Skip to content

Michael Hudson: En Gaza, la civilización vencerá a la barbarie

Spread the love

Entrevista. El objetivo estratégico de EEUU sigue siendo utilizar el poder israelí para desestabilizar el Oriente Medio, y alternativamente provocar el caos regional financiando el terrorismo del ISIS

NIMA R. ALKHORSHID / MICHAEL HUDSON 

Profesor Hudson, su opinión sobre Gaza y las nuevas escaladas entre Irán e Israel: ¿quién se beneficia?

Bueno, pase lo que pase, los palestinos están perdiendo. Los bombardeos de Gaza se han reanudado y la matanza se ha extendido a Cisjordania. Sin embargo, es difícil decir que Israel está ganando. Está matando a todos, pero se está convirtiendo en un paria.

Lo mismo ocurre con EEUU. La pretensión de Biden de disociar a EEUU de Israel ha sido contraproducente. El mundo ve absurdo cuando le pide a Netanyahu que por favor «sea amable y siga las reglas de la guerra» mientras está violando el derecho internacional bombardeando hospitales, disparando a médicos y especialmente periodistas, utilizando a civiles de Gaza para prácticas de tiro, bombardeando la embajada de Irán en Siria. La pretensión de Biden es que EEUU no está alentando a Israel a seguir eliminando a los palestinos como la Solución Final de Israel. Pero esa es obviamente su política y la de su equipo neoconservador, encabezado por Blinken y Jake Sullivan.

Siguen dando a Israel un flujo constante de bombas y dinero. Si nos fijamos bien en las acciones de Washington, lo que vemos es que están diciendo sin una pizca de vergüenza: «Adelante Israel. Nosotros simplemente no queremos que nos culpen por lo que ustedes hacen, queremos preservar la negación para salvar nuestra credibilidad moral». Pero esa credibilidad ha desaparecido tan irreversiblemente como la de Israel. Su pretensión de pedirle a Netanyahu que sea más amable -mientras le da más bombas cada semana- parece estar diciendo: «Sabemos que dar armas y dinero a Israel es malo. Pero todo es culpa de Netanyahu. Ojalá pudiera exterminar a los palestinos de una manera más agradable».

Del mismo modo, cuando Biden y Blinken hacen declaraciones públicas diciéndole a Israel que no bombardee Irán, este ha sido un objetivo común de EEUU e Israel durante muchos años. Los neoconservadores le han dado a Netanyahu el visto bueno para hacer de Israel algo más que un simple «portaaviones terrestre» y un administrador in situ del ISIS. Es ahora un atacante armado y un recdeptor directo.

El problema es que, militarmente, parece que no hay forma de que Israel evite ser herido por la resistencia encabezada por el Gobierno de Gaza y las milicias pro palestina. Mientras tanto neoconservadores, republicanos y demócratas han visto eso con temor, a medida que EEUU está perdiendo poder y apoyo mundial, e incluso perdiendo su superioridad militar. El mejor momento para una guerra en Oriente Medio contra Irán -y simultáneamente contra Rusia y China- es ahora, y no más tarde.

O debería decir, el momento «menos malo» para luchar contra Irán. Esta es su última gran oportunidad, con un líder israelí loco como Netanyahu y políticos rivales igualmente locos esperando para intervenir y seguir la misma política, que parece ser la de la población israelí en su conjunto o la de una gran mayoría: todos preparándose para la expulsión masiva de los palestinos de su tierra.

Pero Rusia y China han señalado con mucha fuerza que protegerán a Irán y su eje de resistencia. Si es atacado, Irán estará protegido y acabará con Israel.

Creo que cuando el polvo se asiente, Irán saldrá adelante, Israel se autodestruirá y EEUU quedará aislado del resto del mundo fuera de sus socios de la OTAN y sus estados clientes.

La violencia en Gaza y Cisjordania es una reminiscencia de las prácticas de colonización del siglo XIX que acabaron con las poblaciones indígenas y la Mayoría Global se siente presionada por estas prácticas aniquiladoras a crear una alternativa al neocolonialismo. Consideran que Israel persigue lo que las potencias coloniales europeas hicieron en el siglo XIX.

Los europeos se han disculpado por lo que hicieron, y la mayoría de los estadounidenses simpatizan con los «indios» nativos asesinados para que el poder esclavista pudiera usar sus tierras para el algodón y el tabaco, empujándolos cada vez más hacia el oeste, rompiendo un tratado tras otro. Así es como se comportan los Estados coloniales (EEUU, Sudáfrica, Israel). Siempre han tratado de exterminar a la población aborigen o la han empujado a un desierto o a tierras estériles.

Hasta hace poco se pensaba que estas inhumanas prácticas eran una reliquia del pasado del colonialismo europeo. Sin embargo Israel ha traído de vuelta el exterminio de la población nativa al siglo 21

El mundo ve que esto está sucediendo de nuevo hoy en día, con una abominable y santurrona auto justificación de que Israel se está «protegiendo a sí mismo» de Hamas y demás. Su punto de vista es que se ha comportado de manera tan brutal y nazi contra los palestinos, porque tienen el DEBER de contraatacar y matarlos. De este modo, los agresores israelíes proyectan su propio comportamiento y odio sobre sus víctimas.

Así que para responder a tu pregunta sobre quién es el ganador: este horrible ataque genocida ha introducido una nota de urgencia por parte de la Mayoría Global: los países BRICS+, el Sur Global y Eurasia.

Creo que este es un punto de inflexión en la civilización occidental, hegemonizada por EEUU, lejos de la intolerancia occidental, la demanda unipolar de control y las instituciones de control estadounidenses creadas en 1944-1945.

Este es un intento de borrar las reglas del derecho internacional y dejar solo el poder de EEUU en su lugar. Este veto constante a las normas de la ONU y a la Corte Internacional de Justicia que condena a Israel por genocidio, por violar todas las normas internacionales bombardeando embajadas extranjeras, significa que las Naciones Unidas están efectivamente muertas.

EEUU acaba de vetar el intento de reconocer a Palestina como nación. Este veto muestra que Biden quiere exterminar a los palestinos y usar el poder del régimen israelí para desestabilizar el Cercano Oriente, continuar su papel en el apoyo al terrorismo de ISIS y actuar como la ojiva en el ataque de EEUU contra los países del Cercano Oriente que buscan independizarse justamente del control de EEUU. El objetivo estratégico de EEUU sigue siendo el mismo: utilizar el poder israelí para desestabilizar el Oriente Medio, y alternativamente provocar el caos regional financiando el terrorismo del ISIS para impedir que los países de Oriente Medio se independicen del control estadounidense.

Sólo un conjunto completo de instituciones internacionales puede permitir que otros países se liberen. Así que el perdedor final es el sueño de un poder unipolar de EEUU.

Por lo tanto, los ganadores y los perdedores van mucho más allá de Irán e Israel. Este es realmente un conflicto de civilizaciones. Y espero que la civilización venza a la barbarie.

¿Está Ucrania a punto de colapsar ya que los soldados de extrema derecha se están rindiendo y no están dispuestos a continuar, aunque todavía vemos que EEUU envía más ayuda?

Ucrania ya se ha derrumbado, no solo militarmente, sino política y socialmente. El Batallón Azov y otros soldados de extrema derecha no se rinden porque han sido protegidos permaneciendo detrás del frente. Han dedicado su tiempo principalmente a atacar y aterrorizar a los civiles.

La población civil está haciendo todo lo posible para evitar ser acorralada y arrojada al frente sin la formación y el equipamiento adecuados. Estas son las tropas ucranianas que están desertando ante el ejército ruso.

El Congreso de EEUU acaba de aprobar el paquete de ayuda para Ucrania el domingo. Pero el líder republicano sionista cristiano Mike Johnson, nombrado por Trump, siguió a Biden al dejar claro que la ayuda se iba a gastar en EEUU, en la producción de armas estadounidenses -empleando mano de obra estadounidense- y no en dinero enviado a Ucrania.

