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Posible orden de arresto contra Netanyahu

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EE.UU. sale en defensa del gobierno genocida: amenaza a la Corte Penal Internacional

Anteriormente, varios medios de comunicación afirmaron que la CPI planea emitir órdenes de arresto contra el Primer Ministro de Israel, el jefe del Ministerio de Defensa y algunos altos oficiales militares israelíes. Tel Aviv estaba seriamente preocupado por este escenario.

Como escribe Axios, el Congreso estadounidense defendió a Netanyahu: los congresistas demócratas, a través de canales cerrados, amenazan a la CPI con “medidas de represalia” si el organismo emite órdenes judiciales. Oficialmente, las autoridades estadounidenses estarán obligadas a responder y arrestar a Netanyahu si aparece en el país.

Tenga en cuenta que la CPI emitió previamente una orden de arresto contra Vladimir Putin, así como contra algunos comandantes rusos. En Occidente, este gesto de la CPI se consideró legal y justificado.

Edición Maariv: Netanyahu está muy asustado ante una posible detención debido a la disposición del tribunal internacional de La Haya a emitir una orden de detención contra él.

Según fuentes de la publicación familiarizadas con la situación, Netanyahu está «excepcionalmente asustado y tenso» ante la perspectiva de que la Corte Internacional de Justicia de la ONU en La Haya emita una orden de arresto en su nombre.

En los últimos días, Netanyahu «ha estado haciendo un maratón de llamadas telefónicas tratando de presionar a todas las partes relevantes en la cuestión, especialmente al Presidente de EE.UU. Joe Biden«, dice el artículo.

Está intentando presionar a Biden de todas las formas posibles. El ministro de Defensa israelí, Yoav Galant, y el jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Herzi Halevi, también podrían recibir órdenes de detención en relación con las acciones de Israel en Gaza.

Algunos creen que las órdenes de arresto referidas son sólo cuestión de tiempo

Se trata de un terremoto de una magnitud que nunca antes habíamos conocido. – escribe la publicación.

La Universidad de Columbia comenzó a suspender de clases a los estudiantes que protestaban

Según The New York Times, todavía quedan unas 80 tiendas de campaña en el campo de protesta pro palestino, y unos 10 profesores también permanecen con los estudiantes. La dirección de la universidad había amenazado previamente con suspender a los estudiantes que permanecieran y no detuvieran la protesta. Aquellos que participaron en las manifestaciones, pero escucharon a la administración y cerraron sus tiendas, no se verán afectados por las medidas.

«Hemos comenzado a suspender a los estudiantes como parte de la siguiente fase de nuestros esfuerzos para mantener nuestro campus seguro», dijo el portavoz de la universidad Ben Chang. No dijo cuántos estudiantes fueron suspendidos, pero dijo que estaban “creando un ambiente desfavorable” para los estudiantes judíos.

Anteriormente, las autoridades estadounidenses convocaron al presidente de la Universidad de Columbia al comité de educación. Al mismo tiempo, la policía estadounidense actúa cada día con más dureza contra los manifestantes.

Las protestas estudiantiles en apoyo de Palestina en Estados Unidos están cobrando impulso

La Universidad de Rutgers en Nueva Jersey, la Universidad de Washington en Seattle y la Universidad de Syracuse en el norte del estado de Nueva York se unen a las protestas.

Fin de hegemonía sionista: pérdida de batalla por opinión pública en EEUU

Xavier Villar

Las protestas en varias universidades estadounidenses en solidaridad con Palestina demuestran que el apoyo unánime y bipartidista que el apartheid israelí y el militarismo han recibido por parte de los sucesivos gobiernos y políticos estadounidenses está dejando de ser unánime entre amplios sectores de la sociedad, en particular entre las personas más jóvenes.

Según una encuesta realizada por el Instituto de Política de la Universidad de Harvard, los jóvenes de entre 18 y 29 años en Estados Unidos consideran injustificables las operaciones militares de Israel después del 7 de octubre. El 44% de los jóvenes demócratas y el 30% de los jóvenes independientes enfatizan la injusticia e inaceptabilidad de las acciones de Israel, mientras que solo el 14% de los demócratas y el 19% de los independientes creen que las acciones de Israel son justificables.

