Skip to content

«O Casi El Alma», de Luis Rafael Sánchez

Spread the love

La historia nos presenta a Maggie, una prostituta que es utilizada por un «Hombre de Dios» para realizar un plan, y las dudas que prosiguen al mismo, en un texto vinculado al existencialismo teatral y al Teatro del Absurdo (como nos acota su directora en el programa de mano), impregnado de un sentido del humor que permite una flexibilidad a la hora de abordarlo.

Eyerï Cruzó

Teatro Victoria Espinosa. Producción: «O Casi El Alma», de Luis Rafael Sánchez. Dirección: Dra. Anamín Santiago. Parte del Festival de Teatro Universitario 2023 del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

Un ladrón entra para apropiarse de un espacio ocupado. Un discurso lo acompaña; uno que llenará la mente y el cuerpo de su víctima de elementos que consciente e inconscientemente la mantendrán dominada.

Esa no necesariamente es la sinopsis de esta obra de teatro, pero sí de una parte de la historia puertorriqueña.

El español impuesto por el primer imperio invasor de nuestro archipiélago, nos sirve de vehículo en esta pieza en la cual el dramaturgo cuestiona aquella invasión, indagando en la religión que acompañó a la misma.

La historia nos presenta a Maggie, una prostituta que es utilizada por un «Hombre de Dios» para realizar un plan, y las dudas que prosiguen al mismo, en un texto vinculado al existencialismo teatral y al Teatro del Absurdo (como nos acota su directora en el programa de mano), impregnado de un sentido del humor que permite una flexibilidad a la hora de abordarlo.

Tanto la escenografía como la iluminación de esta puesta en escena evidencian un intento de distanciarnos del realismo clásico, siendo algunos de sus momentos más estéticos aquellos en los cuales la música en vivo se hace presente por medio de sombras.

Las paredes no son sólo muros en la representación, sino también pantallas de proyección audiovisual, así como filtros del entorno social. Paredes evidentemente frágiles, escogidas para representar el interior de un edificio del Viejo San Juan, de manera irónica.

En cuanto a las actuaciones, son un placer los momentos con Carmen Zeta. ¡Qué talento para la comedia y para profundizar en las intenciones dramatúrgicas y escénicas!

También José Eugenio Hernández sobresale, por su caracterización, corporalidad y presencia.

Nos parece que Louny Camacho, en el personaje del «Hombre» tiene un futuro prometedor, pero le recomendamos un mayor entendimiento del juego escénico, osea, lanzarse plenamente a lo propuesto por la dirección, vivir cada momento… y no estamos hablando de realismo, sino de «SER» incluso en la abstracción.

El suyo es un personaje complejo en su abordaje, así como el de «Maggie», interpretado por Ariana Vega, quien tiene verdad, entendimiento sutil de la comedia, y quien creemos que, en la medida en que siga trabajando, logrará un mayor dominio de una búsqueda vocal que la observamos realizar. Nuestra recomendación para ella es no empujar, más bien, permitir.

Patricia Morales, Luis M. Mendoza y Kenia Melissa Calderón fueron las «Siluetas» en una producción que combinó actrices y actores estudiantiles con profesionales.

Los momentos musicales (Saxofonista: Dr. Joaquín Jiménez. Guitarrista: Prof. Emanuel Emilio Piñero) fueron una delicia. Y el programa de mano es un documento para ser estudiado.

¡Gracias, Anamín, Luis Rafael y todes les involucrades!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *