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Luis Pedraza Leduc: Por qué un bajo nivel de votaciones para el Consejo de Beneficio de Pensiones

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insistimos en la necesidad de evaluar críticamente el proceso de modo que se pueda lograr un envolvimiento mayor en las actividades y propuestas del sector a quien se representa

Chile estallido
Chile estallido 2019

Buenos días. El 1ro de noviembre compartimos la noticia sobre quienes fueron electos para constituir el Consejo de Beneficios de Pensionados. Llamamos la atención a la baja participación de pensionados y activos. A su vez, insistimos en la necesidad de evaluar críticamente el proceso de modo que se pueda lograr un envolvimiento mayor en las actividades y propuestas del sector a quien se representa.

En octubre del 2022 auspiciamos un Encuentro de pensionados dentro de un esfuerzo internacional auspiciado por la Federación Sindical Mundial y su Union de Jubilados y Pensionados. Aspiramos a retomar este tema de cara a octubre de 2024.

El hecho de que nuestra población ya cuenta con un 30% de adultos mayores requiere su atención y sobre todo organización desde una perspectiva clasista, es decir, Trabajadoras jubiladas y Trabajadores jubilados.

El compañero Erasto Zayas Nuñez nos compartió su reflexión sobre el resultado de las elecciones el cual se acompaña. Cualquier contribución sobre el tema es bienvenida. Gracias.

Luis Pedraza Leduc

Por qué un bajo nivel de votaciones para el Consejo de Beneficio de Pensiones

Decir que fue baja la participación de las personas elegibles para votar por el Consejo de Beneficios de Pensiones y argumentarlo señalando el universo de

Votantes, 206,352,  la cantidad de votos emitidos, 30,666, y la distribución de los votos por cada medio de votación, 3,175 por la vía electrónica, 26,507 por correo y 984 entregadas en seis centros de recolección,  es contar la historía para justificar el final que se ha construido de la misma. Los pensionados activos y la minoría que hoy aspira a serlo no mostraron interés en elegir a las personas que velarán por la seguridad de ingresos de los trabajadores del gobierno. Un lacónico “a pesar de los esfuerzos que se hicieron” remata el trágico final de la historia que nos cuenta Kroll Restructuring, la firma encargada del proceso de votación.

Del otro lado, desde el  lugar donde están los pensionados y los trabajadores activos que podrían recibir igualmente una menguada pensión,  la historia es un tanto diferente. 

Comencemos por el  consabido principio de los cuentos.  Había una vez un fondo creado por el Octavo Plan de Ajuste Conjunto de Título III Enmendado del Gobierno de Puerto Rico, que da lugar a una estructura que se le denominó Fideicomiso de la Reserva de Pensiones del Plan de Ajuste de Puerto Rico.  Este es el punto de partida de la elección que se reseña donde se escogerían a las personas que integrarían el Consejo de Beneficios de Pensiones. Cándidamente nos preguntamos si en la memoria o el conocimiento de los pensionados o los potenciales pensionados se tuvo este importante dato. 

Un buen día se anuncia que habrá, no una, sino cuatro elecciones separadas, para seleccionar a un grupo de personas que habrá de formar el Consejo de Beneficios de Pensiones (CBP). Una elección entre miembros elegibles del Sistema de Retiro de la Judicatura (el “SRJ” y dichos miembros elegibles “Pensionados Elegibles del SRJ”) para un puesto en el CBP; una segunda elección entre los miembros elegibles del Sistema de Retiro de Empleados (el “SRE” y dichos miembros elegibles “Pensionados Elegibles del SRE” para dos puestos en el CBP; una tercera elección entre los miembros elegibles del Sistema de Retiro para Maestros (el “SRM” y dichos miembros elegibles “Pensionados Elegibles del SRM”) para dos puestos en el CBP; y finalmente,  una elección entre los empleados activos elegibles (los “Empleados Activos Elegibles” ) para un puesto en el CBP. Cumplido el trámite de las nominaciones,  se enviaron por correo las papeletas a mediados del mes de agosto y las personas con derecho a voto tendrían hasta el 15 de septiembre de 2023 para hacer efectivo el mismo. 