Muchos congresistas ondeaban banderas ucranianas en el congreso. Eso es una violación casi tan grave de las reglas como el congresista que entró con su uniforme militar israelí, para mostrar dónde reside realmente su lealtad.

Olaf Scholz visita China tratando de convencerlos de que no ayuden a Rusia. ¿Son capaces la UE y EEUU de separar a China y Rusia? ¿Qué tan profunda es la asociación entre estos dos países?

El ataque de EEUU contra China y Rusia -e Irán y la mayor parte de la Mayoría Global- ha unido a China y Rusia, y de hecho a más partes del mundo, para protegerse contra la constante desestabilización, el cambio de régimen y los ataques políticos de EEUU.

Habría pensado que los chinos simplemente se reirían de Scholz, pero están siendo tan educados con él como lo fueron con la secretaria del Tesoro, Yellen, hace unas semanas, cuando hizo demandas similares. Sonreirán y dirán que entienden lo que se les pide que hagan, pero seguirán apoyando a Rusia.

No hay forma de que EEUU pueda abrir una brecha entre China y Rusia, porque Biden ha dicho una y otra vez que el enemigo existencial número uno a largo plazo de EEUU es China y ellos no lo olvidan, y que derrotarlo, tal vez yendo a la guerra ya en 2026, es conquistar Rusia para que Rusia no pueda proporcionar ayuda defensiva a la guerra planificada por el Pentágono contra China.

China está actuando de una manera que debe sorprender a gran parte de Occidente al seguir tratando de persuadir a los neoconservadores, demócratas y republicanos de EEUU, de que hay una alternativa a la guerra en la que todos ganan.

El arte de la política occidental de la persuasión es herir, bombardear, matar, derrocar gobiernos, un cambio de régimen.

Sin embargo desde la antigüedad para China y parte del resto del mundo la persuasión significa la búsqueda conjunta de una solución beneficiosa para todos. Dejar a las élites existentes en su lugar. Eso es lo que hicieron Persia y Genghis Khan.

Echando un vistazo sobre el aumento del comercio de China. ¿Hacia dónde se dirige la economía de China?

China está llenando el vacío económico causado por la desindustrialización de EEUU y Europa. Su política oficial es el socialismo, pero en la práctica resulta ser la misma práctica económica básica de subsidios, gasto en infraestructura y aumento de los niveles de vida que EEUU y Alemania siguieron a finales del siglo XIX como la política básica del capitalismo industrial, que a su vez estaba evolucionando hacia el socialismo.

De este modo, China ha logrado las políticas que EEUU y Alemania siguieron originalmente con tanto éxito. Pero el capitalismo estadounidense y europeo ya no es industrial. Es capitalismo financiero.

EEUU se da cuenta de que las economías estadounidenses y europeas quedan fuera del mercado al deteriorarse y convertirse en economías capitalistas rentistas. Es por eso que el proyecto de ley para apoyar a Ucrania e Israel, y para agitar a Taiwán con la esperanza de que, al igual que Ucrania, luche hasta el último taiwanés contra China, incluía la exigencia de que China vendiera TikTok.

EEUU quiere convertirse en una economía rentista que viva de las rentas monopólicas mediante el control de las plataformas de Internet, la tecnología de chips informáticos y la piratería de la inteligencia artificial.

Pero aquí está el problema para EEUU. Obtener liderazgo tecnológico implica investigación y desarrollo. Pero esto cuesta dinero, y Amazon, Google, Meta y otros utilizan sus ingresos para hacer subir los precios de las acciones en el corto plazo mediante la recompra de acciones y el pago de dividendos, no para la investigación y el desarrollo a largo plazo.

El problema más inmediato es que las sanciones de EEUU contra la venta de chips informáticos y tecnología de la información a China la han llevado a darse cuenta de que debe ser totalmente independiente de los proveedores estadounidenses. Los fabricantes de chips estadounidenses se han quejado a Biden de que perder el mercado chino al obedecer estas sanciones les privará de los ingresos necesarios para realizar la inversión de capital necesaria para competir.

