudad fue su hogar desde la década de 1940, cuando dejó Lares, su pueblo natal en el oeste de Puerto Rico.

FUENTE DE LA IMAGEN,THE NEW YORK TIMES

Para aquel tiempo era una madre soltera, a su vez hija de campesinos y, como muchos otros boricuas, se fue en busca de una mejor vida. Cuando se mudó, tuvo que dejar a su hijo con sus padres. En Nueva York concibió a una segunda hija, pero se vio obligada a enviarla a Puerto Rico. Una vez en EE.UU. enfrentó racismo y discriminación. Trabajando como costurera en una fábrica de uniformes para militares vivió las difíciles condiciones laborales de los migrantes de la época.

«Allá fue que yo me acostumbré a defender a la mujer y su libertad», diría en una entrevista publicada en 2009 por el Instituto de Cultura Puertorriqueña. En esta ciudad se unió al Partido Nacionalista de Puerto Rico, en donde escaló hasta convertirse en delegada nacional, luego de ser nombrada por el presidente del grupo político, Pedro Albizu Campos, a quien solo conocía por cartas.

Albizu, un abogado que en ese momento vivía en el archipiélago, le pediría más tarde que planificara el atentado. Dos años antes del tiroteo, en 1952, se había aprobado el Estado Libre Asociado, un gobierno local limitado para Puerto Rico, que estaba supeditado al control del Congreso estadounidense. La idea del acto violento era, precisamente, protestar contra lo que décadas después se reconocería como un estatus colonial.

El rechazo

El día después del atentado, el 2 de marzo de 1954, los actos de los nacionalistas fueron fuertemente reprobados por el gobierno de turno en Puerto Rico. El gobernador de aquel momento, Luis Muñoz Marín, viajó de inmediato a la capital de EE.UU. Allí visitó a los congresistas heridos y les expresó sus condolencias. Cuando el Congreso sesionó nuevamente, de acuerdo con los registros públicos de la Cámara de Representantes, el legislador sin voto de Puerto Rico, Antonio Fernós Isern, condenó los hechos.

«En ninguna ocasión podría dirigirme a esta Cámara con mayor pesar», declaró. «El nombre de la querida isla de mi nacimiento fue invocado por los vándalos imprudentes que protagonizaron este terrible acto ayer. Las balas que se dispararon no sólo hirieron gravemente a cinco de nuestros compañeros; todas llegaron al corazón de Puerto Rico», agregó.

Lolita: múltiples miradas

María de Lourdes Santiago, la primera mujer senadora por el Partido Independentista en Puerto Rico, coincidió con su compañera política, Edda López, en que Lolita es para algunos un referente feminista.

FUENTE DE LA IMAGEN,ALAMY

Pie de foto,

Lolita estuvo en la cárcel por más de dos décadas luego del atentado. En la foto participa en una conferencia de prensa en la sede de las Naciones Unidas.

«Es una vida con la que muchas mujeres podemos identificarnos, sobre todo por lo que significa que una mujer, para aquel tiempo, asumiera un papel protagónico en hechos políticos de tanta importancia», le dijo a BBC Mundo. Pero la senadora también hizo referencia a la vida de Lolita después del ataque al Congreso.

Fue excarcelada luego de 25 años de prisión. Ante una enorme presión política, el presidente Jimmy Carter conmutó su sentencia, aunque ella nunca lo solicitó, porque esto significaría pedir perdón por sus actos. Pese a que nunca se arrepintió de atacar el Congreso, sus siguientes años en Puerto Rico estuvieron marcados por su activismo no violento y sus constantes llamados a la resistencia pacífica contra el gobierno de EE.UU.

Edda López

Cuando yo crecí no habían muchos referentes de mujeres para quienes éramos independentistas. Ver a Lolita me transformó.

Edda López
Activista feminista e independentista de Puerto Rico

Participó en marchas, vistas del Congreso sobre el debate del estatus del archipiélago y fue un personaje constante en los medios de comunicación. Lolita, incluso, volvió a la cárcel en 2001 a sus 80 años luego de realizar actos de desobediencia civil en Vieques, un municipio de Puerto Rico en donde se realizaron masivas protestas para detener las prácticas militares que allí realizaba la marina estadounidense.

«Creo que los tiempos han cambiado, y ya no hay necesidad de matar por la libertad. Yo no tomaría las armas hoy en día, pero reconozco que la gente tiene derecho a usar cualquier medio disponible para liberarse», le dijo Lolita al periódico El Mundo en 1998.

