Skip to content

Luis Pedraza Leduc: Lecciones para Puerto Rico del triunfo de las izquierdas en Francia

Spread the love

Ya los resultados de noviembre nos permitirán identificar triunfos, logros y pérdidas. Esperemos que el espíritu con el cual enfrentamos las potencias en el deporte europeo prevalezca al momento de expresar qué gobernantes queremos

Buenos días. Este fin de semana se llevó a cabo la segunda vuelta de elecciones en Francia. En la primera vuelta la extrema derecha salió fortalecida frente al esfuerzo de un junte de organizaciones de izquierda y al partido gobernante que quedó en un tercer lugar.

Para enfrentar el avance de la extrema derecha se hizo un llamado a unir fuerzas entre la izquierda y el partido gobernante de Macron. Acompañamos un artículo reproducido por el Post Antillano en el cual se hace un análisis de las fuerzas que se enfrentaron en la segunda vuelta. Nos dice el autor que es un error hacer un junte de fuerzas electorales entre la izquierda y Macron, ya que este representa las causas por la cual la derecha adelanta sus posiciones.

La advertencia va dirigida al riesgo de echar a un lado las posiciones ideológicas para lograr puestos electorales o detener el avance de la derecha. ¿Cuál derecha, nos dice el autor, la de Marine Le Pen o la de Emmanuel Macron?

El domingo pasado se dio la segunda vuelta y para sorpresa de muchos el frente de organizaciones de izquierda salió preferido sobre el gobierno de Macron y la ultraderecha de Marine Le Pen. El pueblo francés que ha estado en la calle enfrentando las políticas neoliberales para defender sus derechos y conquistas, votó a favor de un gobierno para el pueblo.

Esta grata noticia me recuerda unas expresiones recientes de Alexandra Lúgaro sobre la alianza entre el PIP y el MVC en la cual enfatiza que el movimiento debía ser una alternativa electoral para los estadistas. ¿Podemos ver un resultado parecido en Puerto Rico donde el interés electoral supere lo ideológico? 

Ya los resultados de noviembre nos permitirán identificar triunfos, logros y pérdidas. Esperemos que el espíritu con el cual enfrentamos las potencias en el deporte europeo prevalezca al momento de expresar qué gobernantes queremos.

Luis Pedraza Leduc

Estas elecciones no cerrarán la crisis en Francia

JOSEP LLUÍS DEL ALCÁZAR, UIT-CI 

Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen ganó la primera vuelta de las elecciones legislativas en Francia, con el 33% de los votos: más de 10 millones de votos, con una alta participación (67%). La extrema derecha canaliza gran parte del descontento popular por el deterioro de las condiciones de vida. La izquierda institucional del Nuevo Frente Popular (NFP) -con La Francia Insumisa, los Verdes, el Partido Socialista, el Partido Comunista y un sector del trotskismo- subió hasta el 28%. Mientras que la coalición del presidente Emmanuel Macron se hundía hasta el tercer lugar con el 20%, pagando así la política antiobrera, antipopular y represiva de sus gobiernos que fue ampliamente enfrentada (Chalecos Amarillos, reforma de las pensiones, violencia policial, movilizaciones del campo, apoyo a Israel). Los Republicanos, la derecha tradicional del expresidente Nicolas Sarzoky alcanzaban el 10%. 

Ante el ascenso de la extrema derecha la izquierda parlamentaria había levantado el Nuevo Frente Popular (NFP). Este Frente Popular no da respuesta a las reivindicaciones obreras y populares y al ascenso de la extrema derecha, pero no hubo un reagrupamiento a su izquierda. Se presentaron algunas candidaturas de organizaciones de la izquierda revolucionaria: Lutte Ouvrière obtuvo 350.000 votos, también hubo candidatos de Parti de Travailleurs y de Revolution Permanent.   

¿Macron un aliado frente a Le Pen?

El 7 de julio tendrá lugar la segunda vuelta. Para la segunda vuelta se ha planteado el llamado Frente Republicano, para “parar a la extrema derecha”, con los partidos de la coalición de Macron y el del Nuevo Frente Popular. Pretende justificarse como continuación del cordón sanitario para bloquear el paso a la extrema derecha, aunque el cordón ya se rompió con la crisis de Los Republicano, en el que un sector con su presidente Éric Cioitti a la cabeza ya se ha pasado al bloque con la extrema derecha.

Los partidos de Macron y el NFP se comprometieron en la segunda vuelta a retirar a sus candidatos que quedaron en tercer lugar en las circunscripciones en las que ganó RN, con el objetivo de concentrar el voto anti-Le Pen. El NFP retiró a 127 candidatos y la coalición de Macron a 82. Algunos candidatos presidenciales se han negado a retirarse para llamar a votar al frente popular si el candidato en su circunscripción era de La Francia Insumisa, porque dicen que no comparten los valores “republicanos”.

El Nuevo Frente Popular ya era un acuerdo de colaboración de clases que subordinaba los intereses de la clase obrera, pero el Frente Republicano da un paso más, es directamente la rehabilitación de Macron desde la izquierda parlamentaria, porque presenta a Macron como mal menor, como un aliado frente a la extrema derecha, cuando es quien le ha abierto la puerta con sus políticas. 

Hay ejemplos que hablan por sí solos. En Calvados el candidato de LFI/NFP se retira en favor Elisabeth Borne, ex primera ministra de Macron que impulsó la reforma de pensiones. Lo mismo ocurre en favor de Gérald Darmanin, Ministro del Interior desde el 2020. Es bajo este ministro que la policía asesinó a Nahel en junio del 2023 y después reprimió brutalmente las protestas. Darmarin también es quien presentó  la racista Ley de Inmigración aprobada en diciembre, que fue parcialmente recortada por el Tribunal Constitucional porque contenía medidas discriminatorias como negar prestaciones sociales a los migrantes. Esos son hoy responsables del ascenso de la extrema derecha. 

Este acuerdo implícito de la izquierda parlamentaria con la derecha de Macron traiciona las movilizaciones obreras y populares y deja a la extrema derecha como único referente del rechazo popular a las políticas de los gobiernos Macron. Lamentamos que un sector que se reclama del trotskismo como el Nouveau Parti Anticapitaliste-L’A o el Parti Ouvriere Independant que ya integraron o apoyaron el NFP en la primera vuelta, ahora cedan ante el acuerdo republicano que les subordina a Macron. 

No hay posibilidad de abrir un camino para enfrentar un futuro gobierno de la extrema derecha si no cuestionamos la política de Macron. No puede haber ningún voto obrero o popular no sólo para la extrema derecha de Le Pen, tampoco para los candidatos macronistas. En las circunscripciones en las que la elección sea entre Macron y Le Pen estamos por el voto nulo o la abstención. 

Entendemos las esperanzas que muchos trabajadores/as y jóvenes han puesto en la unidad de la izquierda parlamentaria del NFP para detener la extrema derecha de Le Pen, que amenaza derechos y libertades. Ha habido importantes movilizaciones. Por eso, en esta segunda vuelta, desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI), damos apoyo a un voto crítico a los y las candidatas del NFP para debilitar la fuerza de la extrema derecha en el próximo parlamento. Hablamos de voto crítico, porque el NFP no es parte de la solución sino del problema, porque cuando miembros que hoy figuran en sus listas han estado en el Gobierno o incluso han sido presidentes como François Hollande, han aplicado políticas al servicio del capital, como hoy lo hacen otros supuestos gobiernos de izquierda como en el estado español de Pedro Sánchez o el alemán de Olaf Scholz. Por ello, a la vez que luchamos codo con codo con esos compañeros y compañeras que han salido a las movilizaciones contra la extrema derecha, se precisa un diálogo para convencerles que hay que construir una alternativa a la izquierda que cierre el paso a Le Pen. Una alternativa de ruptura, anticapitalista, que verdaderamente dé respuesta a las necesidades obreras y populares.

Tanto si la extrema derecha consigue la mayoría absoluta y hay un gobierno de cohabitación con Macron, como si obtiene sólo una mayoría que no le permita formar gobierno, estas elecciones no cerrarán la crisis en Francia. Será imprescindible volver a las movilizaciones en defensa de salarios y pensiones, contra las leyes de migración, en defensa de los sectores públicos, en defensa del pueblo palestino. Y –como señala la última declaración de los partidos europeos de la UIT-CI (Estado Español, Portugal, Italia y Turquía)-, avanzar hacia la conformación de un reagrupamiento de fuerzas para “construir una alternativa anticapitalista al servicio de las luchas, comprometida con la construcción de un sindicalismo combativo, que levante un plan económico obrero de urgencia ante la crisis y por gobiernos de los y las trabajadoras”.  

Resultados de las elecciones en Francia 2024, en directo | Attal dimite como primer ministro, pero Macron le mantiene en el cargo «por estabilidad»

El Nuevo Frente Popular (NFP), que ha ganado la segunda vuelta de las elecciones legislativas y que reúne a los partidos de izquierda, tiene que designar esta semana a un candidato a primer ministro

Gabriel Attal, primer ministro de Francia. (Reuters/Guglielmo Mangiapane)

Por 

Adriana López

Raúl Bobé

Lino Vargas

08/07/2024

Gabriel Attal ha presentado este lunes su dimisión como primer ministro al presidente francés, Emmanuel Macron, que le encargó que siga en el puesto para gestionar los asuntos corrientes mientras se forma un nuevo Gobierno salido de las elecciones legislativas. Según un comunicado de la oficina de Macron, este le habría solicitado que continuara en el cargo «para garantizar la estabilidad del país«.

Esta semana, el Nuevo Frente Popular (NFP), que reúne a los partidos de izquierda, tiene que designar a un candidato a primer ministro para que sea nombrado y gobierne con su propio programa y no en coalición con la mayoría saliente de Macron. No obstante, hasta el 18 de julio no se elegirá a un presidente para la Asamblea Nacional.

La izquierda francesa protagonizó este domingo un gran vuelco electoral al quedar en cabeza de las legislativas con 182 escaños, por delante del bloque macronista, que perdió su mayoría al quedarse en 168 diputados, con una caída reseñable en relación con los 250 que tenía. El tercer es para la ultraderechista Agrupación Nacional (RN), que partía como gran favorita tras su victoria en la primera vuelta y los pronósticos de los sondeos publicados hasta el viernes, pero que se quedó finalmente en 143 escaños

Pero el imprevisto mapa político que deja la segunda vuelta anticipa una Asamblea Nacional enormemente dividida y sin mayorías claras, por lo que la gobernabilidad de Francia entra en una fase muy incierta, más aún en un país sin tradición de coaliciones ni alianzas.

La imposibilidad de un gobierno extremista en Francia atenúa la presión de los mercados

La imposibilidad de que se constituya un Gobierno de extrema derecha en Francia, pero también de que se aplique gran parte del programa de la izquierda si esta llega al poder, dada su fragilidad parlamentaria, redujo este lunes la tensión en los mercados, con efectos positivos en la prima de riesgo francesa.

Pero una vez alejadas esas dos amenazas, que eran las más temidas por los medios financieros, queda la incertidumbre por el escenario probable de parálisis política en Francia, y de las consecuencias que puede tener para la segunda economía de la zona euro, lastrada por la situación delicada de las finanzas públicas.

La agencia de calificación S&P tradujo esa incertidumbre en un mensaje de advertencia al señalar que, después de haberla bajado en mayo, su nota a la deuda francesa podría estar de nuevo «bajo presión» si el crecimiento económico fuera sensiblemente inferior a sus previsiones durante un periodo prolongado o si Francia «no consigue reducir su importante déficit presupuestario» y si la carga de la deuda en términos de porcentaje de la recaudación pública aumentara más de lo que anticipa.

La izquierda española celebra los resultados electorales en Francia

El Gobierno español y sus socios celebraron este lunes los resultados de las legislativas francesas, que consolidan a la izquierda por delante de los centristas y la extrema derecha que lidera Marine Le Pen, mientras que el conservador Partido Popular confía en que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, pueda formar un Ejecutivo «en el que se excluyan los extremos».

Así analizaron los resultados de las elecciones legislativas en Francia de ayer, donde el Nuevo Frente Popular (NFP) de socialistas, comunistas, ecologistas y la más radical La Francia Insumisa (LFI) quedó en primer lugar con 182 escaños; el bloque macronista perdió su mayoría al quedarse en 168 diputados, y la ultraderechista Agrupación Nacional (RN), gran favorita en las encuestas, se quedó en 143 escaños.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *