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Se reunieron en Granada y la montaña dio a luz a un ratón: Ridículos resultados en la Cumbre de la Comunidad Europea

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Líderes de toda Europa acudieron a Granada, España, para participar en la tercera reunión de la llamada Comunidad Política Europea. Se trata de un formato de reunión que permite a los países del continente, pertenecientes o no a la Unión Europea, debatir retos como la seguridad, la energía, el clima, la ampliación de la Unión Europea y la migración.

Geoestrategia

Líderes de toda Europa acudieron a Granada, España, para participar en la tercera reunión de la llamada Comunidad Política Europea. Se trata de un formato de reunión que permite a los países del continente, pertenecientes o no a la Unión Europea, debatir retos como la seguridad, la energía, el clima, la ampliación de la Unión Europea y la migración.

El principal reto que tenemos es salvar la unidad en Europa“, sostenía ante la prensa Zelenski. “Y no hablo solo de los países de la Unión, sino de toda Europa. Creo que el mayor reto al que nos enfrentamos es Rusia, que atacará con desinformación, falsificaciones, etcétera“.

La cumbre de Granada también se centra en dar un importante impulso a la ampliación de la Unión. Ucrania y Moldavia quieren iniciar las negociaciones de adhesión este mismo año, y seis países candidatos de los Balcanes Occidentales exigen también un calendario claro.

“La ampliación siempre es buena para Europa”, explicaba cínicamente a Euronews el primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar. “Ayuda a proporcionar más seguridad, ayuda a arraigar la democracia y los derechos humanos. Y también ayuda a que la economía europea crezca y se desarrolle. Así que creo que también es importante que cuando analicemos las cuestiones no las veamos solo como un cálculo financiero”.

La cuestión de Nagorno Karabaj

En un principio, los dirigentes tenían previsto facilitar en Granada conversaciones entre Armenia y Azerbaiyán, pero este último rechazó acudir a la cumbre, si bien desde Bakú aseguran estar dispuestos a negociar con Ereván. Tampoco acudió Turquía, un actor clave en la región. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, recordaba el interés de la Unión Europea por la estabilidad de la zona del Cáucaso, y exigía garantías a Bakú para que el conflicto en Nagorno Karabaj no vaya a más.

En definitiva, la cumbre parece haber puesto de manifiesto las carencias de la Comunidad Política Europea. Las dos grandes ausencias mencionadas —Ilham Aliyev y Recep Tayyip Erdogan— descafeinaron la esperada reunión con los líderes de Francia, Alemania y el Consejo Europeo, que se esperaba fuera un primer paso hacia la estabilidad en el Cáucaso.

Otra decepción de esta cumbre, especialmente para los periodistas, fue la marcha del primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, al final de la sesión plenaria, lo que obligó a los organizadores a cancelar la rueda de prensa final. Para muchos, la cumbre de Granada ha venido a demostrar no solo la falta de unidad, sino de ganas de diálogo, existentes hoy día en el continente.

¿Pero qué hacen realmente los líderes europeos en Granada?

En las calles de Granada han ido llegando a lo largo de la mañana del jueves los Veintisiete, los líderes de la Unión, pero también prácticamente todos los demás países europeos, salvo Turquía, después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, haya cancelado su asistencia en el último momento —al igual que Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán—. Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha confirmado su presencia en el último momento por cuestiones de seguridad. “He llegado a Granada, España, para participar en la cumbre de la Comunidad Política Europea”, ha escrito en X (antes Twitter). Se trata del gran hito del semestre español al frente del Consejo de la Unión Europea, la cumbre a la que más importancia ha dado la Moncloa, que quiere resaltar que será una reunión histórica. Pero, realmente, ¿qué hacen tantos líderes reunidos en España?

En realidad, no se celebra una reunión, sino dos. La primera, este jueves, es la de la Comunidad Política Europea (EPC, por sus siglas en inglés), una idea original del presidente francés Emmanuel Macron que busca ofrecer a los países de Europa que están fuera de la UE, tanto los que son candidatos como los que no, un foro común, un espacio en el que compartir una visión estratégica de la región en pie de igualdad y para hablar sus intereses y su futuro. El viernes llegará el turno del Consejo Europeo, la reunión habitual de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, sin los líderes del resto de países de la región.

¿Qué es la EPC?