Por lo tanto, el intento de EEUU de aislar y perjudicar a China y a todos los demás países que buscan aumentar su independencia está resultando en aislar a los propios EEUU. Esa es la ironía de la política autodestructiva de EEUU, basada en dañar a otros países como un medio para controlarlos, en lugar de tratar de ofrecer ganancias mutuas, como China y el resto del mundo civilizado están haciendo como su enfoque básico.

Esta es la razón por la que la civilización sobrevive a la barbarie.

¿Que está pasando con los estudiantes y votantes estadounidenses que se oponen al genocidio cometido por Israel con el apoyo soto voce de Washington?

La noticia de última hora aquí en la ciudad de Nueva York hoy son las protestas masivas en la Universidad de Columbia, la Universidad de Nueva York y la New School en oposición al genocidio en Gaza. Las protestas se han extendido a Yale, Harvard y otras universidades de EEUU. Columbia cerró sus puertas, cerrando a los estudiantes no solo las de sus clases, sino también las de sus dormitorios y cafeterías. Están obligados a quedarse con amigos o dormir a la intemperie. Más de un centenar fueron arrestados y esposados durante muchas horas.

Los estudiantes están furiosos por la forma en que los rectores y autoridades de Harvard, la Universidad de Pensilvania y Columbia han cedido ante las acusaciones del Congreso de que están permitiendo manifestaciones antisemitas en el campus. Un cartel que acaba de aparecer en la televisión dice exactamente lo que dijo la congresista republicana proisraelí Stefanik: si te opones al genocidio en Gaza, eso se llama antisemitismo.

En estas audiencias en el Congreso aparecen políticos que buscan dinero del ‘lobby’ judío AIPAC para ondear la bandera israelí. Este es el mayor escándalo desde las audiencias de McCarthy en la década de 1950 que llevaron a que muchos actores, intelectuales, profesores y empleados del gobierno fueran despedidos y se les cortaran sus carreras.

Los tres rectores de las universidades se disculparon por no haber impedido que los estudiantes apoyaran a la ONU y a la CIJ -Corte Internacional de Justicia. Ni uno solo dijo: «Estoy orgulloso de que nuestros estudiantes defiendan lo que es justo y apoyen a las Naciones Unidas y el estado de derecho internacional. Esto demuestra cuán morales y comprometidos están los estudiantes para oponerse al bombardeo injusto y unilateral de una población como parte de la limpieza étnica para crear un holocausto librado por los propios sionistas».

Ningún rector de universidad dijo esto. Su cobardía demostró que su primera preocupación eran los donantes sionistas de sus instituciones, no sus estudiantes. La guerra entre EEUU e Israel contra los palestinos ha provocado una crisis en la libertad académica. Hoy, la Universidad de Columbia ha cerrado todas sus clases presenciales para evitar nuevas protestas estudiantiles contra el genocidio en Gaza.

Por primera vez desde la ola de amenazas de protestas estudiantiles contra la guerra de Vietnam en la década de 1960, y poco después, las protestas contra el apartheid sudafricano, los estudiantes se manifiestan contra el bombardeo habitual estadounidense de poblaciones civiles. El Partido Demócrata está molesto porque esto significa que Biden probablemente no pueda ganar en noviembre. Recuerdo que en la década de 1960, el presidente Lyndon Johnson no podía hablar en ningún hotel u otro espacio público sin tener que escabullirse por una puerta trasera para evitar que las multitudes cantaran: «LBJ, LBJ, ¿cuántos niños mataron hoy?».

Algo así está ocurriendo con Biden. Las multitudes se reúnen y gritan en contra de su guerra desde Israel hasta Ucrania, y corean: «Joe el bombardero tiene que irse»

Los votantes jóvenes comparten la repulsión por un Biden que pretende utilizar hasta el último de los ucranianos contra Rusia y que apoya militarmente la guerra contra el pueblo palestino. Muchos estadounidenses se niegan a votar por los demócratas o por los republicanos. Los candidatos de terceros partidos están ganando apoyo, encabezados por Jill Stein y RFK Jr. Lo sorprendente es que la única candidata contra la guerra que está en la boleta electoral es Jill Stein. El Partido Demócrata está tratando de sacarla a ella y a cualquier otro aspirante de la boleta electoral, al igual que en Ucrania, Zelensky ha cancelado las elecciones y prohibido otros partidos.

