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Luis Pedraza Leduc: La campaña electoral está dejando fuera el tema del desastre económico

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…se necesita poder político de la clase trabajadora a través de sus organizaciones políticas, sindicatos de clase, comunidades organizadas y otros sectores aliados para garantizar el bien común y colectivo sobre los intereses económicos del capital

Buenos días. Mientras los procesos de primarias y las campañas electorales se encaminan hacia noviembre de 2024, los temas económicos pasan por debajo del radar sin mucha o ninguna discusión. Compartimos la nota de análisis de Joanisabel Gonzalez, directora de la sección de Negocios del Grupo Ferre Rangel y El Nuevo Dia, junto a una noticia muy interesante sobre las prioridades de los EEUU en materia de inversión para atraer a empresas localizadas fuera de EEUU a territorio norteameniricano o cercano a este.

El secretario de Desarrollo Económico en Puerto Rico, Manuel Cidre, se siente confundido por el desplante de EEUU a la colonia al descartar a Puerto Rico como destino para el desarrollo y manufactura de semiconductores. Dice Cidre que tenemos la capacidad técnica e infraestructura frente a Costa Rica y República Dominicana. Dice otro portavoz de los patronos que el asunto es que mientras Puerto Rico exige pago de impuestos Costa Rica y República Dominicana no ponen condiciones para la inversión.

La realidad es que los intereses de EEUU son geopolíticos. A ellos les importa más la zona de influencia en el Caribe y Centroamérica que proteger a la colonia. para la colonia legislaron la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal. Otro dato a destacar es la privatización del proceso de promover al país en el mercado internacional.¿Para quién trabaja el consorcio Invest PR?

Otro cantar sería si Puerto Rico fuera un país soberano. Las opciones de inversión bajo nuestras condiciones serían las que estarían sobre la mesa. Y aun así, se necesita poder político de la clase trabajadora a través de sus organizaciones políticas, sindicatos de clase, comunidades organizadas y otros sectores aliados para garantizar el bien común y colectivo sobre los intereses económicos del capital.

Luis Pedraza Leduc

A fin de cuentas


Jueves, 9 de mayo de 2024
Por Joanisabel González
Editora Negocios joanisabel.gonzalez@gfrmedia.com

La semana pasada, comentaba que el sector comercial de Puerto Rico está de plácemes, pues las ventas al detal
han alcanzado un pico histórico desde que se lleva la serie estadística.
 
A ese dato debe sumarse otro que ha subrayado el economista Gustavo Vélez en las páginas de Negocios: la
relación entre el gasto de los consumidores y el tamaño de la economía, medida por el Producto Bruto. Desde el
año fiscal 2021, año en que se materializaron los estímulos pandémicos, los consumidores gastamos más que la
riqueza que generamos los residentes de Puerto Rico.
 
En nuestras páginas, por años, y en múltiples conversatorios empresariales, economistas como Juan
Lara y Joaquín Villamil y consultores organizacionales como Eduardo Arroyo, han destacado que buena
parte de los líos económicos de la isla responde a la ausencia de una tesis de desarrollo o de una
identidad productiva para Puerto Rico. Es algo así como un DNA socioeconómico: esa fortaleza o
conjunto de fortalezas que harían factible que la actividad económica crezca de manera sostenida. El
consumo, en sí mismo, no ha de ser esa fortaleza, dicen los expertos.
 
Hasta ahora, la manufactura -por diseño contributivo y la relación jurídico política con Estados Unidos- ha sido
el pilar en el que descansa la mayor parte de la economía de la isla. Sin embargo, desde hace mucho ese soporte
se desgasta. Aparte del dilema de las patentes asociadas a fármacos o dispositivos médicos y de una estructura
de costes cada vez menos competitiva, la evidencia más reciente se encuentra en la estrategia de reshoring que
impulsa Estados Unidos.
 
Luego de la pandemia, se consolidó un plan para que las multinacionales estadounidenses regresaran su
producción a suelo americano. En el 2020, diversas publicaciones estadounidenses destacaban el potencial de
Puerto Rico para capturar parte de ese regreso.
 
Ahora, a preguntas de Negocios, el gobierno local reconoce -con pesar- que, en esencia, Estados
Unidos le ha dejado fuera del juego. Es decir, la principal economía del mundo, a la que Puerto

Rico pertenece, parece inclinarse a desarrollar un enclave de producción regional mediante
el nearshoring (cerca de) con Costa Rica y República Dominicana y de, reshoring, pagando
miles de millones de dólares a fabricantes como Intel y Samsung para establecer plantas en
diversos estados continentales.
 
Justo cuando se habla de la necesidad de que millones de boricuas regresen a la isla para hacer contrapeso a la
transformación demográfica que se experimenta, Puerto Rico parece más aferrado a consumir que a producir.
Esto, por la batalla para conseguir más dinero, a través de la transición del Programa de Asistencia Nutricional
(PAN) al programa suplementario (SNAP) vis a vis las estrategias para allegar más recursos a fin de fortalecer
su base productiva.
 
Estipulamos las iniciativas de fomento a las pymes en Puerto Rico y las promociones que ha conseguido el
Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), así como los avances de InvestPR.
 
Pero en esta nota, se detalla cómo, en los pasados tres años, Estados Unidos ha puesto en
marcha una estrategia importantísima, que de paso incluye un platal en la mesa: unos
$285,000 millones con el fin de atraer manufactura crítica de vuelta a casa. En esa hoja de ruta,
que podría ser una palanca para aumentar la producción y por ende, la riqueza, Puerto Rico no
ha recibido un centavo.
 
Gracias por leer y compartir,
 
Joanisabel

Puerto Rico queda fuera del plan estadounidense para atraer a fabricantes de “chips”

El secretario del Departamento de Desarrollo Económico, Manuel Cidre, lamentó que el gobierno federal haya considerado a otros países de la región primero que a la isla e insistió en la capacidad local para el desarrollo y manufactura de semiconductores

8 de mayo de 2024 – 11:20 PM

El secretario del DDEC, Manuel Cidre, envió una carta, el pasado 5 de abril, al gobierno federal, en la que insistió en la capacidad que tiene Puerto Rico, como jurisdicción estadounidense, para desarrollar y empacar semiconductores. (Josian Bruno/GFR MEDIA)

Por Efraín Montalbán Ríos

Periodista de Negociosefrain.montalban@gfrmedia.com

Estados Unidos ha invertido miles de millones de dólares en un intento porque se produzcan en suelo americano los “chips” que son necesarios para todo tipo de equipos, desde celulares y automóviles hasta hornos de microondas. Sin embargo, al parecer, Puerto Rico ha quedado fuera de la estrategia que impulsa la principal economía del mundo.

Ello, porque durante los pasados tres años, el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) ha intentado atraer a Puerto Rico a empresas especializadas en el desarrollo y manufactura de semiconductores, pero tales esfuerzos no han tenido éxito, reconoció Manuel Cidre, secretario del DDEC.

“Es penoso que una jurisdicción norteamericana, que tiene más que probada su capacidad productiva de manufactura y de diseño, no sea considerada como el first choice (primera opción). No tengo problema que le den (atención a estos países), es más, trabajamos los tres juntos, pero yo creo que Puerto Rico tiene standing (posición) primero que ellos”, señaló Cidre.

Tras el disloque en la producción de semiconductores que provocó la pandemia del Covid-19, el gobierno estadounidense decidió acercar al Hemisferio Occidental, la cadena de suplido de los llamados “microchips”, ahora fabricados principalmente en Asia. Los semiconductores son piezas de suma importancia para la manufactura y funcionalidad de autos, computadoras, servidores, vehículos de guerra, aviación, servicios de trenes, entre otras áreas.

