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Wilda Rodríguez: su deber con la memoria y compromiso con el periodismo puertorriqueño

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La periodista empezó en el oficio a mediados de la década del 1960, trabajando en el desaparecido periódico El Mundo. Wilda Rodríguez señala que siempre ha sido curiosa y le ha gustado escribir. Desde entonces ha laborado en diversos medios de comunicación en Puerto Rico y Nueva York

Milton Rúa de Mauret

La periodista empezó en el oficio a mediados de la década del 1960, trabajando en el desaparecido periódico El Mundo. Wilda Rodríguez señala que siempre ha sido curiosa y le ha gustado escribir. Desde entonces ha laborado en diversos medios de comunicación en Puerto Rico y Nueva York. Luego de una larga trayectoria, publica el libro Periodismo Puertorriqueño: un deber con la memoria (Ediciones Filos, 2023).

En entrevista con este medio, Rodríguez señala que este es el libro que quería escribir, ya que en Puerto Rico son pocos los que tratan del periodismo. “Cuando entré al periodismo, yo sabía el oficio que quería, pero no sabía lo que el oficio iba a exigir de mí. Esto es importante para estudiantes de periodismo, pero también para un público en general que tiende a tener muchas ideas equivocadas sobre lo que son el periodismo y los periodistas. Decidí hacer como si fuese un libro de texto, pero desde la calle”.

A preguntas sobre qué es un periodista y el periodismo, Rodríguez indica que el verdadero periodista no solamente busca información, sino que busca la verdad para divulgarla. “Prefiero definir el periodismo como un compromiso al derecho de la información, la búsqueda de la verdad y sobre todo, un deber con la memoria. Aunque somos parte de los historiadores, no somos historiadores. Los historiadores pueden hacer sus interpretaciones y después publicar una historia desde su punto de vista, de sus intereses personales e ideología. Ahí tienen una historia que posiblemente se revise después de muchos años. Y ¿cómo se revisa?, se revisa con la verdadera memoria del pueblo y esa memoria nos corresponde a nosotros los periodistas. Lo que escribimos los periodistas no se revisa, está en blanco y negro para toda la vida”.

Wilda Rodríguez añade que reconocerse como periodista requiere de unos valores, que a su vez están siendo interpretados por otras personas y que no necesariamente esos valores son lo que la gente piensa. “Por ejemplo, la objetividad no existe, sin embargo al periodista se le exige que sea objetivo. El periodista lo que debe ser es ser honesto y tener unos valores”, señaló. Cuando la periodista habla de valores, se refiere a ética, conciencia social, solidaridad, sensibilidad, humildad, respeto, entre otros.

Ella describe este libro como un texto escrito desde la calle. Para ser periodista, no solamente se requiere saber leer y escribir. Hay otras cualidades que indica que tienen que formar parte de un periodista: tener pasión, ser curioso, dudar de todo, estar pendiente, buscar la verdad y que no sea malinterpretado.

“Trato de que los que vayan a leer este libro como aspirantes a periodistas, que se hagan una autoevaluación. Tú no puedes pretender llegar a la universidad y que la universidad te enseñe a leer y escribir. Si sabes que tienes limitaciones para leer y para escribir, la universidad no es para eso. La universidad es para expandir conocimientos y aprender cosas universales”.

Rodríguez explica que el libro está dividido en siete capítulos. El primero tiene que ver con esa valoración inicial. Aquí escribe sobre la democracia puertorriqueña y de lo afectuosa que es, de los conceptos fundamentales de la objetividad, de la libertad, la corrupción, la disciplina, la libertad de expresión, el derecho a la información, a la libertad de prensa. En otro capítulo titulado Los Gajes del Oficio, habla sobre los “pecados” del periodismo, de la mediocridad, la ignorancia y hasta la payola.

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“El acercamiento que hace la gente al ejercicio del periodismo desde una ignorancia total, que es una de las cosas que hago énfasis, es que el periodismo es para gente buena. Gente cínica y con una agenda maquiavélica no puede ser periodista. Esto no me lo invente yo, eso lo han dicho muchos periodistas como Gabriel García Márquez”.

A preguntas de cómo considera que la academia y las universidades están preparando a futuros periodistas, opino que les falta. “Yo conozco a muchísimos profesores que son excelentes, pero el problema no son los maestros… es la estructura de los cursos de los departamentos de comunicaciones creo que es lo que le falta bastante”.

Wilda Rodríguez en la Sala de Prensa en Fortaleza, circa 1970.

Siguiendo con la línea de la preparación de futuros periodistas, Rodríguez enfatiza que no es simplemente serlo, sino que se vean a sí mismos como periodistas. “Una de las cosas que más he enfatizado es que los periodistas se vean a sí mismos como periodistas. Que el periodista sepa qué es el escrúpulo, que sepa lo qué es la imaginación, lo qué es ser valiente. Ser objetivo no quiere decir ser honesto. La objetividad es bien difícil; la objetividad que te exigen a ti no existe, porque desde que tu escoges o te asignan algo para escribir o entrevistar, desde ahí ya hay una valoración ética de lo que vas a cubrir. A quién vas a cubrir, quienes son tus fuentes”.

Para Rodríguez, es importante que los periodistas conozcan la historia de Puerto Rico, por lo que uno de los capítulos del libro le dedica unas páginas sobre este asunto. En Los documentos que marcan el tiempo: claves de la historia de Puerto Rico para periodistas, abarca una diversidad de temas que van desde la época del Situado Mexicano en 1584, hasta la reciente Ley PROMESA. Pero claro, sin dejar a un lado importantes leyes que marcaron la historia del país, como la Ley Foraker de 1900, el Acta Jones de 1917 y la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, entre otros.

Las parodias…

Aunque el libro es sobre periodismo puertorriqueño, aprovechando nuestra conversación con Wilda, entramos un poco más sobre su trayectoria, no solo como periodista, sino en su faceta de creadora de parodias. Rodríguez escribe parodias políticas desde la década del 1970 tras el fallecimiento de su buen amigo y colega Eddie López, creador de Los Rayos Gamma. Nos cuenta que cubría La Fortaleza para El Nuevo Día, mientras que Eddie López hacía lo mismo para The San Juan Star. Con él, aprendió mucho sobre la parodia y que ambos compartían un gran sentido del humor.

A preguntas sobre si se ha perdido el sentido del humor en la sociedad actual, aclaró que lo que se ha perdido es la vergüenza. “Hay muchos que se llaman parodistas, pero son unos cínicos. La parodia es crítica y a veces hasta burla, pero tienes que saber lo que estás haciendo. Tú no puedes coger a nadie porque es tu enemigo o no te gusta la persona y hacer una parodia que sea para humillar en su aspecto personal. La parodia política es para criticar a la gente en su aspecto político”, finalizó.

El libro Periodismo Puertorriqueño: un deber con la memoria es distribuido por Ediciones Filos en diversas librerías del País, entre estas, Casa Norberto en Plaza Las Américas y la Librería Norberto González en Río Piedras.

Milton Rúa de Mauret

Milton Rúa de Mauret

Socio fundador de El Adoquín Times y Editor. Tiene un bachillerato en comunicaciones en la Universidad del Sagrado Corazón.

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