Haciendo claro que no cuestionamos la integridad de la organización que desarrolló el proceso de votación ni los resultados del mismo, deseamos presentar el contexto en que se llevan a cabo las cuatro elecciones porque nos permite explicarnos los resultados obtenidos. 

En primer lugar, no recordamos una expresión oficial y sostenida del gobierno sobre el inicio y desarrollo de dicho proceso. Tampoco recordamos un esfuerzo organizado de éste  para explicar la naturaleza del mismo, sus particularidades y las alternativas para emitir el voto. Tampoco lo recordamos por parte de la organización que desarrolló el proceso, aunque participantes del proceso nos señalan que hubo una serie de comparecencias a noticiarios y algún programa de opinión en la televisión, así como la impresión de un folleto que circuló muy poco por parte de la firma a cargo del mismo.

Nos consta que si hubo esfuerzos de las organizaciones de la sociedad civil que han dado la lucha por las pensiones y un pago racional de la deuda del país para divulgar el evento, presentar los candidatos que ellos apoyaban y hacer el llamado a votar. Lo anterior, fundamentalmente,  a través de los medios sociales.

Segundo, al potencial elector le llegaba una papeleta por correo para que votara sin una explicación detallada del proceso que había dado lugar a ese ejercicio y las funciones que cabría cumplir a las personas que fueran electas. Ante esa realidad, deben haber sido muchas las personas que dejaron la correspondencia sobre la mesa en espera de alguna noticia o comunicación que les indicara por qué y para qué estaban votando. 

Tercero, las personas que figuraban como candidatos pueden ser personas competentes, capaces y entendidas en la materia de los Sistemas de Retiro, pero poco o totalmente desconocidas para la gran mayoría de los electores cualificados. Este factor debe haber dado lugar a otro grupo de papeletas que se quedaron en la mesa esperando a ver si lograban saber quienes son estas personas y qué proponen ante la decisión de votar para que se integren a un organismo desconocido para la mayoría.

Cuarto, la única divulgación de las elecciones y las posiciones de los candidatos ante los asuntos de interés para los retirados y los empleados activos de las diferentes ramas del gobierno que recordamos fueron hechas a través de los medios sociales de comunicación y un limitado número de programas de radio que, durante el periodo de votaciones establecido, difundió varias entrevistas con éstos. Un grupo de candidatos realizó charlas en centros de trabajo y comunidades. La constante en las mismas fue la expresión de los asistentes de no saber o saber muy poco de lo que se trataba la elección. Desconocemos si alguno de los candidatos desarrolló esfuerzos más allá de los mencionados.

Hacemos una precisión sobre las comparecencias de los candidatos en los medios. En las redes sociales la campaña consistió básicamente de la presentación del candidato y la solicitud del voto. En la radio,  los entrevistados la tuvieron también difícil para explicar qué habrían de hacer en beneficio de los electores más allá de velar porque los recursos asignados se conservaran. Sus funciones, según éstos, están extraordinariamente limitadas por el Reglamento.

Estamos acostumbrados a escuchar a los funcionarios de gobierno y generalmente a todos los que detentan alguna instancia de poder, a echar culpas y sembrar sentimientos de culpa en aquellos que solemos ser las víctimas de sus errores o desaciertos. Para ejemplo,  baste recordar como nos han responsabilizado a todos los ciudadanos del país por la deuda pública cuyo pago nos agobiará por el próximo medio siglo. Este sentimiento, que da lugar al sometimiento, todavía prevalece en la mente de las mayorías, aún cuando se sabe, con nombre y apellidos, quiénes son los verdaderos responsables.

Por eso no nos resulta extraño que ahora también se pretenda señalar a los pensionados y al reducido grupo de empleados activos que podrían tener derecho a la mísera pensión que hoy se dispone para ellos,  de haber demostrado poco interés en un asunto que les atañe. Luego de examinar el escenario sobre el cual se desarrolló este proceso debemos sentirnos optimistamente sorprendidos de que 30,666 personas hayan logrado sobreponerse a tan accidentado evento y haber emitido un voto por personas idóneas para velar por sus intereses. 

Erasto Zayas Núñez  

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