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Privatizaciones en Pakistán

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El FMI sigue imponiendo –con mano de hierro– su política de privatizaciones de todo lo que sea público para cedérselo a los tiburones de siempre. Pakistán, frente al capital internacional, es presa fácil. El saqueo se ha reemprendido.

EconomíaPolítica 13 enero, 2024 El Viejo Topo

por Abdul Khaliq

EL FMI IMPONE UNA NUEVA OLA DE PRIVATIZACIONES A PAKISTÁN

 Aunque Islamabad ya respondió a la demanda que se le hizo de aumento de los precios de la electricidad y del gas, la privatización de empresas del Estado continúa siendo uno de los principales puntos del orden del día en la reunión de la última evaluación del acuerdo de apoyo del FMI por una suma de 3.000 millones de dólares[1]. De cara a conclusión de la primera evaluación del segundo tramo de 700 millones de dólares, Pakistán aceptó alinear a cuatro empresas públicas más, sobre el modelo de financiación y de gobernanza de la ley sobre las empresas públicas recientemente aprobada. Estas cuatro empresas públicas son la National Highway Authority (NHA), la Pakistan National Shipping Corporation (PNSC), la Pakistan Broadcasting Corporation (PBC) y Pakistan Post[2]. Es conveniente mencionar que el FMI exigió que 203 empresas públicas fueran retiradas de los ministerios de los cuales dependían y fueran colocadas bajo la tutela del ministerio de Finanzas, conforme al acuerdo[3].

Paralelamente, el Consejo Especial de Facilitación de las Inversiones (Special Investment Facilitation Council-SFIC)[4], sometido a una enorme presión por parte del FMI, creado hace poco en Pakistán, prometió acelerar la privatización de las empresas del Estado. Según los medios de comunicación, el gobierno piensa también en externalizar las operaciones de varios de sus activos públicos a empresas extranjeras. En marzo de 2023, Islamabad dio el pistoletazo de salida a la externalización de las operaciones y de los activos inmobiliarios de los tres grandes aeropuertos, que serán gestionados en el marco de una asociación público-privada, con el fin de generar reservas de cambio para su economía con grandes dificultades.[5]

Según el Ministerio Federal de Finanzas, el FMI desearía también que interviniera en el curso del actual ejercicio financiero la privatización de la Pakistan International Airlaines (OIA), la Pakistan Steel Mills (PSM), centrales eléctricas a gas natural licuado y regasificado (RLNG) y empresas públicas de distribución de electricidad.

Asombrosamente, según las líneas directoras de la política relativa a las empresas del Estado, el gobierno no creará nuevas empresas del Estado en el futuro, salvo por razones estratégicas o en el marco de un acuerdo con otro país, y se desligará progresivamente de la mayoría de las 200 entidades existentes. En virtud de un acuerdo con el FMI, el gobierno debe concebir un mecanismo de privatización o de cesión progresiva de las empresas del Estado existentes en un marco de las asociaciones público-privadas. Cada una de las divisiones gubernamentales responsables de las empresas del Estado debe elaborar un plan de reformas que comprendería propuestas tales como cotizaciones, reestructuraciones, fusiones, asociaciones público-privadas y ventas de activos.[6]

En el marco de esta misma política, la Unidad Central de Seguimiento (Central Monitoring Unit-CMU) del Ministerio de Finanzas recogería y pondría al día los resultados financieros de todas las empresas del Estado desde este momento hasta diciembre de 2023, para satisfacer al FMI.

La privatización no es un fenómeno nuevo en Pakistán; bajo la égida de la economía de mercado, el país prosigue agresivamente la política de liberalización del mercado y de privatización desde 1991. Durante los años 1990, después de haber sido afectado por una recesión económica, Pakistán fue obligado a adoptar un programa de ajuste estructural (PAS) bajo la supervisión del FMI para reformar la economía que sufría de inestabilidad macroeconómica.

Desde entonces, Pakistán parece haberse librado de un frenesí de privatizaciones en cuyo marco se establecieron planes para vender un cierto número de instituciones rentables del sector público, sin darse cuenta de las consecuencias negativas que implica para las clases sociales marginales. Entre 1991 y 2006, los activos públicos fueron saqueados cuando el gobierno pakistaní vendió 160 empresas públicas a precios irrisorios[7]. Un hecho sorprendente, 130 de las empresas privatizadas se hundieron. Durante ese período, cerca de 600.000 trabajadores se encontraron sin empleo debido a la puesta en marcha de una privatización despiadada y de políticas neoliberales en Pakistán.

De todas maneras, las montañas rusas de la privatización en Pakistán fueron detenidas de golpe cuando el Tribunal Supremo de Pakistán, por medio de un dictamen suo moto, anuló la privatización de Pakistan Steel Mills en 2006[8]. Pero con la nueva presión del FMI, después de 17 años de pausa estratégica, parece que una nueva ola de saqueo de los bienes públicos está por comenzar en Pakistán.

Notas
[1] El acuerdo de apoyo actual, por una suma de 3.000 millones de dólares, el vigésimo tercer programa del FMI que un gobierno pakistaní «negocia» con el FMI. El desbloqueo de ese dinero estaba subordinado a la adopción por parte del gobierno pakistaní de medidas tales como: 1) Supresión de todas las subvenciones ligadas a la electricidad, al gas y a los combustibles; 2) un aumento del tipo de interés; 3) la posibilidad para el mercado de determinar el tipo de cambio: 4) la reestructuración de las empresas del Estado. Pakistán no tuvo otra elección que la de conformarse a esas condiciones, que tuvieron como resultado una inflación aún más terrible.
[2] La ley de 2023 sobre las empresas del Estado (gobernanza y funcionamiento) aprobada en febrero de 2023.
[3] No way out of IMF loans anytime soon, says Shamshad, Dawn 18 noviembre 2023.
[4] El FMI empuja Pakistán a privatizar las empresas públicas (SOEs) desde al menos 1991. A pesar de la privatización de 172 empresas del Estado entre 1991 y 2015, que hizo ingresar 6.500 millones de dólares, el país no pudo resolver ni su déficit presupuestario persistente ni el problema del crecimiento a largo plazo.
[5] El Consejo Especial de Facilitación de las Inversiones (SIFC), un órgano gubernamental híbrido civil y militar, fue constituido el 23 de junio para atraer las inversiones extranjeras, en sectores económicos claves, en particular aquellas provenientes de los países del Golfo.
[6] hree key SOEs being moved out of govt control, Dawn 19 noviembre 2023.
[7] Plundering of Public Assets in Pakistan – A Chronology of Privatization – (1991-2006).
[8] El general Mushraff había vendido las únicas acería del Pakistán a sus compañeros por un precio irrisorio de 33.000 millones de PKR. Solamente los correspondientes al PSM se elevan a 133.000 millones de PKR (rupia pakistaní).

Traducción (del francés): Griselda Piñero.

Fuente: CADTM.

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