FUENTE DE LA IMAGEN,ALAMY

Pie de foto,

Lolita Lebrón (de pie) junto a otra militante nacionalista llamada Isabelita Rosado.

Pero contrario a la senadora Santiago Negrón, hay quienes opinan que los actos de Lolita hicieron que el gobierno de EE.UU. ignorara la situación colonial de Puerto Rico durante años.

«Ella cometió un intento de asesinato que retrasó la causa de Puerto Rico por muchos, muchos años», dijo en 2004 Kenneth McClintock, un expresidente del Senado de Puerto Rico al periódico The Washington Post, en un número publicado cuando se cumplieron 50 años del atentado. El exsenador, quien pertenece al Partido Nuevo Progresista, que defiende la admisión del territorio como estado de EE.UU., criticó en la misma entrevista a quienes apoyaban a Lolita, por supuestamente defender la violencia como forma política. «Si rocías la casa con disparos, serás recordado», sostuvo McClintock. «No creo que ese sea un mensaje que debamos enviar».

Ícono cultural

En su tiempo en la cárcel, Lolita construyó un altar y -según ella- comenzó a tener visiones divinas, que transcribió en forma de poemas, publicados en tres libros.

Su misticismo, de acuerdo con el periodista Manuel Roig Fianza, quien la entrevistó en persona en 2004 para el número especial de The Washington Post, no hizo más que «aumentar su conexión con los puertorriqueños».

En su escrito, describe de forma minuciosa cómo la mujer era tratada por las personas que la admiraban. También cómo ella se comportaba en presencia de sus seguidores.

«Los aplausos comienzan antes de que llegue a la puerta, llegando a un clímax cuando entra y extiende los brazos opulentamente con la naturalidad de una mujer acostumbrada a hacer entradas», relató Roig Fianza en aquel momento.

Lolita falleció en 2010, a los 89 años, por un fallo cardíaco. Su figura sigue siendo inspiración para muchos en Puerto Rico. Su rostro es protagonista de innumerables obras de arte y su vida está hilada en escritos de todo tipo.

En días recientes, por ejemplo, el rapero boricua Residente la incluyó en su nuevo video de la canción This is Not América, que comienza con una actriz interpretándola mientras dispara un arma.

FUENTE DE LA IMAGEN,LAS LOLITAS EN SU CENTENARIO

Pie de foto,

Lolita se ha convertido en un ícono cultural en Puerto Rico. En la foto varias mujeres protestan en Viejo San Juan usando ropa similar a la que vestía la mujer cuando atacó el Congreso.

López y Santiago Negrón, por su parte, forman parte de un grupo de mujeres llamado Las Lolitas, que comenzó en 2019 para conmemorar los 100 años de su natalicio y realizan actividades alrededor de Puerto Rico vestidas con la ropa que usó la nacionalista durante el ataque al Congreso.

Antes de morir, Lolita fue consciente de la admiración por su persona dentro del sector independentista del territorio estadounidense. En su última entrevista, en agosto de 2009, sentenció: «Todo el mundo me ve a mí y se acuerda de la patria«.

Ataque a la Casa Blair 1951

Nicole Delgado

Ataque a la Casa Blair

El contexto de este ataque se produce en las siguientes circunstancias:

Pedro Albizu Campos había sido indultado el 30 de septiembre de 1953 y se encontraba enfermo por los ataques de irradiaciones electrónicas a las que había sido sometido desde su encarcelamiento en la prisión de La Princesa en San Juan a raíz de la Insurrección Nacionalista de octubre de 1950. El asiento que se le había concedido al Partido Nacionalista como observador ante la Conferencia Interamericana de la Organización de Estados Americanos (O.E.A.) que se celebraría en Caracas, Venezuela, comenzando el 1ro. de marzo de 1954, no lo pudieron ocupar.