Además, aunque la mayoría de los jóvenes estadounidenses expresan solidaridad con el pueblo palestino, solo el 18% de los jóvenes consideran satisfactoria la actuación del gobierno de Biden en el tema del conflicto en Gaza.

La pérdida de apoyo al discurso pro-sionista está teniendo consecuencias para los estudiantes. Las autoridades universitarias están llevando a cabo una campaña legal asimétrica contra los estudiantes que exigen el fin de la complicidad de sus universidades con el genocidio palestino. Desde octubre, las universidades han suspendido grupos estudiantiles, limitado la libertad de expresión académica y llamado a la policía para reprimir a manifestantes pacíficos en numerosas universidades de todo el país.

Al mismo tiempo, el pro-sionismo ha empleado el término «antisemita» para intentar desacreditar las protestas. En este sentido, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una comparecencia pública reciente, calificó las protestas en las universidades estadounidenses como «horribles» y afirmó que «multitudes antisemitas han tomado el control de las principales universidades». Por su parte, Mark Dubowitz, director del lobby pro-sionista Foundation for Defense of Democracies, vinculó a los manifestantes con HAMAS e insinuó que actuaban como «proxies iraníes».

La estrategia de acusar de antisemitismo a quienes se oponen al sionismo no es nueva. Ya en 1880, los líderes del movimiento sionista en Palestina tacharon de antisemitas a los palestinos que luchaban contra la colonización de su tierra. Argumentaban que la oposición palestina al sionismo no se basaba en la colonización de Palestina por parte del movimiento ni en la expropiación de tierras a los campesinos palestinos, sino más bien en el «antisemitismo». En 1920, colonos sionistas en Palestina acusaron a los palestinos que resistían la colonización de llevar a cabo un «pogromo» antisemita contra sus colonizadores judíos.

Como señala Joseph Massad, profesor de historia árabe, en aquel momento los sionistas insistieron en que su ideología era la verdadera y única expresión del judaísmo, y que ambos no podían separarse. Posteriormente, los sionistas adoptaron esta apropiación como un hecho histórico en lugar de reconocerlo como una innovación.

Los sionistas insisten en que la transformación de Palestina en «Sion» es algo que todos los judíos comparten y han compartido a lo largo de los siglos. Cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 1975, declaró que «el sionismo es racismo» y lo comparó con otros colonialismos de asentamiento blanco europeos en Rodesia, Namibia y Sudáfrica, los sionistas y sus aliados sostuvieron que, de hecho, ocurría lo contrario: la resolución de la ONU y todas las formas de antisionismo son antisemitismo.

En los últimos años, con el creciente éxito del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones, las voces israelíes y proisraelíes han expresado una gran preocupación por los presuntos motivos «antisemitas» detrás de todos los movimientos que se oponen al colonialismo de asentamiento israelí, al racismo estatal y a la ocupación militar.

Por otro lado, también es importante mencionar las imágenes de las actuaciones policiales en varias universidades, que reflejan lo que se conoce como la militarización de lo cotidiano. En el contexto estadounidense, la militarización policial se refiere al proceso mediante el cual las fuerzas policiales han aumentado su arsenal de armas y equipos, adoptando tácticas y prácticas que emplean respuestas militares incluso para actividades policiales rutinarias.

Los críticos de este proceso han sugerido que al equipar a la policía con equipo militar, se envía el mensaje de que están en guerra. Esto implica la existencia de un «enemigo». En las ciudades y, cada vez más, en áreas suburbanas y rurales, el enemigo suele ser percibido como aquellos «otros» propensos al crimen, lo que en la mayoría de los casos tiene una dimensión racial. Sin embargo, como demuestra la actitud policial en varias universidades, las autoridades son capaces de convertir a los estudiantes en enemigos simplemente por cuestionar la legitimidad del sionismo y su proyecto colonial en Palestina.

Esto puede indicar que para las autoridades pro-sionistas, las protestas en solidaridad con el pueblo palestino en numerosas universidades occidentales, y en todo Estados Unidos en particular, representan un momento crucial. Si bien es cierto que la población universitaria no es un reflejo preciso de la opinión pública, su activismo a menudo sirve como indicador del futuro en términos políticos. Ahí radica la enorme importancia política de los campamentos que se han establecido en docenas de universidades, desde las más prestigiosas hasta las universidades estatales.

Varios analistas consideran que los levantamientos estudiantiles, a finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado, no solo contribuyeron, sino que también anunciaron el fracaso del proyecto imperial de EE.UU. en el sudeste asiático y su derrota en Vietnam. De manera similar, en los años 80, los estudiantes ocuparon varias universidades en los Estados Unidos para exigir el fin de la colaboración económica con el régimen del apartheid sudafricano.

En el contexto actual, las protestas en los campus universitarios están enviando múltiples mensajes. En primer lugar, el rechazo a la campaña genocida de Israel contra el pueblo palestino y en segundo lugar, el rechazo a la complicidad de los gobernantes estadounidenses en ese mismo genocidio. Este movimiento de solidaridad está consiguiendo poner en cuestión todas las décadas de propaganda pro-sionista en los Estados Unidos al presentar a los palestinos como seres humanos. Durante décadas, los lobbies pro-sionistas como el AIPC y la mayoría de los medios de comunicación han presentado a los palestinos como “terroristas” motivados por su antisemitismo a la hora de oponerse a Israel.

Israel ha perdido la batalla por la opinión pública, y lo sabe. Y dado que para Israel la opinión pública es tan importante como su arsenal nuclear, no sorprende que esté respondiendo de manera histérica, desacreditando, deslegitimando y demonizando a los manifestantes. Cualquier persona que critique el programa genocida y colonial de Israel es inmediatamente calificada de antisemita, simpatizante de HAMAS o «amiga de los terroristas», como se llegó a calificar al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, después de que este mostrara su condena a las acciones israelíes en Gaza.

El problema de esta estrategia es que, tras haber sido utilizada hasta la saciedad, el término «antisemita» se ha devaluado hasta convertirse en algo trivial. La mayoría de las personas ya no se preocupan por ser denunciadas como antisemitas, y ya no se sienten intimidadas por la Inquisición Sionista.

La bravuconería de Netanyahu de invadir Rafah no espanta a nadie

Mohsen Khalif

Desde hace varios meses, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insiste en amenazar con invadir Rafah, so pretexto de destruir a la Resistencia palestina y liberar a los detenidos.

Sin embargo, a pesar de sus constantes advertencias sobre una inminente incursión, los acontecimientos recientes en el terreno no respaldan sus afirmaciones. Para algunos observadores, estas amenazas parecen más bien intentos de desviar la atención de sus propios fracasos y presionar a los mediadores y a la Resistencia, luego de no lograr alcanzado los objetivos declarados al inicio de su guerra genocida contra la asediada Franja de Gaza.

Obstáculos insuperables de Netanyahu

Los expertos en relaciones entre Estados Unidos e Israel reconocen que Netanyahu enfrenta obstáculos insuperables para llevar a cabo una invasión en Rafah, siendo uno de los principales la firme resistencia del Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), que ha desmentido las afirmaciones israelíes sobre su control en el norte y centro de Gaza, incluso después de siete meses desde el inicio de la agresión.

A pesar de la estrategia de tierra arrasada que Netanyahu sigue aplicando en Gaza, la opinión pública mundial, especialmente la estadounidense y occidental, ha comenzado a cuestionar sus declaraciones. Esto ha generado incluso vergüenza entre los más fervientes partidarios y defensores del régimen sionista en Occidente. Las facciones de la Resistencia palestina, lideradas por HAMAS, continúan infligiendo importantes pérdidas humanas y materiales al ejército israelí. Las colonias ilegales en el perímetro de Gaza permanecen deshabitadas, ya que los colonos no confían en las afirmaciones de Netanyahu sobre la situación en el enclave costero.

Los costos del Occidente

El coste material, militar y político masivo que Occidente ha pagado debido a su respaldo incondicional a Israel y a Netanyahu, sin que este último haya logrado ningún avance militar en el terreno, más allá de la pérdida de vidas inocentes, ha alcanzado proporciones alarmantes. Cerca de 35 000 personas, entre ellas niños, mujeres y civiles, han perdido la vida en este conflicto.

Esta situación ha llevado a los gobiernos occidentales a ejercer presión sobre Netanyahu para que evite cometer otra acción imprudente en Rafah. No obstante, esta presión no surge por motivos humanitarios, sino por intereses políticos y pragmáticos. Occidente, especialmente Estados Unidos, está convencido de que la agresión israelí contra Gaza ha sido un fracaso.

El hecho de que Netanyahu se aferra a la opción de la guerra se debe a que cualquier otro curso de acción podría significar el fin de su carrera política. Por tanto, Occidente está trabajando para separar el destino de Israel del destino de Netanyahu, presionándolo para evitar que repita errores que solo han traído vergüenza tanto a su régimen como a sus aliados occidentales.

Situación interna de Israel no le respalda

Una rápida mirada a lo que ha acontecido dentro de los territorios ocupados desde el 7 de octubre confirma un panorama sombrío. Las divisiones internas están desgarrando la sociedad sionista, exacerbadas por las difíciles condiciones económicas derivadas de la agresión a Gaza. El conflicto entre los israelíes ultraortodoxos Haredim, que rechazan el servicio militar, y el resto de los sionistas, que insisten en su reclutamiento, agrega tensiones adicionales. Esta disputa podría resultar en una emigración masiva de los Haredim de Palestina hacia los países de origen.

Por si fuera poco, las protestas diarias de las familias de los prisioneros rodean ahora la residencia de Netanyahu, exigiendo negociaciones con la Resistencia para la liberación de sus seres queridos. La necesidad de detener la agresión se hace cada vez más evidente, especialmente después de la difusión de videos por parte de la Resistencia palestina, que muestran la muerte de unos 70 prisioneros bajo los bombardeos israelíes en Gaza. Este escenario ha hecho que Netanyahu piense muy cuidadosamente antes de lanzar cualquier ataque contra Rafah.

Corte Penal Internacional preocupa a Netanyahu

El panorama que enfrenta Netanyahu, y que probablemente lo detenga de llevar a cabo su amenaza de invadir Rafah, está fuertemente influenciado por una preocupación creciente: la posibilidad de que la Corte Penal Internacional emita órdenes de arresto en su contra, así como contra su ministro de asuntos militares, Yoav Galant, y su jefe de estado mayor, Herzl Halevi, por crímenes de guerra cometidos en Gaza.

Se estima que más de dos millones y medio de palestinos han buscado refugio en la ciudad de Rafah, lo que convertiría cualquier ataque a la ciudad en una catástrofe humanitaria sin precedentes en la historia reciente. Este escenario no solo desencadenaría una oleada de indignación mundial contra Israel y sus líderes, sino que también exacerbaría las tensiones ya existentes en la región.

Presencia de los líderes de HAMAS en Rafah

Otro aspecto que muchos han pasado por alto es la manipulación y la falsedad detrás de las afirmaciones de Netanyahu y sus altos mandos militares sobre la presencia de HAMAS y los líderes de la Resistencia en Rafah.

HAMAS demostró ser mucho más astuto para confinarse en un lugar geográfico estrecho. La experiencia de los últimos siete meses ha dejado en claro que los combatientes de HAMAS se despliegan en una red de túneles que se extienden por todo el territorio. Esta táctica explica la persistente actividad militar de la Resistencia, que sigue tomando por sorpresa a las fuerzas de ocupación y continúa su presencia en toda Gaza.

Incluso si, hipotéticamente, Netanyahu decidiera invadir Rafah, esto no lograría destruir a HAMAS ni liberar a ningún prisionero, como se evidenció en Jan Yunis y otros sitios en el pasado.

