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Luis Pedraza Leduc: intolerancia religiosa y étnica en la India

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Que se abra un foco de intolerancia religiosa y étnica, auspiciada por el partido gobernante sirve a los intereses de aquellos que quieren dividir y vencer

El nacionalismo étnico impulsado por el primer ministro Narendra Modi está minando la democracia en la India. El proyecto de hinduización, del cual son víctimas especialmente las poblaciones musulmanas, golpea también a los académicos y a quienes se resisten a las derivas autoritarias. Pero pese a esas derivas, Modi sigue gozando de un amplio apoyo. Nueva Sociedad.

Buenos días. India es un vasto país de Asia del Sur con un terreno diverso que abarca desde las cumbres del Himalaya hasta la costa del océano Índico. Tiene una historia de más de 5 milenios. 

Su población se estima en 1.408 miles de millones (2021) según el Banco Mundial. Es parte de los países fundadores del BRIC y su economía es parte fundamental de este proyecto geopolítico 

La Internacional Progresista nos comparte una información sobre India que nos debe preocupar a todos. Que se abra un foco de intolerancia religiosa y étnica, auspiciada por el partido gobernante sirve a los intereses de aquellos que quieren dividir y vencer.

Debemos estar atentos.

Luis Pedraza Leduc

La India avanza hacia el fascismo total
El 26 de enero, India celebró el “Día de la República”, el día en que adoptó su constitución como país independiente tras 200 años de colonialismo británico, como una “República Democrática Soberana, Socialista y Laica comprometida con la Justicia, la Igualdad y la Libertad para el pueblo”. En claro contraste, a principios de la semana pasada, el gobierno actual, dirigido por Narendra Modi, dio un paso decisivo para derrocar la Constitución laica de India en nombre de una nueva nación supremacista hindú. El lunes, el primer ministro indio Narendra Modi lanzó su campaña de reelección con la inauguración de un nuevo templo hindú multimillonario sobre las ruinas de una mezquita destruida por turbas fundamentalistas. 30 años antes, el 6 de diciembre de 1992, el Partido Bharatiya Janata de Modi dirigió una muchedumbre violenta para demoler la mezquita hasta reducirla a escombros, alegando que era el antiguo emplazamiento de un templo hindú para el Señor Ram o el “Ram Mandir”. En los sangrientos disturbios comunales que siguieron, murieron más de 2.000 personas. Una minuciosa investigación dirigida por el juez Manmohan Singh Liberhan descubrió que 68 personas eran responsables de la demolición de la mezquita, en su mayoría líderes y lideresas del BJP, incluidos altos cargos y miembros del Parlamento como AB Vajpayee, que llegó a ser primer ministro en 1996, LK Advani y Vijaya Raje Scindia. Ninguno se ha enfrentado a repercusiones legales hasta la fecha. Desde entonces, el gobierno del BJP ha adoptado el “Ram Mandir” como grito de guerra de su proyecto de construcción nacional. “Ram es la fe de la India, Ram es la base de la India. Ram es la idea de India, Ram es la ley de India”, dijo Modi en su discurso a la nación del lunes pasado. Como primer ministro, Modi ha impulsado este nacionalismo hindú como fuerza política dominante de la India: prohibiendo el hiyab en las escuelas, introduciendo leyes “anti conversión”, abusando de las fuerzas municipales para demoler hogares y comercios musulmanes en las ciudades e impulsando un “código civil uniforme” en la ley. Ahora, en abierto desafío a la Constitución laica de la India, Modi fusiona el cargo de “Primer Ministro” con el de “Sacerdote Principal” para llevar a cabo la consagración de este controvertido templo. La “celebración” no se limita a Ayodhya. En varios estados se ha anunciado un día festivo y se ha ordenado que las oficinas gubernamentales, las escuelas y los mercados permanezcan cerrados durante la retransmisión pública. “La islamofobia ya no es un sentimiento marginal en India. Se ha convertido en una ideología fabricada por el Estado”, rezaba la advertencia emitida por Genocide Watch en 2023. Los 10 años de mandato del gobierno nacionalista hindú del país han sido testigos de una escalada de la violencia y los conflictos contra musulmanes, que constituyen su minoría más importante, y de un debilitamiento constante de las instituciones democráticas que podrían interponerse en el camino. Informaremos sobre el terreno en toda India, organizaremos sesiones informativas y te mantendremos al día de los acontecimientos antes de las elecciones generales de abril y durante las mismas. El pueblo de India ha luchado durante décadas para conseguir una democracia laica, justa e igualitaria. No debemos permitir que Modi se la robe ahora. En solidaridad, El Secretariado de la Internacional Progresista

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