Los delegados puertorriqueños no recibieron el visado para entrar a ese país, debido a las presiones del gobierno norteamericano. Albizu Campos había criticado duramente el referéndum que habría de celebrarse en Puerto Rico para la aprobación o desaprobación de la Ley 600 en 1952 (la creación del E.L.A.). Sobre el referéndum Albizu había expresado: Ellos están buscando una base legalizada para decirle al mundo, frente a la acusación del Partido Nacionalista que en 52 años nosotros ya no somos puertorriqueños, somos ciudadanos yanquis y que nosotros nos allanamos a la imposición de los Estados Unidos y que renunciamos a nuestro derecho de ser puertorriqueños. […] En Puerto Rico hay una sola jurisdicción primaria, por la fuerza, que es el gobierno de Estados Unidos. Ese gobierno de Estados Unidos, ha organizado a los fines de engañar, una corporación que se llama Pueblo de Puerto Rico. […] (A partir de entonces el Partido Nacionalista redobló sus esfuerzos para boicotear este proceso).

Otro asunto de primordial importancia fue la imposición del reclutamiento militar obligatorio (Servicio Militar Obligatorio – S.M.O.) para que la juventud puertorriqueña sirviera de carne de cañón en la guerra de Corea. Albizu concebía la resistencia al S.M.O. como un método para mantener la insurgencia anticolonial y evitar que la juventud fuera muerta o mutilada en la guerra.

A raíz de la Insurrección Nacionalista del 30 de octubre de 1950, Estados Unidos ejerce presión para forzar el retiro del asiento que el Partido Nacionalista había obtenido desde la fundación de la Organización de Naciones Unidas, como ente observador que ocupaba Thelma Mielke. Otro renglón también de primordial importancia fue cuando en 1953 el gobierno de Estados Unidos logra que la Asamblea General de la O.N.U. apruebe la Resolución 748 (VIII) en la que Puerto Rico quedaba excluido del listado de territorios coloniales sobre los que las potencias administradoras tenían que rendir cuentas a la Asamblea General.

El mismo día que se inaugura la Décima Conferencia, Lolita Lebrón y los tres compañeros nacionalistas atacan el Congreso de Estados Unidos.

Como el ataque a Casa Blair, residencia interina del Presidente Harry S. Truman en noviembre de 1950, esta acción coloca de nuevo a los nacionalistas puertorriqueños en las noticias mundiales, y es la noticia de primera plana del periódico The New York Times. Fue éste un acto de guerra, en que se validó el derecho del pueblo puertorriqueño a utilizar todos los medios de lucha contra el colonialismo. Albizu Campos reconoció siempre, que la descolonización era, es y será un fenómeno violento. La represión de la Insurrección de 1950 y la Ley de la Mordaza no fueron lo suficientemente efectivas para detener las acciones de los nacionalistas. En la cartera de Lolita Lebrón la policía encontró una nota en inglés donde decía ‘Ante Dios y el mundo mi sangre clama por la independencia de Puerto Rico. Mi vida doy por la libertad de mi Patria’. Pero la acción no fue un acto espontáneo de Lolita Lebrón y sus acompañantes en el ataque suicida. La idea era original de Albizu Campos y ellos la habían cumplido.

El gobernador Muñoz Marín se refirió al ataque de los nacionalistas a la Cámara de Representantes en un cablegrama dirigido al Speaker de dicha Cámara Joseph Martin en los siguientes términos: ‘Todos en Puerto Rico estamos conmovidos por la salvaje e increíble locura perpretada hoy por personas que en ninguna forma representan los sentimientos buenos y elevados de Puerto Rico. Le ruego expresar a la Cámara y a los Representantes heridos la profunda solidaridad de todo el pueblo de Puerto Rico que condena con todas sus fuerzas esta canallesca acción.’

Acto seguido viajó a Washington para entrevistarse con el Presidente Dwight D. Eisenhower. En la entrevista prometió que su gobierno intervendría para que la ‘locura del ataque del Congreso’ (sic) no se repitiera. Luego se dirigió al Congreso donde fue ampliamente interrogado sobre la posibilidad de una conjura comunista-nacionalista. A su regreso a Puerto Rico el 5 de marzo, se encontró con que el Comité de Actividades Antiamericanas del Congreso de Estados Unidos, había enviado a la Isla a Courtney Owens para que iniciara una investigación, la cual era una descarada intervención colonialista.

El 5 de marzo el periodista Teófilo Maldonado se dirige a la casa de Albizu para informarle que su indulto sería revocado por violar la Ley #53 o Ley de la Mordaza, debido a las declaraciones que hiciera justificando el ataque al Congreso. Desde esa noche se comenzó la movilización de la policía política a las casas y calles adyacentes a la ya vigilada residencia de Albizu Campos.