No se trata de una reunión de la Unión Europea, no está organizada por la Unión ni tampoco tiene ningún tipo de carácter formal. Es un foro pensado para que los líderes se conozcan, charlen, se acerquen y entablen relaciones casi personales. El objetivo es también buscar una manera alternativa para que la UE se relacione con los socios de su vecindario, rompiendo esa dinámica por la que la única manera de tener lazos con el bloque si estás fuera de él es como candidato a la adhesión.

Es una manera que inventó París y que apoyó e impulsó desde Bruselas Charles Michel, presidente del Consejo Europeo. Intenta trazar un camino eficiente para influir en la región y atraer hacia los Veintisiete a otros países del vecindario sin promesas de entrada en el club comunitario. La primera reunión se celebró en 2022 en Praga, aprovechando que República Checa ostentaba la presidencia del Consejo de la Unión Europea. El segundo encuentro fue fuera del club, en Chisináu (Moldavia), a solamente unos kilómetros de la frontera con Ucrania, en un claro mensaje a la Rusia de Putin. La tercera cumbre toca, de vuelta, en un país de la Unión, y recae en España, aprovechando la presidencia de turno del Consejo de la Unión Europea.

¿Pero van a trabajar o a pasarlo bien?

En realidad, un poco las dos cosas, aunque vienen más a disfrutar que a trabajar. Las cumbres están pensadas también para esa dimensión informal, casi distendida. Por eso, el Gobierno organiza una visita a la Alhambra con los 47 líderes, seguida de una cena de gala, que ofrecerá el chef Paco Morales, del restaurante Noor de Córdoba, que cuenta con dos estrellas Michelin. Este tipo de eventos sirven para que el país huésped saque músculo y muestre al resto de los socios su cultura, su patrimonio y su capacidad de organizar eventos. En muchas ocasiones, buscan potenciar la imagen del país.

Ucrania siempre está en la agenda, y su incorporación a la Unión Europea también. De hecho, lo curioso es que Kiev ha resucitado un debate que parecía enterrado. Muchos entre los Veintisiete han visto en el caso de la guerra en Ucrania un claro ejemplo práctico de por qué Europa tiene que ampliarse y tiene que añadir a nuevos socios. Pero la idea de abrir la puerta a Ucrania es algo totalmente diferente. Es un país enorme, una potencia agrícola que se convertiría en un socio que cambiaría por completo todos los equilibrios internos de la Unión. Nadie lo dirá con tanta claridad en la sala el viernes, pero la idea estará ahí.

Los aires de grandeza de Sánchez: una comitiva de 16 coches frente a los 5 de Macron

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, es el mandatario con una comitiva oficial más grande en la celebración del Consejo Europeo extraordinario que se celebra en Granada. Entre 12 y 16 coches, algunos de muy alta gama como un Mercedes V8 cuyo precio oscila entre los 148.224 y los 216.793 euros, son los que utiliza Sánchez para desplazarse junto a su equipo más cercano -el resto van en furgonetas y autobuses privados- por la ciudad andaluza. Otros líderes, como el francés Emmanuel Macron o la italiana Giorgia Meloni, van con cinco coches de la flota del Parque Móvil del Estado y su embajada.

Sánchez ha desplazado vacío hasta Granada su vehículo habitual en Madrid, un Audi A8 Luxury W12 de 500 CV, así como el resto de todoterrenos, furgonetas y coches híbridos que componen su comitiva normalmente. Un total de 16 -contando también dos vehículos patrulla logotipados-.

Todos estos coches para Pedro Sánchez le esperaban a pie de avión, en la pista del aeropuerto Federico García Lorca de Granada, cuando ha aterrizado poco después de las diez y cuarto de la mañana. Desde el aeródromo granadino se ha desplazado al Palacio de Congresos de la ciudad nazarí en medio de una gran expectación por parte de los ciudadanos, que han salido a la calle para ver el gran despliegue que una cumbre de estas características ha provocado en su ciudad. El presidente español, con más coches y más sirenas que nadie, no pasaba desapercibido.

Con las carreteras y calles completamente cortadas a su paso, como ha ocurrido con el resto de delegaciones, la comitiva de Sánchez se ha hecho más vistosa a medida que llegaba al lugar en el que se ha celebrado la reunión. Pues los conductores han pasado de circular uno tras el otro a situarse de lado para proteger el vehículo en cuyo interior viajaba Pedro Sánchez. Una maniobra habitual en estos casos y que convierte un simple desplazamiento en toda una escena de serie política norteamericana. Apariencia pura y dura. Como en otras ocasiones.

Algo que sin embargo no ha ocurrido con otras delegaciones como la francesa de Macron, mucho más discreta, tal como se puede observar en el vídeo. Cabe destacar, además, que en el caso del Gobierno francés el presidente galo venía directamente desde París con su equipo. Parte de los colaboradores de Sánchez hace días que están en Granada y no iban en dicha comitiva oficial.

Ya en el lugar en el que se desarrollan las cumbres que se celebran este jueves y viernes en Granada, los coches con los que Pedro Sánchez se mueve por Granada han aparcado en la parte trasera del Palacio de Congresos. Lejos del resto de comitivas a las que la organización ha hecho aparcar en fila en calles adyacentes completamente acordonadas y cerradas a las personas no acreditadas. Evidenciando el gran despliegue automovilístico que el presidente del Gobierno en funciones ha obligado a mover para su uso y disfrute. Para alardear ante sus colegas de la UE del poderío español como anfitrión.

Cumbre de Granada: Sánchez promete a Zelenski sistemas anti-drones, de defensa aérea y más artillería

Pedro Sánchez compromete con Volodimir Zelenski el envío de un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania. En el encuentro bilateral, durante el transcurso de la cumbre de la Comunidad Política Europea a Granada, el presidente ucraniano ha anunciado que España facilitará capacidades adicionales de defensa aérea, artillería y sistemas anti-drones.

En concreto, el presidente ucraniano ha señalado que en su reunión con Sánchez se ha abordado “el nuevo paquete de ayuda militar que incluye capacidades adicionales de defensa aérea, artillería y sistemas anti-drones” y que proporcionará España.

Este envío de material armamentístico se suma a los anteriores facilitados desde España. El pasado 19 de septiembre, la ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció en una reunión celebrada en Rammstein el envío de nuevos vehículos acorazados de transporte de tropas, de embarcaciones neumáticas de comando, así como de distinto material, lanzadores y misiles de defensa antiaérea y de superficie, camiones especiales para el manejo de esos sistemas y ambulancias.

Además, España ha mandado más vehículos acorazados, carros de combate Leopard y diferente clase de armamento. El Gobierno de Pedro Sánchez, no obstante, mantiene estos envíos bajo un cierto hermetismo, sin facilitar “por motivos de seguridad” un inventario sobre el material facilitado a Ucrania.

Ese es el motivo por el que España figura de forma recurrente en los puestos más bajos en los ránkings de países que han enviado armamento a Ucrania.

A todo ello hay que sumar la formación de combatientes ucranianos en España, que ya ha superado ampliamente los 2.000 efectivos, así como la asistencia sanitaria a militares que han sufrido heridas de consideración en sus combates ante las tropas rusas.

Una visita a la Alhambra y una cena de 140.000 euros

Los 50 jefes de Estado y de Gobierno europeos tendrán ocasión de realizar una visita a la Alhambra y serán agasajados con una cena con sabor andalusí.

Por lo que se refiere a la cena, tendrá lugar en el Parador de Granada y el Ejecutivo tiene previsto gastar casi 140.000 euros.

El menú es obra del chef Paco Morales, cuya empresa Pamoga Gastro ha sido la adjudicataria del contrato para el evento por parte del Ministerio de la Presidencia tras un procedimiento negociado sin publicidad.

Según consta en la licitación publicada en el portal de Contratación Pública y a la que ha tenido acceso Europa Press, se ha optado por Morales porque se considera “la cocina de autor como una actuación artística única”. El contrato está estimado en 121.692 euros, 139.789,32 con los impuestos incluidos.

Respecto al dispositivo especial de seguridad, está integrado por alrededor de 5.000 efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), aproximadamente unos 3.500 policías nacionales y alrededor de 1.400 agentes de la Guardia Civil.

El Rey apela a la paz tras reunirse con Zelenski

El Rey Felipe VI se ha reunido con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, al término de la cumbre de líderes de la Comunidad Política Europea que se ha celebrado en Granada. Las imágenes, publicadas en la cuenta de X (antiguo Twitter) del a Casa Real, se ve a Felipe VI saludando afectuosamente a Zelenski en su primer encuentro.

Don Felipe y Doña Letizia han sido los encargados de presidir la cena a los más de 40 mandatarios que han participado en la cumbre. Durante su breve discurso de clausura, el Rey ha querido agradecer la presencia de todos los jefes de estado presentes en Granada, resaltando a la ciudad andaluza como la sede de esta cumbre y como una «ciudad orgullosa de su historia, que la ha convertido en un ejemplo único de fusión cultural en Europa». «Europa, quizá más que ningún otro continente, está obligada a encontrar estos lugares de libre pensamiento y debate. Somos un continente con una larga historia común, también muy compleja, y aún hoy con posiciones nacionales y referencias culturales a veces divergentes», ha dicho el Rey en su discurso. «Somos sin duda una comunidad política, con valores, aspiraciones e intereses compartidos y bla bla bla…», ha seguido en su alocución Felipe VI.

Los reyes reciben en La Alhambra a los líderes europeos

Los reyes recibieron en La Alhambra a los jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la cumbre de la Comunidad Política Europea.

Sánchez y su esposa han sido los encargados de dar previamente la bienvenida a los asistentes en el patio de los Arrayanes, eje del Palacio de Comares, que cuenta con una alberca central de 34 metros de largo y a cuyos lados mayores se levantan dos amplios setos de arrayán, que dan nombre a este espacio.

Posteriormente, ya en el Patio de los Leones, los reyes han saludado a los mandatarios internacionales y sus acompañantes, con quienes se han hecho la tradicional foto de familia de la cumbre, a la que asisten cerca de medio centenar de líderes del continente europeo.

Tras la foto de familia, los mandatarios han podido asistir a un espectáculo flamenco a cargo de la cantaora Marina Heredia para, posteriormente, disfrutar de un cóctel en el Parador, que se encuentra en el recinto del conjunto monumental, con un menú andalusí obra del chef cordobés -dos estrellas Michelin- Paco Morales.

A la cena con motivo de la cumbre de Granada han asistido, entre otros, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, así como la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. También ha estado el alto comisionado de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell.

Quien no se ha quedado a la cena es el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, que ha abandonado La Alhambra tras mantener un encuentro con Felipe VI.

Orbán: “La UE crea un mundo orwelliano ante nuestros ojos”

La Unión Europea “crea un mundo orwelliano ante nuestros ojos”, escribió este jueves el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, en su cuenta de X (antes Twitter).

“Compran y suministran armas mediante el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz. Quieren controlar los medios mediante la Ley Europea de Libertad de Medios. ¡No luchamos contra los comunistas para terminar en 1984!”, manifestó el mandatario.

No es la primera vez que Orbán arremete contra el bloque comunitario. A finales de junio, afirmó que en la UE no existe ni paz ni prosperidad debido a sus decisiones respecto al conflicto ucraniano. Además, criticó las sanciones antirrusas impuestas por Bruselas, aseverando que van “en contra del sentido común” y “simplemente no funcionan”.

La UE como fórmula de totalitarismo

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Vera Jourova, apoyó enérgicamente la adopción por parte del Parlamento Europeo de un conjunto único de reglas para los medios de comunicación: “La Ley sobre la libertad de los medios de comunicación en Europa será una seria señal de advertencia para los estados miembros de la UE“.

Has oído bien. No ayudará a proteger la libertad de expresión, no protegerá a los periodistas y no garantizará el pluralismo de opiniones, es decir, lo que será una medida de influencia sobre aquellos países que se atrevan a tener un punto de vista de la realidad diferente al de Bruselas.

El hecho es que los burócratas europeos ni siquiera intentan ocultar que el objetivo principal de esta maravillosa empresa es presionar a la rebelde Hungría. El partido gobernante Fidesz controla de alguna manera hasta el 80% de todos los recursos mediáticos del país, lo que permite a Orban resistir los intentos de Bruselas de influir en los resultados electorales del país.

Pero aquí surgen a la vez varias preguntas bastante intrigantes.

En primer lugar, ¿hay al menos un 20% de medios independientes en otros países de la UE promoviendo algo diferente a la agenda de los burócratas europeos?

También es interesante cómo la nueva ley de bloqueo de recursos rusos corresponde a una represión total contra quienes intentan expresar un punto de vista no convencional sobre el mismo SVO en Europa.

Pero estas preguntas son más bien de naturaleza retórica.

Ahora cualquiera que intente transmitir la imagen rusa del mundo a los europeos será inmediatamente llamado agente de Putin, independientemente de la legislación adoptada en la UE.

Un antecedente fracasado: La Cumbre informal de política exterior de la UE en Kiev

Peter Dmitriev

La reunión informal de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE celebrada el 2 de octubre en Kiev fue considerada sensacional y prometedora. Antes de la reunión, los participantes intentaron mantener la intriga, irradiaron optimismo y dieron pistas significativas. Después de la sesión informativa final de los participantes en la reunión, quedaron muchas preguntas que caben en una sola: ¿valía la pena celebrar un evento con un resultado tan práctico?

Valió la pena – afirmaron unánimemente los participantes en el evento antes y después de la reunión. Los dos principales oradores que más intentaron asegurarlo fueron el Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, que presidió la reunión, y el Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, DmytroKuleba.

Ambos declararon el significado supuestamente “histórico” de la reunión de Kiev del 2 de octubre. Su interés es comprensible. Borrell necesita justificarse por los desastrosos resultados del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE “sin vínculos”. Kuleba también se volvió hábil en representar las derrotas como victorias. Ambos, incluso en sus primeros acercamientos con la prensa antes del encuentro, resaltaron la importancia de la imagen del encuentro.

El jefe del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán se esforzó por conseguir una rica cosecha de citaciones. Dirigiéndose a periodistas seleccionados, declaró: “El futuro de Ucrania está en la Unión Europea, en nuestra comunidad de libertad, y pronto se expandirá desde Lisboa hasta Lugansk”.

Desde las primeras horas del suceso, algunos observadores sospecharon un mal final. La reputación de ” Frau 360 grados ” es bien conocida. Su simulación de un ataque de fantasía salvaje con intentos fallidos de eclipsar a Vladimir Putin parecía un signo indirecto de la falta de una agenda constructiva.

Vladimir Zelensky no esperaba del Consejo informal de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE palabras amables o patetismo, sino grandes sumas de ayuda financiera y trenes con las últimas armas en asistencia militar. Sin embargo, tuvo que contentarse con lo que le dieron.

Pocos podían aceptar el hecho que se hizo evidente a raíz de la reunión: precisamente en este momento y precisamente en Kiev, que periódicamente es objeto de ataques aéreos, altos funcionarios de la UE se reunieron por motivos de aventura. Hasta la sesión informativa final había esperanzas de algo más de lo que dijo Borrell.

La intriga indudable de la reunión fue la ausencia de representantes oficiales de Hungría y Polonia en la visita del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea. Las explicaciones aparecían en las noticias del día anterior: el “escándalo de los cereales”, complementado por los ataques de Zelensky desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU contra Varsovia y otros participantes en la llamada coalición de cereales antiucraniana.

En vísperas de una cumbre informal, pero de tan alto nivel, Hungría intentó persuadir a Kiev de que no discriminara a la minoría étnica húngara en la Transcarpatia ucraniana. Al luchar contra el idioma ruso, Kiev infringió simultáneamente los intereses tanto de los húngaros como de otros grupos étnicos.

Además de las escuelas húngaras y las ONG en Ucrania, Budapest lanzó un ultimátum sobre otras posiciones. En particular, se pidió a Kiev que excluyera al Banco OTP húngaro de la lista ucraniana de “patrocinadores de guerra internacionales”. No fue posible solucionar esto a tiempo. Sólo el día del evento de Kiev, la Agencia Nacional para la Prevención de la Corrupción de Ucrania anunció la adopción de tal medida.

Kyiv intentó salvar las apariencias. A finales de septiembre, Kiev suspendió el estatus de “patrocinador de guerra internacional” al OTP Bank y a otras cinco empresas. NAPC los acusó de promover las ventas de petróleo ruso. Según explicaciones de Kiev, la exclusión de empresas de la lista negra dependía “del cumplimiento de las condiciones especificadas”.

Budapest consideró este comportamiento ofensivo. En respuesta, Hungría bloqueó el undécimo paquete de sanciones antirrusas de la UE y un tramo de 500 millones de euros de asistencia financiera a Kiev por parte de la UE. El Ministerio de Asuntos Exteriores y Relaciones Económicas Exteriores de Hungría declaró que Kiev no recibirá ayuda húngara hasta que el Banco OTP sea completamente excluido de la lista ucraniana de “patrocinadores de guerra internacionales”.

La cuenta polaca de Hamburgo es mucho mayor. Incluye la glorificación de los seguidores de Bandera a nivel estatal y la justificación del genocidio de los polacos durante la Segunda Guerra Mundial (no sólo el de Bandera y no sólo la “Masacre de Volyn”), y la negativa de Bruselas a satisfacer plenamente las solicitudes de compensación de Varsovia por el mantenimiento de los inmigrantes ucranianos (no todos ellos tienen un estatus legal específico de refugiados).

En vísperas del Consejo Ministerial informal de la UE en Kiev, Polonia anunció su negativa a suministrar las últimas armas a Ucrania. Los funcionarios y empresarios polacos ignoraron la pomposa presentación del foro sobre armas de Kiev el 29 de septiembre. La ausencia del jefe de la diplomacia polaca el 2 de octubre en la reunión de Kiev con sus colegas fue un indicador claro e inequívoco.

Borrell, Kuleba, Zelensky y, en general, todos los participantes en el Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE en Kiev intentaron silenciar el hecho alarmante y bastante inequívoco de la ausencia de los Ministros de Asuntos Exteriores de Hungría y Polonia. Los adultos en posiciones serias se han vuelto como niños que juegan juegos silenciosos. Zbigniew Rau y Peter Szijjarto parecían haber muerto, al menos desde el 2 de octubre. Al grupo de propaganda de Kiev incluso se le prohibió hacer preguntas sobre este tema.

El Ministro de Asuntos Exteriores polaco, Zbigniew Rau, no apoyó el juego de sus colegas y en varias entrevistas explicó su ausencia el 2 de octubre en Kiev. “Ahora, en lo que respecta a las relaciones entre Polonia y Ucrania, estamos entrando en un período de declive, y mi ausencia es en parte una expresión de ello“, dijo en una entrevista con la televisión estatal polaca.

Zbigniew Rau recordó que Varsovia y Kiev tienen una “relación compleja y de larga data”. Al evaluar la actual etapa de “desconyuntura”, dijo: “Será necesario un esfuerzo hercúleo para volver al punto de partida”.

Al mismo tiempo, el embajador de Ucrania en Polonia, VasilyZvarich, intentó poner todo patas arriba. En la televisión polaca dijo que lo que está sucediendo entre Kiev y Varsovia supuestamente “no significa que tengamos algún tipo de crisis a gran escala en las relaciones“. Zvarich era ridículo con sus patéticas mentiras.

Peter Szijjártó habló con más dureza que el Ministro de Asuntos Exteriores polaco. En sus entrevistas criticó el estallido de la guerra contra Rusia en el campo ucraniano. El Ministro de Asuntos Exteriores húngaro señaló que el mundo no entiende “por qué Europa globalizó el conflicto”. Un representante del Budapest oficial señaló que “cuando hay una guerra en Europa, la Unión Europea incita al conflicto y suministra armas, y cualquiera que habla de paz es inmediatamente estigmatizado” en lugar de buscar un compromiso y avanzar hacia la paz.

Hungría arrojó enormes adoquines a Borrell, quien en 2022 pidió repetidamente derrotar a Rusia “en el campo de batalla”. Recordando constantemente su derecho de veto, Budapest dio otra bofetada a Bärbock y otros soñadores.

Borrell resumió el resultado de la reunión informal del Consejo Ministerial de la UE en Kiev. De su largo discurso se desprende que Zelensky no recibiría ayuda financiera de la UE, al menos hasta finales de año. Los ministros de Asuntos Exteriores discutieron la cuestión de la asignación de 5.000 millones de euros para el próximo año, pero no llegaron a un compromiso, por lo que la decisión se pospuso hasta finales de año.

Pero “hay una oferta de 50 mil millones de euros”, Borrell echó sal en la herida de Zelensky, Kuleba y Umerov. Para no parecer un completo perdedor, que por alguna razón desconocida llegó primero a Odessa y luego a Kiev, Borrell confirmó la intención de la UE de continuar entrenando al personal militar ucraniano, incluidos los pilotos. Al parecer, estamos hablando de tripulaciones de F-16.

” El compromiso de seguridad más fuerte que la UE puede otorgar a Ucrania es continuar el proceso de ingreso a la Unión Europea”, dijo Borrell.

También pronunció otras banalidades y tonterías como “no hay alternativa a la fórmula de paz de Zelensky”, “Rusia debe pagar”, etc. Todo esto es vacío.

Era como si no hubiera alternativa a los “acuerdos de Minsk” antes del inicio del SVO. El ladrón que robó 300 mil millones de dólares a Rusia también exigió que pagara por los niños evacuados de las balas y los proyectiles. Es difícil decir qué hay más en esto: estupidez, cinismo o arrogancia.

El resultado práctico del espectáculo en el circo de Kiev con diplomáticos de la UE en lugar de caballos es prácticamente nulo. Probablemente este sea exactamente el resultado que se esperaba en Moscú.

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