La estrategia de atracción de empresas es conocida en inglés como reshoring y persigue crear un enclave de semiconductores atrayendo a fabricantes duchos en el tema que ahora producen semiconductores, en Asia, particularmente en China. Entre estos, figuran Nvida, Samsung, Micron e Intel, entre otras. Micron e Intel operaron por décadas en Puerto Rico.

En esa dirección, la administración de Joe Biden ha otorgado subvenciones millonarias para la construcción de plantas de semiconductores en territorio estadounidense y recientemente, anunció la colaboración federal con Costa Rica y República Dominicana para incentivar este renglón de la manufactura, dejando a un lado el mercado de Puerto Rico.

Me cuesta mucho trabajo digerir que Puerto Rico, siendo territorio de los Estados Unidos y ciudadanos americanos, no hayamos tenido la misma consideración que ha tenido la secretaria de Comercio de Estados Unidos con Costa Rica y con República Dominicana. ”

La falta de atención del gobierno federal en Puerto Rico, como un lugar de desarrollo de semiconductores, responde, a juicio del titular de la agencia, a razones geopolíticas, por la presencia china, rusa, israelí y siria en estas regiones, paricularmente en la frontera con Nicaragua.

Aunque el titular del DDEC reconoce que Puerto Rico –incluyó a Costa Rica y República Dominicana- no cuenta con la infraestructura necesaria, indicó que desde el 2021, han intentado, “sin éxito”, que empresas que se especializan en semiconductores se fijen en la isla para desarrollar y manufacturar el producto.

No obstante, hasta el momento, la isla no ha logrado ningún acuerdo ni con la empresa ni con el gobierno federal insertarse en ese ecosistema de producción.

El Caribe menos Puerto Rico

La pasada semana, diplomáticos de Estados Unidos y República Dominicana se reunieron para discutir los planes y acciones que se implementarán en los próximos meses para atraer inversiones en el sector de semiconductores, reportó el Diario Libre.

A finales del mes pasado, la secretaria del Departamento de Comercio federal, Gina Raimondo, finiquitó un acuerdo con el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Roberto Tovar, para convertir al país centroamericano en un centro continental de manufactura de semiconductores con la reapertura del fabricante de chips Intel. Muy parecida a la misión en Puerto Rico, la hoja de ruta de Costa Rica consiste en crear plataformas para estimular el número de profesionales y técnicos, junto con medidas para reforzar las normas de propiedad intelectual, reducir los trámites burocráticos y flexibilizar las normas de inmigración para atraer personal especializado, reseñó El País.

Puerto Rico tiene unos elementos que, sin duda, superan a estas dos jurisdicciones. Número uno, somos un territorio de Estados Unidos y eso es extremadamente importante”, insistió el secretario. Así las cosas, el pasado 5 de abril, Cidre envió una carta a la secretaria de Comercio Raimondo y a la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, para insistir en la capacidad que tiene Puerto Rico, como jurisdicción estadounidense, para desarrollar y producir semiconductores. Copia de la comunicación también fue enviada al gobernador Pedro Pierluisi.

Hasta el momento, el DDEC no ha recibido respuesta, por lo que el secretario Cidre indicó que se reuniría en los próximos días con Invest Puerto Rico, la organización de promoción industrial y de negocios de la isla, para identificar las estrategias para atraer a jugadores del sector de microchips a la isla.

“Realmente, y lo digo con mucho sentimiento, me cuesta mucho trabajo digerir que Puerto Rico, siendo territorio de los Estados Unidos y ciudadanos americanos, no hayamos tenido la misma consideración que ha tenido la secretaria de Comercio de Estados Unidos con Costa Rica y con República Dominicana. No fueron solicitudes de esos países, fue iniciativa del Departamento de Comercio federal”, señaló Cidre.

Aparte del acercamiento comercial, Estados Unidos ha decidido convertirse, prácticamente en inversionista directo del sector de semiconductores. Esto, al aprobar subvenciones multimillonarias para que empresas como Intel establezcan plantas de producción de “chips” en estados como Arizona.

De acuerdo con Cidre, el gobierno federal aportó unos $6,600 millones a TSMC; $8,500 millones a Intel; $6,180 millones a Micron y $6,400 millones a Samsung para financiar la construcción de plantas y el establecimiento de operaciones en diversos estados continentales. Los fondos han sido autorizados bajo la ley federal para la Ciencia y la Creación de Incentivos que Ayuden a la Producción de Semiconductores (Chips and Science Act). Aparte de ser una medida bipartita, la ley federal Chips autoriza hasta $280,000 millones en subsidios e incentivos para aumentar el diseño y producción de semiconductores en Estados Unidos.

Además, la administración del presidente Biden emitió esta semana un Anuncio de Oportunidad de Financiación (NOFO, en inglés) bajo el Instituto CHIPS Manufacturing USA con el objetivo de destinar otros $285 millones a una organización que desarrolle los sistemas de gemelos digitales para la fabricación de semiconductores. Un gemelo digital es un sistema que permite replicar un producto, servicio o dato en tiempo real.

Falta de competitividad

De acuerdo con el presidente de la Asociación de Industriales de Puerto Rico, Eric Santiago, la isla carece de atractivos comerciales para invertir en la categoría de semiconductores, que hacen que otros destinos, como Costa Rica, sean más atractivos por su costo energético y sus exenciones contributivas.

“Por lo tanto, cuando en Puerto Rico, hoy, se están discutiendo propuestas para imponer a empresas del exterior 15% de contribución sobre ingreso, en Costa Rica, pagas cero y en la República Dominicana pagas cero. Eso crea un ambiente inestable y no atractivo a la inversión directa foránea en Puerto Rico”, expresó Santiago al recordar la inversión multimillonaria que recientemente recibió Intel.

Además, el presidente de Industriales señaló que, contrario a otros países, Puerto Rico no cuenta con un ecosistema de Investigación y Desarrollo (R&D, en inglés) a nivel universitario, tampoco hay laboratorios equipados para desarrollar microprocesadores ni propiedad intelectual sobre la manufactura de chips.

Yo reconozco que Invest Puerto Rico y el DDEC están haciendo todo lo posible por atraer la inversión, pero nos falta mucho por recorrer para que en Puerto Rico, estén las condiciones adecuadas para competir con otros países de la región que están capitalizando por su ambiente de negocio y atrayendo estas inversiones”, subrayó Santiago.

“Yo no he visto nada relacionado con manufactura y estamos a 2024 y esto (la Ley CHIPS) se aprobó en agosto de 2022. Vamos para dos años y no se ve ninguna iniciativa formal para atraer empresas para la manufactura de componentes y materiales que utilice Intel o Samsung”, dijo el presidente de Industriales. Como resultado de la Ley Chips, se logró la designación de Puerto Rico al programa U.S. Tech Hub al que también se designaron otros 31 estados, con el que se busca invertir cerca de $500 millones en regiones estadounidenses que puedan ser competitivas a nivel mundial en las tecnologías del futuro y en un plazo de diez años aproximados, detalló por su parte, John Bozek, director de Investigación y Estrategia de Invest Puerto Rico. Invest es parte del PRBio Tech Hub, un consorcio dirigido por el Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico, encargado de manejar la designación a nivel local, sin embargo, ninguno pudo precisar sobre el desarrollo de semiconductores en la isla.

“Puerto Rico ya cuenta con un sector tecnólogico robusto y competitivo a nivel mundial que que mantiene un crecimiento exponencial. Ante esto, Invest Puerto Rico ya promociona a la isla como un líder tecnologico competitivo a nivel mundial y la designación supone un respaldo a la estrategia de la región para potenciar aun más nuestra industria tecnológica”, indicó Bozek.

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