El día 6 de marzo de 1954, llegaron frente a su casa varios automóviles cargando agentes al mando del capitán Dudley Osborne, de la Policía Militar del Ejército Norteamericano. Traían órdenes de arresto contra José Rivera Sotomayor, Doris Torresola y Carmen María Pérez, imponiéndoles fianzas de 25 mil dólares a cada uno. Traían además una orden emitida por el gobernador Muñoz Marín revocando el indulto de Albizu y ordenando su arresto inmediato y su ingreso en la institución carcelaria que determinara el Secretario de Justicia. Luego de un dramático tiroteo entre la policía y los nacionalistas, Albizu Campos fue arrestado junto a sus acompañantes. Se desata la represión.

El 8 de marzo de 1954, Salvador T. Roig, Jefe de la Policía declaró a El Imparcial, que se arrestaría preventivamente a toda persona que perteneciera a organizaciones ‘subversivas’. El gobernador Muñoz Marín declaró que tanto el Partido Nacionalista como el Partido Comunista estaban proscritos en Puerto Rico por ser movimientos subversivos. Efectivamente, todo el liderato comunista y 42 nacionalistas fueron arrestados el 7 de marzo siendo encarcelados por supuestas infracciones a la Ley 53 (Ley de la Mordaza).

La insurrección del 30 de octubre de 1950 y el ataque a la Casa Blair, fueron los inicios de las acciones de guerra contra la cúpula del régimen norteamericano en Puerto Rico en la década de 1950. Hasta el 1ro. de marzo de 1954 todos estaban convencidos que los hechos nacionalistas ocurridos en Puerto Rico desde 1950 habían sido manipulados y catapultados ante la opinión pública en y fuera de Estados Unidos. Había que dar un grito sonoro para que el mundo supiera que en Puerto Rico existían hombres y mujeres que no aceptaban el régimen colonial refrendado en 1952.

Días antes del 1ro. de marzo, Rafael Cancel Miranda había hecho un viaje de exploración a Washington, D.C. donde se llevaría a cabo el atentado con el propósito de conocer el terreno, identificar rutas, así como otros pormenores. Esa mañana del 1ro. de marzo se reunieron los cuatro en el Grand Central Station de Nueva York. Llegaron a Washington y se dirigieron al Capitolio, conscientes de que iban al encuentro con la muerte. Subieron hasta la galería para visitantes y turistas en la Cámara de Representantes que estaba en sesión discutiendo asuntos relacionados con la ‘inmigración ilegal’ de mexicanos en Estados Unidos. Se sentaron en las últimas filas a la derecha del hemiciclo. Después de un rato Lolita dijo: ‘Vamos’. Se levantaron del asiento y Rafaelito expresó: ‘Vamos a encomendarnos a Dios’ y todos decidieron rezar un Padre Nuestro. De inmediato sacaron sus armas y abrieron fuego contra los congresistas, mientras Lolita disparaba hacia el techo con una mano y con la otra desplegaba la bandera nacional de Puerto Rico, y gritaba: ‘Free Puerto Rico now’. Los varones a su vez gritaban: ‘!Viva Puerto Rico libre!’. Cinco congresistas cayeron heridos.

Dolores (Lolita) Lebrón Sotomayor, joven lareña, de 34 años de edad, divorciada y madre de dos hijos a los que dejó en Puerto Rico para emigrar a Estados Unidos en busca de un futuro mejor, trabajaba de costurera en una factoría en Nueva York, cuando se convierte en la protagonista femenina del Ataque al Congreso de Estados Unidos el 1ro. de marzo de 1954. Ese año de 1954 había sido nombrada Delegada General del Partido Nacionalista al que había ingresado en el año 1947. Ella asume el cargo con mucha responsabilidad y orgullo. Poco después de su nombramiento, recibe instrucciones de ‘atacar tres sitios, los más estratégicos del enemigo’. Se mencionaron tres, Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes. Lolita escogió la opción de atacar la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos. Se organizó entonces un comando para atacar y proclamar allí mismo el derecho de Puerto Rico a su independencia y denunciar el colonialismo. Se escogieron tres hombres, que voluntariamente aceptaron la encomienda de morir por la Patria: Rafael Cancel Miranda de 23 años, Andrés Figueroa Cordero de 29 años e Irving Flores Rodríguez de 27 años. Cancel Miranda era para esa fecha padre de dos niños menores de edad. Lolita no estaba asignada para participar del atentado pero al último minuto decidió que participaría y se sumó a sus compañeros del comando.

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