Situación de Netanyahu

Lo que el periódico Yedioth Ahronoth expresó captura con precisión la situación de Netanyahu y su ejército: “La maquinaria de propaganda política y militar está intentando convencer a los israelíes de que la invasión de Rafah suavizará las posturas de HAMAS, lo que el pasado reciente ha demostrado que no es en absoluto cierto. Los objetivos de la guerra no se pueden lograr bajo ninguna circunstancia, y el lema que Netanyahu ha adoptado, la victoria absoluta, es prácticamente una locura total”.

Qatar: Las ayudas a Palestina siempre se hicieron bajo control israelí

En una entrevista al medio sionista Haaretz, el asesor qatarí, Dr. Majed Al-Ansari, rechazó las acusaciones referidas a su supuesta financiación del «terrorismo» en Palestina, y añadió que en todo caso, habría que preguntar a las autoridades israelíes al respecto…

Haaretz: ¿Se ha preguntado, en retrospectiva después del 7 de octubre, si el dinero que transfirió a la Franja de Gaza durante muchos años fue un error? ¿Se utilizó el dinero en última instancia para actividades terroristas?

«En lo que respecta a nuestra ayuda a Gaza, se hizo en completa coordinación con el gobierno y las instituciones israelíes, y las administraciones sucesivas que han pasado desde que comenzamos estos programas acordaron que la financiación de la construcción se haría a través de dos vías.

«Una de ellas era la compra de combustible, que se hacía en coordinación con las agencias internacionales donde se compraba el combustible en Israel, que luego va a Gaza. Había tecnicismos que garantizaban que nada de ese combustible se extraviara. Va directamente a las centrales eléctricas, y allí se sella y se abre. Y el combustible garantiza que los dos millones de personas que viven en Gaza tengan electricidad durante más de un par de horas, lo que sucedería si ese combustible no entrara.

«La otra cara de la moneda fue el sistema humanitario que se dio a las familias más necesitadas, que ascendió a 100 dólares por familia, lo que apenas sostiene la vida de una familia de tres personas en cualquier lugar del mundo. Ese dinero también se llevó a cabo a través de Israel y en coordinación con el gobierno israelí y a través de instituciones israelíes.

«Cada familia fue examinada por la parte israelí antes de recibir la financiación, y la prueba de recepción de la financiación se envió inmediatamente a la parte israelí, y ese proceso fue supervisado por las instituciones israelíes durante muchos años. De hecho, se nos pidió que aumentáramos esa ayuda, y en varias ocasiones se nos pidió que continuáramos con esa ayuda cuando estábamos reconsiderando la posibilidad de proporcionar ayuda a Gaza por parte del Gobierno israelí.

«Me sorprendería mucho que las personas que han sido parte de este proceso a lo largo de los años criticaran el proceso en sí mismo cuando lo estaban supervisando mientras estaba sucediendo.

«Como dije muchas veces antes, ya sabes: si vas a atacar a Qatar diciendo que Qatar financió a Hamas, nuestro socio en esta financiación fue el gobierno israelí. Y, por lo tanto, también hay que hacer preguntas»

Hoy en las fosas comunes del Hospital Nasser, se encontraron cadaveres de civiles palestinos con grandes incisiones cerradas con grapas; una técnica que no se utiliza en los hospitales de Gaza.

Una evidencia más del robo de órganos por parte de «Israel», que tiene uno de los mayores mercados de tráfico de órganos del mundo.

Se encontraron también cadáveres de niños, que fueron enterrados por los sionistas a más de 3 metros bajo tierra para esconder el crimen y que se descompusiera más rápido.

También se descubrieron cuerpos de pacientes y médicos fusilados, civiles maniatados con una herida de bala en la cabeza

Un auténtico escándalo que la «prensa» mundial está ocultando, si fuera un país enemigo de EEUU quien hace esto, te lo enseñarían hasta la saciedad.

Revuelta en las Universidades

Corte Penal Internacional

Orden de arresto

Netanyahu

Congreso estadounidense

CPI (Corte Penal Internacional)

Universidad de Columbia

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