La oposición al Estado Profundo, neoconservador demócrata y republicano, amenaza con un punto muerto entre los dos terribles candidatos, Biden y Trump. Un resultado probable es que si ninguno de los dos candidatos de los principales partidos tiene más del 50% de los votos, las elecciones de noviembre terminarán arrojando la decisión a la Cámara de Representantes. La balanza estará entonces en manos de los electores de terceros partidos, que pueden llegar al tipo de acuerdos que negocian los Estados parlamentarios europeos.

Estas elecciones están fuertemente influenciadas por el dinero de AIPAC, la organización lobista sionista. Mientras atacan a los críticos de Netanyahu e Israel por ser antisemitas, lo más increíble, según este millonario ‘lobby’, es que el gran problema lo crean los judíos que se manifiestan contra del genocidio. Y estos jóvenes judíos se están manifestando contra Israel en todos los campus universitarios de EEUU.

Las universidades están castigando a los partidarios del pueblo de Gaza como si quisieran destruir a Israel. Rectores de la universidad afirman que los estudiantes judíos se sienten amenazados, pero la realidad es que la violencia la promueven los sionistas. En Columbia, estudiantes que han servido en las fuerzas armadas israelíes han rociado a los manifestantes propalestinos con Skunk, un químico indeleble. La Universidad de Columbia no hizo nada para proteger o ayudar a los estudiantes atacados.

Esto es lo que Freud llamó proyección: los sionistas están proyectando sobre sus víctimas el genocidio que ELLOS quieren llevar a cabo contra los palestinos y otros habitantes del Cercano Oriente: árabes, persas y más allá.

Esta afirmación de que «criticar a Israel es ser antisemita» pone a los sionistas en contra de la gran mayoría de los judíos que han sido completamente asimilados en los últimos 75 años. El antisemitismo ha sido mal visto durante más de medio siglo. Netanyahu, Biden y la rectora de Columbia dicen que si apoyas a las Naciones Unidas y a la Corte Internacional de Justicia, eres antisemita. Si te opones al genocidio de Gaza y críticas a Israel, eres antisemita. La implicación es que todo el mundo que ha criticado esta violencia y violación del derecho internacional es antisemita.

En algún momento, muchos comenzarán a decir: «Está bien. Supongo que soy antisemita». ¡Netanyahu, Biden y AIPAC pueden estar creando la mayor cantidad de antisemitas desde Hitler!

La rectora de la Universidad de Columbia, Nemat Shafik, ha dicho que las protestas contra el genocidio de Gaza son antisemitas y exigen un nuevo genocidio contra los judíos. Llamó a la policía para que disolviera las manifestaciones estudiantiles, arrestó a más de un centenar de estudiantes, canceló sus identificaciones, les impidió regresar a sus dormitorios o completar sus exámenes. Todo esto como una señal para los fideicomisarios que financian Columbia y asegurarles de que no escucharía ningún apoyo a la ONU, a la CIJ o críticas a la masacre israelí y menos apoyo al pueblo palestino

Cuando los derechistas del Congreso le exigieron a Shafik que acusara los llamamientos a dejar de matar palestinos de incitaciones al exterminio de los israelíes -al no dejarlos «protegerse a sí mismos»-, ella no se puso de pie y dijo que estaba orgullosa de que estos estudiantes estuvieran defendiendo a las Naciones Unidas y a la Corte Internacional de Justicia. Dijo que expulsará a los estudiantes, expulsará a los profesores que se opongan al genocidio y se opondrá a cualquier postura pacifista contra la guerra. Esto no debe sorprendernos para nada

La rectora, Shafik, trabajó para el FMI y el Banco Mundial, nombrado en el cargo por la derecha y ha respaldado públicamente las afirmaciones de Netanyahu: «criticar a Israel es ser antisemita».

Dialogue Works / michael-hudson.com


Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/michael-hudson-en-gaza-la

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *